Title: Mi niña bonita
Description: 10-10-1.225 privado con Josiane
Dazbog Von Vertzang - March 1, 2006 08:06 PM (GMT)
Aquella noche el eslavo estaba de buen humor, pero hastiado. Acababa de saciar su apetito y ahora le quedaba un extraño hueco vacío. Entonces sonrió. Acababa de tener una idea.
Bajó las escaleras que llevaban a las galerías y criptas subterráneas existentes bajo la torre y más allá. Caminó por un angosto y oscuro pasillo que llevaba la zona de los laboratorios. Había varias puertas que daban a sus diferentes “lugares de trabajo”, pero una de ellas era distinta. Una de ellas tenía un cráneo humano por aldaba y de su interior hedía la muerte.
Era el laboratorio de Josiane de Capadocio.
Entró.
FDI: No he seguido con ello para dejarte a tí describir tu lugar de trabajo y estudio como más te guste. No es especialmente grande, pero tampoco es pequeño.
Por cierto, te estoy haciendo un avatar ahora mismito ;)
Josiane - March 4, 2006 02:50 AM (GMT)
La habitación apestaba a muerte en todos sus rincones. Sobre las paredes de carne se encontraban incrustados algunos restos óseos como cráneos, fémurs y otras extremidades. Muchos de estos restos estaban lo suficientemente desformados como para no ser identificarlos con ninguna especie animal conocida. En el centro de la habitación estaba Josiane encorvada sobre el cuerpo de un Szalchta, al cual lo estaba diseccionando con un pequeño cuchillo. La cainita giro su cabeza hacia Dazbog cuando lo escucho entrar.
- Muy buenas noches mi señor.
Luego la capadocio giro su cabeza nuevamente para prestar atención a lo que estaba haciendo. Sabía muy bien que a Dazbog no le agradaba que se distraiga de sus estudios, aunque sea el mismo el que la interrumpiese. Y prosiguió para explicarle sus adelantos.
- No entiendo porque sus creaciones se resisten a una reanimación. Pero si mi teoría no falla. Estas unidades de guerra serán infalibles. Contaran con las modificaciones óseas-musculares de un Szalchta sumado a la resistencia y la falta de miedo a la muerte de un sirviente cadavérico. Imagínese unidades de guerra imparables que no sucumben al dolor ni al miedo.
Josiane metió medio brazo dentro del Szalchta revolviendo entre sus tripas. La túnica de la capadocio se encontraba absolutamente bañada en sangre y viseras, al igual que el suelo de la habitación.
Tenia mucha suerte la capadocia que su señor estaba debidamente alimentado, ya que aquella sangrienta imagen era peligrosa ante los deseos de la Bestia interior.
Dazbog Von Vertzang - March 4, 2006 11:23 PM (GMT)
El eslavo tenía el suficiente autocontrol como para que la sangre de un semipútrido Szlachta no lo alterara lo más mínimo. Cuando se esculpía la carne y el hueso, la visión de la sangre era algo tan habitual que se hacía casi intrascendente.
- Buenas noches, madame Josiane de Capadocio
Satisfactorios pensamientos acudían a su mente mientras pensaba en las infinitas posibilidades de las creaciones tzimisce reanimadas. Y no eran precisamente las que señalaba la pálida estudiosa de la muerte.
- Los szlachta no sucumben jamás al miedo ya que no queda nada en su mente que pueda experimentarlo. El dolor tampoco es algo que les afecte demasiado, ya que su sistema nervioso está debidamente atrofiado. Olvidas lo más importante de todo.
Se acerca a ver el trabajo que está realizando en aquel szlachta que había pertenecido a Bela Basarab y que el propio dueño había matado.
- Un szlachta necesita ser mantenido con comida, vitae, aire y agua. Uno reanimado no. El número de szlachta que puedo mantener depende de la capacidad para cubrir esas necesidades básicas. El numero de reanimados que se puede tener en la “reserva”, solo queda limitado por nuestra imaginación. Las posibilidades son infinitas…
No continuó explicando la lluvia de ideas que vuelan por su cruel mente. Dejaría que ella pensara por si misma. Quien sabe. Igual ella pensaba algo que el voivoda aún no había imaginado.
Sonrió.
Imaginaba criptas llenas de szlachtas muertos, listos para ser reanimados. Un ejercito que no necesitaba ser mantenido o remunerado. Un ejercito que le pertenecería.
Su sonrisa se ensanchó y dejó salir una sonora y macabra carcajada.
Josiane - March 5, 2006 12:20 AM (GMT)
- Mi Señor; aun me falta aprender mucho sobre estas extrañas creaciones.
Mientras conversaba con el tzimisce, la capadocio corto una arteria principal de la criatura y un chorro de sangre salio expulsado del cuerpo, manchando el rostro pálido de la cainita. Josiane se lamió la comisura de los labios y luego con un trapo impregnado en sangre se limpio el resto del rostro esparciendo aun más el rojizo fluido pero liberando las gotas que le impedían la visión.
- Estos nuevos guerreros tendrán algunos puntos en contra a solucionar. Su durabilidad estará ampliamente reducida a unos cuantos días, la materia cadavérica es muy poco durable. Y su inteligencia será nula por no decir inexistente...
Dazbog Von Vertzang - March 5, 2006 12:32 AM (GMT)
- No necesitamos que piensen. Y no se trata de tenerlos activos durante semanas, sino de animarlos cuando sea el momento. Hasta entonces, hay varias posibilidades. Según tengo entendido, aún cuando sean solo huesos pueden seguir siendo reanimados. Por otra parte, existen formas de retrasar o incluso detener su descomposición que podría llevar a cabo. Y no dudo de que tú serás capaz de hacer lo mismo. No creo que tener cadáveres resecos en reserva sea un verdadero problema.
Hacía tiempo que no charlaba sobre estas cosas con nadie entre tanta política y necedad. Lo estaba disfrutando. Pero no tanto como disfrutaría los resultados.
- Creo que los excesivos cambios en su anatomía te son extraños y que su mente ha sido alterada de tal forma que puede resultarte complicada de reanimar. Algo que también tiene solución. Crearé algún szlachta menos alterado y dejaré su mente intacta. No me cabe duda de que será posible reanimarlo sin dificultad.
Aunque no supiera demasiado sobre los extraños poderes de los capadocio, sabía usar el pensamiento lógico. Si era posible reanimar un humano muerto, sería posible reanimar un humano muerto con los huesos ligeramente remodelados. La reanimación no sería cosa de anatomía, sino de espíritu.
Y de espíritus sabía unas cuantas cosas el eslavo.
Josiane - March 6, 2006 05:49 PM (GMT)
- Será solo cuestión de estudio, mi señor.
La capadocio abandono el cuchillo junto al cuerpo sobre la camilla .
- No creo que sea la anatomía el problema. No hay mente mortal mas compleja que la de un ser humano. Aquí hay otro problema y presiento que es un problema espiritual. Puede que estas criaturas no tengan deseos de volver a vivir por su miserable vida y eso resienta la ganas de volver a al mundo de los vivos.
Josiane tapo con una manta el cuerpo.
- Venga por aquí mi señor.
Josiane se dirigió hacia el otro lado de la habitación donde se encontraba una mesa de laboratorio llena de frascos, tubos y distintas herramientas. Y alcanzándole al tzimisce un frasco lleno de un liquido verdoso y con una mano del Szalchta dentro, explico:
- Apenas me entregaron el cuerpo decidí amputarle una mano y secarla en cal. Una vez disecada, para su durabilidad la sumergí en una mezcla de químicos. Entre los mas importantes se encuentra el arsénico. Con esta técnica se logra mantener al cuerpo perfectamente en estado. Casi sin putrefacción aparente. Esta mano será la clave para lograr ejércitos mas durables pero lamentablemente solo lo podremos comprobar en algunos meses.
- Es que el disecado lleva un tiempo y posteriormente un tratamiento.
Dazbog Von Vertzang - March 7, 2006 03:01 PM (GMT)
El tzimisce siguió con atención las explicaciones de Josiane como si de un aplicado aprendiz se tratara. Nunca se sabía demasiado.
- Es n experimento muy interesante, sin duda. Pero no busco la durabilidad de los engendros, sino su sencillo almacenamiento y su rápida disponibilidad. Me es del todo indiferente si el reanimado huele mal, está semiputrefacto o es solo piel y huesos. Solo quiero que esté muerto y quietecito hasta que llegue el momento de reanimarlo para la lucha.
Su buen humor mejoraba por momentos. Las posibilidades eran infinitas.
- Piensa en ello. Sin una necesidad de suministros, ni de espacio vital para los “soldados”, nadie sabrá de lo protegida que está la torre. Guardias que superan a las mortales en muchos aspectos y que el secreto de su existencia, les hará doblemente peligrosos. Cual daga enjoyada entre las faldas de una cortesana…
Solo necesitaba un buen suministro de humanos para crearlos. Y sabía donde conseguirlos. No necesitaba muchos…
FDI: No podemos hablar de ejercitos de muertos, porque hay un máximo de Athanatos que un capadocio pueda reanimar y controlar. En el mejor de los casos, no serían muchos, pero si efectivos y sobre todo, prescindibles y reanimables en el momento exacto de la necesidad. ;)
Josiane - March 7, 2006 11:05 PM (GMT)
- Entiendo su posición, mi señor. (Dijo la cainita cabizbaja).
- Solo necesitaríamos un depósito de cadáveres a la espera de ser despertados. Engendros cadavéricos perfeccionados por la viscicitud, eso suena inquietante para cualquier enemigo. Veo mucho potencial en estas unidades de combate al igual que usted. A pesar que me reconozco sumamente ignorante en lo que respecta a asuntos bélicos.
Dazbog Von Vertzang - March 7, 2006 11:28 PM (GMT)
La sonrisa permanente del rostro del eslavo seguiría acompañándole el resto de la noche. A pesar de haberse alimentado antes de bajar, pensó en lo buena idea que sería volver a hacerlo. Solo que en esta ocasión, los placeres irían más allá de la sangre.
- Suena inquietante, desde luego, pero serán más efectivos si no conocen su existencia hasta que estén destrozando sus soldados habiendo salido de la nada aparente.
Cruzó sus dedos con regocijo mientras pensaba una vez más en ello. Excelente…
- No es necesario que te preocupes por ello. Solo distraería tu mente de labores más importantes. De las estrategias bélicas me encargo yo.
El trabajo de la capadocio le estaba resultando inspirador hasta tal punto, que le estaban entrando unas ganas tremendas de poner en práctica su arte. Y la nariz de Josiane no era del todo simétrica…
- ¿Hay algo más que quieras enseñarme?
Josiane - March 8, 2006 05:01 PM (GMT)
- Lamentablemente mi señor, debo reconocer que no eh avanzado lo suficiente... A pesar de mis esfuerzos. Estos casi quince días desde mi llegada no me fueron suficientes para terminar con el experimento. Pero le garantizo que todos mis esfuerzos están centrados en ello. Mas pronto de lo que espera tendrá resultados.
Luego en un tono de voz mas apagado y con su típica vos disfonica dijo:
- Mi señor...
El inexpresivo rostro de la cainita mostraba cierto brillo en los ojos.
- ...Quiero agradecerle por todo lo que esta haciendo por mi. No es fácil tomar como vasalla a alguien que puede traerle desagrádales enemistades. Si mi sire se encontrara con vida, seguro que estaría muy agradecido por sus esfuerzos.
Dazbog Von Vertzang - March 8, 2006 06:30 PM (GMT)
- Lo comprendo. En ningún momento se te pedirá prisa alguna en tus investigaciones siempre que no las descuides demasiado. La rapidez y el éxito no suelen ir de la mano en estos temas.
Era cierto que podría suponerle alguna enemistad, pero poco le importaba. El pago a su favor era simple y habitual. Se trataba de una sencilla razón de señor y vasallo. Como cualquier otra.
- Apreciaba realmente a vuestro sire y en él pensaré mientras contesto, si llega el momento en el que Trang Oul trate de pedirme explicaciones. A fin de cuentas, le doy más importancia a las amistades que a las enemistades. Y vuestro sire era mi amigo hace ya largo tiempo.
Las motivaciones de la gente eran algo que destilaba poder. Una razón de ser. Una fuerza para empujar.
- Harás que tu sire se sienta orgulloso de tí donde quiera que ahora esté.
Josiane - March 10, 2006 06:09 PM (GMT)
- Muchas gracias, mi señor. Sus palabras me reconfortan. Se fehacientemente la amistad que mantenía con Anastasio o el griego como le decían. Y añoro esos tiempos en que filosofaban apasionadamente y yo como oyente me deslumbraba por la sabiduría que albergaban tales discusiones. Llore con lagrimas de sangre la desaparición de mi sire como ninguno de los hipócritas cainitas de esta ciudad pero me reconforta saber que aun quedan dignos hijos de Cain como usted y agradezco mucho a mi sire que me allá dejado en sus manos.
La cainita sentía mucha admiración por el Tzimisce desde mucho tiempo antes. Había pocas personas a las cuales estimaba la amargada ladrona de tumbas y Dazbog era una de ellas.
Dazbog Von Vertzang - March 13, 2006 05:37 PM (GMT)
- Y yo agradezco a su sire que no permitiera que alguien tan indigno como Trang Oul fuera el señor de tan notable cainita.
No era el primer cumplido que el eslavo le concedía y puede que no fuera el último. Aunque eso no había forma de saberlo. Como otros vasallos suyos habían comprobado, tenía la misma facilidad para alabar los éxitos y los aciertos, que para castigar los fracasos y las equivocaciones. Era un señor peculiar, pero infinitamente mejor que cualquier necio de la via regalis con sus tradiciones y sus supercherías.
- Si no hay nada más que desees decirme, el verte trabajar a despertado mi propia ansia de trabajo.
Josiane - March 14, 2006 10:49 PM (GMT)
- No, mi señor. No hay nada más que pueda decirle sobre mis progresos. Pero lo mantendré al tanto.
Cuando el Tzimisce cruzo la puerta para retirarse la cainita pareció recordar algo.
- Ah!.
- Mi Señor, si no fuera mucha molestia para usted me gustaría visitarlo mañana por la noche para platicar sobre ciertos asuntos de la política parisina.
Dazbog Von Vertzang - March 14, 2006 11:14 PM (GMT)
- Que así sea
Era muy necesario que informara a Josiane sobre todo aquello que debía saber. El desconocimiento no era excusa cuando se cometían errores que perjudicaran al eslavo. Poniéndola al corriente de la poílitca parisina, se ahorraría la necesidad de castigar cualquier error debido al desconocimiento.
Aunque francamente, no esperaba que la capadocia fuera de esas personas que hablaban sin pensar. Estaría a la altura.
- Dos horas despues de que caiga el sol, estaré esperando en mi estudio*
* Donde "vicisitudosea" cosas