Title: El barco de la Parca Muerte (27/09/1225)
Description: Llegada de Josiane
Josiane - March 3, 2006 04:48 PM (GMT)
El puerto se encontraba absolutamente agitado. Los rumores eran fuertes, había anclado junto al puerto una embarcación comercial con cargamentos de tierras lejanas, el cual había sido azotado por una peste en alta mar.
Uno de los marineros discutía con un guardia del puerto desde arriba de la embarcación suplicándole que los dejen desembarcar. El guardia se negaba rotundamente explicándole que el barco debía permanecer en cuarentena y que nadie del mismo podía bajar. Junto al supuesto capitán del barco se encontraba otro marinero el cual sollozo le replicaba a su capitán.
- Ese maldito ataúd lo teníamos que haber arrojado por la borda apenas zarpamos. (Dijo Lamentándose) ¡Que importa ese maldito oro, ahora que estamos todos muertos! Tener cuerpos en un barco es mal augurio. ¡Yo tenia razón! Esa muerta nos condeno y nos fue enfermando uno a uno.
El capitán negando con su cabeza le respondió.
- Nunca eh perdido un cargamento y nunca lo perderé. Ese maldito ataúd llegara a manos de su destinatario el Sr. Dazbog Von Vertzang
Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 05:33 PM (GMT)
Un carruaje avanzaba veloz entre los oscuros y estrechos callejones de la Vilé seguido de dos hombres de rudo aspecto a caballo, en dirección al puerto fluvial. El cochero detuvo a los caballos con un seco chasquear del látigo que hizo relinchar a los equinos.
Las noches parisinas comenzaban a ser frías a orillas del Sena y un denso vapor salía de las fosas de los caballos que pateaban el suelo intranquilos. El cochero abrió la puerta del carruaje para que una hermosa dama descendiera con gracia de él.
Darja Morana se dirigió al barco seguida de los dos Bratovich que miraban alrededor con aire de desconfianza. Una vez llegados donde el capitán en el interior del barco y trás haber dejado claro a los tripulantes que sería un error no dejarles hacerlo, la dama habló.
- Vengo a recoger el cargamento para Dazbog Von Vertzang.
Tendió un sobre con el sello de Vertzang y una bolsa de cuero llena de monedas al capitán, mientras que el emblema del eslavo en el pecho de los dos furibundos Bratovich servía para darle mayor énfasis a la veracidad de sus palabras.
- Hemos perdido varios hombres durante el viaje, le saldrá más caro de lo previsto.- dijo el capitán con ganas de sacar un buen pellizco para su raído bolsillo
Darja no se inmutó mientras su mirada seguía clavada en el capitán. Sacó una bolsa extra de dinero que tenía como fin sobornar al capitán. Si bien no le daría una sola moneda más de lo necesario.
- Y perderás lo que te queda de tripulación como no me entregues el cargamento ahora mismo.
No levantó la voz ni falta que hacía. La intimidatoria presencia de los dos hermanos hablaba por si sola de la validez de su amenaza. Además, su alzada voz serviría para escudar la aceptación del soborno por parte del capitán.
El capitán tragó saliva de forma sonora y con voz ronca y enfurecida gritó a sus hombres para que descargaran el ataúd y varias cajas y sacos más y los subieran al carruaje de la hermosa dama. Estaba seguro de que tendría que darles a ellos también parte del soborno para que mantuvieran la boca cerrada y dudaba que hubiera en aquella bolsa suficiente para cubrir sus más secretas necesidades.
Una vez estuvo todo cargado el carruaje se alejó con la misma rapidez con la que había llegado.
La pareja de guardias del puerto que habían de vigilar el barco a tan intempestivas horas, seguían durmiendo la mona tras la ingesta de vino "especiado" cortesía de cierto amable ciudadano que "casualmente" pasaba por ahí.
Josiane - March 3, 2006 09:18 PM (GMT)
Una vez dentro de la seguridad del carruaje, la Capadocio salió de su Ataud. Josiane vestía una pesada y larga túnica color negro azabache. Al reincorporarse del incomodo ataud la cainita rápidamente cubrió su calva y pálida cabeza con la capucha de su capa. Y tras las sobras de su rostro cubierto, se escucho una voz ronca pero femenina:
- Buenas noches Darja, es un placer volver a verte. Ya me había cansado de convivir con esos estúpidos y temerosos marineros. Su sangre sabia agria y mi paladar ya no toleraba tan repulsivo vitae. Realmente estoy muy emocionada por volver a mis tierras para servir a vuestro señor el gran vaivoda Dazbog Von Vertzang.
Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 11:16 PM (GMT)
El contraste entre la deslumbrante e inhumana belleza de la tzimisce y la inquietante e inhumana palidez de la capadocio, era casi palpable. Ambas eran las únicas viajeras del interior del carruaje mientras los Bratovich vigilaban su vanguardia y retaguardia con celo protector.
- Buenas noches, Josiane. El placer es mío. En cuanto lleguemos a la torre del Señor Vertzang, te será ofrecía una joven doncella de turgentes pechos y sangre tan tibia como su entrepierna.
No puede menos que sonreír ante la mención del ansia por servir.
- Pronto descubrirás que el voivoda Dazbog Von Vertzang es un señor tan digno y poderoso como difícil en el trato. Escoge las palabras adecuadas en su presencia y procura no mostrar debilidad alguna. Eso le complacerá
Josiane - March 4, 2006 01:44 AM (GMT)
- Darja; creo saber como tratar al Vaivoda. Años de visitas a vuestro señor junto a mi difunto sire me han dado la suficiente experiencia. No seré la mejor en el manejo de la etiqueta, pero no creo que sea indispensable para tratar con respeto a un vaivoda.
Josiane miro melancólica por la ventanilla del carruaje.
- Es increíble, pasaron tantos años y Paris sigue exactamente igual, con ese olor a muerte tan impregnado en sus calles.
- Darja ¿no crees conveniente pasar primero por lo de Alexander? Temo que tendré que anunciar mi llegada a ese cerdo miserable, las leyes cainitas así lo requieren. (Dijo Josiane mientras contemplaba el paisaje parisino)
Dazbog Von Vertzang - March 4, 2006 11:31 PM (GMT)
Le había avisado. Era suficiente. Si ella desatendía sus consejos no era problema suyo. Lo aprendería por las malas. Ni la mejor etiqueta y educación eran suficientes cuando se trataba con un antiguo tzimisce.
- Como prefieras..
-
Dado que había ignorado su advertencia, se ahorró la segunda. También lo descubriría por si misma.
- Alexander ya no es el príncipe de París. Fue destituido y posteriormente sustituido por su propio chiquillo, Geoffrey du Temple. Y no. No es necesario que te presentes aún. No sin antes haber hablado con Von Vertzang para que te explique la situación y se asegure de que no cometas errores en presencia del príncipe. Por supuesto, te acompañará a tan distinguida cita para asegurarse del todo.
No había dureza en las palabras de la eslava, que solo exponía lo que era innegable. Al voivoda no le gustaban los errores y la mejor forma de evitar los terribles castigos, era evitar desde un principio los propios errores.
Josiane - March 5, 2006 12:37 AM (GMT)
La capadocio dejo de observar el paisaje y miro nuevamente a Darja con una disimulada sonrisa.
- Así que el cerdo de Alexander ya no gobierna más. Me hubiera gustado ver su cara de idiota cuando su chiquillo lo meaba encima. Veo que el trono de Paris tiene otro culo para calentarlo, pero todo sigue siendo la misma mierda. Otro entupido Ventrue en el trono. ¡Que desgracia! para nuestros altos clanes.
- ¡Pobre Paris! (Dijo lamentándose). ¿Cuándo será el día en que un verdadero hijo de Cain gobierne?
Dazbog Von Vertzang - March 5, 2006 12:48 AM (GMT)
Darja era discreta a la hora de mostrar sus opiniones. Una ligera sonrisa fue la única respuesta que recibieron los encendidos comentarios de la capadocio. En un clan frío como la muerte, resultaba extraño tal comportamiento.
- Estamos acercándonos a los dominios de Von Vertzang
Fuera del carruaje, el retumbar de los cascos de los caballos en el silencio de la noche era como una música rítmica y embriagadora. Los Bratovich cumplían con su trabajo al guiar al carruaje sin demora y sin peligro hacia la aldea de Viollet que de estar el sol en el cielo, ya se vislumbraría en la lejanía.
Josiane - March 10, 2006 05:32 PM (GMT)
Mucho tiempo había pasado desde que Josiane decidió abandonar Paris. Las expectativas eran muchas, la Paris cainita había cambiado. El viejo príncipe ya no gobernaba, la situación política era otra, su sire ya no era primogénito y su señor ya no seria el mismo. Las cosas habian cambiado pero Josiane tampoco era la misma...
Josiane - March 30, 2006 08:23 PM (GMT)
Josiane no pudo superar el recuentro con la vieja Paris y decidió volver a irse de la ciudad. Su mente estaba lejos de la cordura y la perdida de su sire la afectaba mas de lo que creía. Muchos recuerdos, mucho dolor para aquel corazón ya muerto.