View Full Version: Hijos del Padre Oscuro...

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Title: Hijos del Padre Oscuro...
Description: 15 de Octubre de 1225


Vincent D´Alençon - February 27, 2006 04:18 PM (GMT)

Aquel era el lugar...

Vincent caminaba a través de las calles deficientemente iluminadas por las guardias nocturnas, sintiendo el peso de mezquinas miradas provenientes de los callejones más apartados. Caminaba sin prisa. Los ocasionales ladronzuelos que hollaban aquel barrio tan erúdito como decadente no se molestarían en asaltar a un humilde sacerdote de hábito deagastado y los pequeños grupos de estudiantes que cambiaban por unas horas su dedicación al estudio por las sonrosadas carnes que ofrecían sus encantos en los tugurios colindantes lo evitaban por miedo a ser reconocidos...El Cainita siseaba para sus adentros al hallar tanta depravación entre los jóvenes mortales, simiente vital para el Corruptor...

A los pocos minutos llegó hasta el caserón de piedra. El silencio pareció apoderarse de la calle mientras un aguda y siseante brisa se levantaba, acariciando con piel invernal el rostro de Vincent...Éste esperaba que el inquilino se hallase entre sus muros y que el viaje no se saldase en valde, pues tenía grandes esperanzas en él, el cainita al que conocían en París como Angelo...Éste llevaba casi un siglo en París y sin duda le sería de gran utilidad a la hora de desarrollar su indispensable labor como predicador de la palabra de Caín. La hermandad que los unía como Elegidos y como hijos del Ente durmiente de Sicilia hacían que los lazos que estaba dispuesto a estrechar el viejo teólogo con su par fuesen dignos de preservar para el futuro...

Con parsimonia y sin bajar la guardia, el sacerdote impío hizo sonar con sus lechosos nudillos la sólida superficie de la puerta...

Angelo - February 27, 2006 09:43 PM (GMT)
La podrida puerta de madera giro suavemente sobre sus visagras, emitiendo un agudo chirrido metálico. Más halla de la puerta y el muro se podía ver un destartalado jardín que se extendía hasta las puertas de caserón. Los arboles muertos retorcidos se movian con la dulce brisa de inicio de otoño, pareciendo que gesticulaban al Lasombra dandole permiso de entrada.

La casa estaba a oscuras, y sendos maderos claveteados fortificaban las ventanas. Una unica puerta daba al edificio, que no estaba en buenas condiciones, o eso parecía en un primer vistazo. Los agudos ojos de un Cainita podían vislumbrar un solido edificio que cumplia a la perfección su cometido.

Una multitud de gatos observaron como el Cataro miraba hacia el interior del Jardin. Ángelo estaba apollado en el umbral de la puerta con los brazos cruzados sobre el pecho. La oscuridad de las sombras lo cubrian de miradas mortales... pero no era así para otro hijo de la noche.

Vincent D´Alençon - February 27, 2006 10:17 PM (GMT)
Vincent observó a su par aguardando bajo el umbral. Sin ánimo de hacerle esperar, avanzó hasta una distancia prudencial y ladeó levemente la cabeza en señal de saludo...Aquel debía ser, a tenor de sus rasgos, el susodicho Ángelo, no cabía duda. A pesar de todo, los brazos cruzados bien podrían significar "No bienvenido" y lo que menos necesitaba el sacerdote herético era un cainita receloso...

- Monsieur Angelo...- Inició el Lasombra con esquiva sonrisa- ...Agradezco su presencia, nuestro bienhallado Señor, Máximo Constanza, me informó bien acerca de donde podría localizaros. De cualquier modo, no quisiera interrumpir las ocupaciones de un hermano, por lo que...si de algún modo esta visita le inoportuna...Me alejaré sin mas motivos que la congratulación de haberle conocido-

El Lasombra odiaba mostrarse tan petulante, tan condescendiente, pero sabía era necesario ante desconocidos. Así podría sopesar su reacción, sus respuestas y la mejor manera de tratar con él. Cierto era que pertenecían al mismo linaje y obraban al abrigo del mismo señor, pero ni mucho menos era prueba factible de un trato favorable, pues los cainitas eran en su vasta mayoría, orgullosos, celosos de su territorio. Aquel bien podría ver en el de Alençon un rival mas que un aliado, y por lo tanto, debía dejar claro que el poder temporal o el favor de su Señor le eran tan valioso a Vincent como una espina en la planta del pie...

Angelo - February 27, 2006 10:45 PM (GMT)
Ángelo observo a aquel Cainita en el jardín de su refúgio. Iba vestido con ropajes religiosos y la oscuridad lo arropaba como a él mismo. No cabía duda de que existía un paralelismo en la sangre de ambos.

El Italiano dejo de apollarse en el marco de la destartalada puerta y avanzo hasta un par de metros del recien llegado. - En efecto mi nombre es ese... y en efecto mi señor és Constanza. -La mirada del Lasombra paso por la del otro miembro de su Clan. - Solo falta saber quien soys vos, aunque adelanto que no me importunais. Iba a ser una noche demasiado tranquila y vos podeis cambiar eso.

Vincent D´Alençon - February 27, 2006 11:04 PM (GMT)
Vincent sonrió para sí al escuchar aquella voz que destilaba arrogancia y determinación. Su Clan pecaba en exceso de un dilatado orgullo que a menudo no era posible velar con la sutil telaraña que brotaba de su afilada lengua, y parecía ser que aquel impetuoso cainita correspondía a esta facción...Agresivo, desafiante...Un complemento ideal para sus propios fines.

- Mi nombre es Vincent D´Alençon, teólogo y tejedor de sombras. He llegado recientemente acompañando a Filippo de Palermo, quien tuvo un encuentro con el primogénito. Con el fin de estrechar lazos entre los hermanos de la Sangre, he creido conveniente acudir a vos para presentar mis respetos a uno de los insignes elegidos...-

El Lasombra detuvo su lengua. Tenía que poseer tacto suficiente para acercarse a su par con sutilidad, sonsacar sus afinidades, sus ideales, sus pasiones...más tarde sería hora de mostrarle la verdad de su ascendencia...

Angelo - February 28, 2006 08:45 AM (GMT)
Ángelo sonrió a su visitante. Un Lasombra con iniciativa y necesidades sociales dentro del Clan por fín.

El Italiano había hablado hacia unas semanas con Máximo sin mucho éxito. Tampoco es que la presencia Lasombra en la ciudad fuese gran cosa. La llegada de varios de ellos podía desequilibrar esa balanza de poder que hacía inutil tener a Constanza en el cargo.

- Pues sed bienvenido, Vincent D´Alençon. - Ángelo hizo una ligera reverencia. - Me agrada el detalle de vuestra visita, pero siento mucho deciros que mi refugio no esta preparado para recivir visitas de vuestro calibre.

Ángelo sabía perfectamente que nunca un hijo de la noche hacía nada sín un objetivo. La presencia de aquel Cainita tendría un sentido.

- Aún así no quiero parecer un mal educado, pasad pues lo que si puedo ofreceros es una sillo. - El Italiano gesticulo suavemente hacia la puerta que estaba entreabierta y entro por ella.

Tras un pasillo de entrada, el caserón contaba con un enorme salón con chimenea, pero estaba apagada. Una gran mesa presidía el centro, bajo una lampara de araña llena de polvo, en las paredes una decena de cuadros tapados con sabanas y unas cuanrtas sillas desperdigadas o volcadas. No era un salón como para recepciones.

Ángelo ofreció una silla a Vincent.

Vincent D´Alençon - February 28, 2006 01:15 PM (GMT)

Vincent penetró sin hacer reparos a la decoración o al desvencijado mobiliario. No sería él quien reparase en los artificios materiales de aquel lugar. Su interés se centraba exclusivamente en el Lasombra, no en el decorado que se abría a su alrededor...Tomó asiento con calculado tiento y agradeció de nuevo su recibimiento.

- ¿Acaso un pez deja de serlo cuando se ve lejos del agua? Para que un hogar lo sea no es necesario poseer fastuosos sillones y alcobas deslumbrantes, simplemente la generosidad de un anfitrión y el agradecimiento del huesped-

El Lasombra se sentía atraido por el carácter impulsivo de su camarada, la suavidad de sus gestos y el resbaladizo acento italiano de sus labios. Sin duda sería un aliado formidable si sabía ganarse si no su confianza, su adhesión a la causa cainita...Y si finalmente era como parecía ser, podría sacar mucho partido de su agitado comportamiento...

- Constanza ha debido abandonar la ciudad por unos dias por lo que mi hermana, Sharede, y yo hemos decidido llevar a cabo una primera toma de contacto con la ciudad...Yo ya pisé las húmedas tierras parisinas durante mis años de infante, pero en aquellos tiempos no poseía la majestuosidad y el tamaño de los tiempos actuales (Ni su pestilente decadencia!). ¿Vos sois oriundo de aqui?-Comienza el tanteo...

Angelo - March 1, 2006 07:45 AM (GMT)
Las palabras de aquel lasombras eran resbaladizas como la brea más oscura. El Italiano estaba seguro de que el ya se había percatado de que no era frances, obviamente había dos razones para su pregunta; o intentaba romper el hielo o deseaba saber de los origenes de Ángelo. Le daría pie a cualquiera de las dos cosas.

- Mis raices están en Italia, aunque mi presencia en París ya hace tiempo que se deja notar. - El Lasombra se sento en un maltecho sillón con reposabrazos no lejos de Vincent y apollo las negras botas en la mesa. - La Ciudad de los Canales me vió nacer tanto a la vida como a la oscuridad. .

- Pero decidme vos, habeis venido hasta Paris para instalaros o solo estais de paso?.

Vincent D´Alençon - March 2, 2006 06:20 PM (GMT)

- Ah...La Serenisima...-

Un suspiro desgarrado se escurrió entre sus labios al escuchar la mención de la cuna de Narsés y una de las principales sedes de la Curia Escarlata. Los años en que las brumosas aguas de sus canales acariciaron su piel le parecían tan lejanos, tan difusos en la tormentosa marea del tiempo...

- París es por ahora mi tumba- Reconoció con ademán risueño. Si bien su rumbo había sido tan errático que denominar "hogar" a un lugar determinado se le mostraba harto complicado para un nómada crónico como él.

- No tengo intención de abandonar sus regias murallas al menos por el momento, más soy un miembro de la comundidad preocupado por la situación de los Hermanos, plenamente consciente de las obligaciones que entraña portar el legado de Caín-

A primera vista, parecía que el Lasombra doraba el sebo de su anfitrión declarando como suyos tan altruistas intereses, más Angelo no eran tan ingenuo como para asimilar sus palabras al pie de la letra, consciente de la ambigua interpretación de las mismas que podría darse siendo como era el de Alençon un miembro de la estirpe de los Guardianes. Cuando éstos declaraban su amor al mundo lo más probable es que se estuvieran refiriendo a ellos mismos.

Mas gran parte de la verdad contenía el mensaje de Vincent. Él, como Elegido de Caín, sostenía sobre sus hombros una gran responsabilidad para con sus hermanos, fuesen o no de idéntico Clan. Los cainitas, como herederos de Caín, poseían la Sangre Resplandeciente de las viejas escrituras, y era deber del Lasombra guiar sus actos hacia la redención con el Padre Oscuro, evitando su adhesión al Corruptor, protegiendolos como si la misma vitae fluyese por sus venas...

- Monsieur Angelo, mis limitados conocimientos sobre la política llevada a cabo por el Príncipe forman sobre mi dialéctica abismos de ignorancia de los que no quisiera adolecer...¿Sería tan amable de ponerme al dia con respecto a nuestros objetivos e intereses aquí, en París? Así sería más útil a Monsieur Constanza...o en última instancia, a la causa Lasombra-

Con este último comentario, Vincent se había desmarcado sutilmente de una posible conveniencia con el primogénito, pues si bien le debía lealtad como Señor, ni mucho menos creía en las jerarquías dentro de los Elegidos. Para Vincent todos eran iguales, desde la criatura más antigua al chiquillo más reciente. Solo restaba descubrir la manera de deshilar las intrínsecas ambiciones de Angelo y utilizarlas en su favor...

Angelo - March 3, 2006 07:40 AM (GMT)
Algo correteó por el suelo del salón. Se trataba de un enorme gato gris sucio y sus pasos se detivieron entre los dos Lasombra. Su mirada interrogativa paso de uno a otro. Aquellos ojos gris perla parecían poseer una inteligencia oculta.

Los segundos parecieron minutos y el gato prosiguió su camino con toda tranquilidad.

- Los intereses de Constanza son suyos propios, los guarda con recelo y no los ha compartido conmigo. Es algo que le deberiais preguntar a el mismo a su retorno. Ángelo ni siquiera sabía que Maximo no estaba en la ciudad, si esque su ausencia era cierta. - Yo por ahora vivo y dejo vivir. Nadie se ha interpuesto en mi camino, y yo no me he interpuesto en el camino de nadie.

El Lasombra ya no sonreía. Vincent hablaba y hablaba, pero pedía mucha más información de la que otorgaba.

- Mi primogenito en París sabe que acudiré a su llamada, aunque no me busque cuando necesita ayuda.

Vincent D´Alençon - March 4, 2006 01:06 AM (GMT)
Vincent dejó caer la mano sin motivo aparente, pero el minino lo tomó como reclamo y se acercó a sus huesudos dedos. Tras olfatearlos con detenimiento, finalmence decidió aceptarlos y comenzó a frotar su lomo contra la palma. El Lasombra hizo lo propio devolviendo aquellas enérgicas caricias que propiciaron un largo y satisfecho ronroneo...

- Sois independiente y solitario...una criatura indómita a los ojos de Dios- Vincent acentuó sus mimos sobre la parte posterior de la oreja para deleite del animal- Y comprendo vuestra posición, a lo largo de mi existencia me he sentido desarraigado, desposeido, solo... si puede llamarse así...He seguido un rumbo errático tanto tiempo...hasta que finalmente comprendí el papel que Caín me ha otorgado entre los suyos...-

El gato, satisfecho cual amante consentida, se alejó con pose orgullosa hasta desaparecer tras el umbral de la puerta...Vincent lo siguió con la mirada, para finalmente devolver su atención al Lasombra.

- No es mi intención interponerme en vuestro camino, monsieur Angelo, pues sois un hermano de sangre y linaje, un privilegiado de Caín...Pero si en algún momento precisais de mi persona o unicamente una palabra de aliento, un consejo, un aliado...Podeis contar con Vincent D´Alençon. No podría permitirme daros la espalda. Ambos formamos parte del Abismo, conocemos mejor que nadie lo que se oculta tras la luz, juntos podremos oscurecer el Sol que ciega las almas de París...Y ay de aquel que ignore el poder de las sombras...-

Vincent había encendido sus palabras de modo que su lengua parecía echar chispas de entusiasmo...Angelo parecía un cainita de mente abierta para su tiempo, indolente pero seguro en sí mismo, decidido y capaz...No le resultaba extraño el distanciamiento entre él y el Primogénito, más reservado, introvertido, receloso...

Sin duda Angelo sería el complemento ideal de su gran proyecto...

Angelo - March 4, 2006 04:36 PM (GMT)
Ángelo hizo un gesto con la mano, mostrando lo que les rodeaba.

- Soy conciente de que solo somos herramientas... del destino o de alguien que maneja los hilos de la marioneta. - El Italiano observaba atentamente a su interlocutor. - Pero mi soledad no es tanta. Me muevo por la ciudad a mis anchas y tengo mis propias causas, a las cuales ofrezco mi tiempo y mis esfuerzos.

El Italiano, durante toda la conversación, había estado valorando a Alençon. Sabía perfectamente que aquello de visita de cortesía tenia más bien poco. Ningún Lasombra que se précie hace nada con un solo objetivo, capas de intención y confabulación tapadas por una conversación trivial... o no tanto.

- Soy el primero que piensa, que el Clan no es fuerte en la ciudad por que no hay Clan en la ciudad. Tenemos un representante ante el Príncipe que solo cuenta con el mismo para tomar decisiones . - Ángelo cruzo los brazos ante su pecho. - Nunca he sido llamado ante Máximo en una asamblea de hijos del Abismo, aunque con esto no estoy diciendo que Don Constanza requiera de mi consentimiento para nada

Vincent D´Alençon - March 5, 2006 02:01 AM (GMT)

- No importa tanto el hecho de existir en este mundo como herramientas, sino más bien decidir qué dueño es el apropiado. Y solo conozco a dos; Yo mismo y Dios.- Vincent se mesó la barbilla con seriedad. - Si Constanza no cuenta con vos, que perteneceis a París desde hace décadas y la sangre de Caín fluye con fuerza por vuestras venas, pocas esperanzas puedo albergar de obtener de él las atenciones que requiero. El Consejo del Abismo debe reinstaurarse para que nuestra voz sea escuchada, ningún Hermano ha de ser dejado de lado en su seno, ninguna de nuestras gargantas silenciada por el interés de uno solo...-

Vincent se inclinó hacia Angelo mientras sus ojos entornaban su rostro, como si quisiera desnudar su alma...

- Dime, buen Angelo...¿Cuantos Hermanos residen entre nuestros muros?-

Angelo - March 5, 2006 09:54 AM (GMT)
Las velas se consumían poco a poco mientras los dos Lasombras conversaban.

- En activo creo que los únicos que hay en la ciudad son somos Don Máximo y yo mismo. Pero escuche de la presencia de una joven llamada Leonora y de uno poderoso, de nombre Uryll. - Una sonrisa apareció en su cara al continuar hablando. - Y ahora vos mismo.

Lo cierto es que dos cainitas Lasombra eran pocos para una ciudad como París. En ella el Clan Lasombra debería de tener una representación más significativa, que fuese capaz de desequilibrar la balanza de poder. Eso no se había conseguido hasta ahora... las razones las sabia Constanza.

- Pero habeis dicho que Don Maximo no se encuentra en la ciudad. Sabeis pues donde se encuentra?. Pues podíamos ir a hablar con el de los objetivos del Clan en la ciudad....

Vincent D´Alençon - March 5, 2006 11:43 AM (GMT)
- Olvidaos por el momento de Jaeger- Vincent ensombreció su rostro ante la mención del cainita. - Su destino no se halla entre los muros de París. Así al menos se me indicó desde la Coneigerne cuando pregunté por nuestros hermanos. El Príncipe me advritió de las desapariciones que atañen a nuestra estirpe, especialmente a nuestro Clan, y Uryl parece encontrarse en la nómina de los sin rastro. O bien abandonó la ciudad o su tiempo entre nosotros ha finalizado. Si bien Su Excelencia aún tiene que labrar duro para granjearme el crédito de sus palabras...De la mujer que nombrais, nada se por el momento.-

El Lasombra comenzaba a sentirse a gusto ante su par. Dejando de lado las sibilinas manipulaciones y el contínuo envite que sin palabras sostenían ambos cainitas por dilucidar qué ocultaba la mirada del otro, sospechaba que tendría en Angelo a un agradable conerturtulio al que convendría mantener estrechamente vigilado...Y aquello era sin duda motivo de elogio.

- Como bien decis los planes de Constanza solo giran en torno a su primogénita mente. Pero hallaré el modo de averiguar la fecha de su retorno, incluso es posible que ya haya regresado a la abadía de Saint Germain De-Prés- Vincent sonrió mostrando incisivamente sus lechosos colmillos.- Vos lo conoceis mejor que yo, los defectos de los que adolece como cabeza de Clan, su personalidad...Sin embargo comparto con vos el hecho de que una rama separada del tronco no es más que una astilla a merced del viento. Sin embargo una rama anclada a un tronco poderoso se rie de los tormentosos vientos que la sacuden, y crece en fortaleza y edad. Máximo debe ser el tronco al que todos unos anexionemos...Siempre y cuando sea capaz de soportar tal carga sobre sus hombros...-

El de Alençon pareció quedarte absorto durante unos instantes. Sus ojos destilaron un brillo enfermizo y su rictus se contrajo...

- Os olvidais de un nombre, monsieur Angelo...Sharede D´Alençon, ambiciosa y de poder inestimable. Su honda devoción a Dios es el único obstáculo que frena su ascensión, pero Caín dejó en ella un prometedor legado y sin duda consolidaría nuestras raices en París...-

Vincent tragó bilis al pronunciar aquellas palabras, pero si se llevaba a cabo una reestructuración del clan, la presencia de su hermana era vital. Ya lo había sido hacía años cuando entre ambos redujeron a cenizas a su sire, absorbido por las doctrinas samuelistas de los Baal, y una vez más, el destino caprichoso parecía querer unir de nuevo las sendas de ambos...

Angelo - March 6, 2006 07:30 AM (GMT)
Ángelo se recosto en la silla y esta emitió unos cuantos crujidos a causa de la edad y el poco cuidado.

- Me parece una gran idea lo de visitar a Don Máximo juntos, hacerlo por separado hará que no nos tenga en cuenta. - La mirada de Ángelo era serie. - Si todos los Lasombra nos encontramos allí a la vez no podrá decir que no nos incumbe.

El Italiano no pensaba tramar a la espalda de su Primogénito si este no demostraba que era un inutil para el cargo. Lo cual, para los señores de la noche significaba la muerte.

- Cuando se entere usted del retorno del viejo Constanza me enviais un mensaje para poder ir a hablar con el. Creeis que Sharede D´Alençon podría asistir con nosotros?..

- Sin su presencia no estaremos todos los Lasombra de la Ciudad.

Vincent D´Alençon - March 7, 2006 12:17 AM (GMT)

- Me parece lo correcto. No tratamos de suplantar su autoridad, sino hacer escuchar nuestras voces en la telaraña de la gran Corte. Hablaré con Máximo y convenceré a Sharede de la necesidad de unir nuestros esfuerzos. Somos poderosos en la Sangre, la esencia de Caín fluye con fuerza por nuestras venas...Deberán escucharnos.-

Vincent se recostó sobre el crepitante asiento mientras sus dedos se entrecruzaban como las patas de una araña...

- He oido rumores sobre descontento entre los jóvenes vástagos...¿La política individualista de Constanza tiene adeptos entre la Primogenitura parisina?-

Le encantaba departir sobre rumorología y política a pie de calle. Ahí encontraría las piezas más apetitosas sin lugar a dudas...

Angelo - March 7, 2006 07:39 AM (GMT)
- La última vez que hable con Constanza, le ofrecí mi ayuda. - Ángelo meso su perilla mientras hablaba. - Me dijo que cooperara con Trang Oul, Señor del Clan de la muerte en Paris, en la busqueda de las desaparecidos.

Los ojos del Lasombra tenían un tono pensativo.

- Tengo entendido que el Capadocio es más un amigo que un aliado para nuestro "anciano".

- Este no me recivió en su refúgio, aunque no se el motivo.

Vincent D´Alençon - March 7, 2006 11:26 AM (GMT)
- Si pensais que un segundo intento sería de alguna ayuda, contad comigo para la empresa. Dos disuaden mejor que uno...- Sonrió macabramente el Lasombra - De todos modos deberíamos preocuparnos en los que aun NO han desaparecido. Conozco en persona al Príncipe y se a qué atenerme con él, pero del resto de primogenitura apenas conozco mas que nombres y rumores...Vos estais versado en el turbio lenguaje de la calle, os moveis con soltura entre los arrabales y los callejones...Decidme...¿Quien es quien en la Corte parisina? No me importa abriros a mi ignorancia, pues mi voluntad está más próximo a las Cortes de Toulouse que a las de París, pero si vamos a colaborar en esta empresa juntos, la sinceridad, tan ajena y manipulable, será lo que determine nuestro éxito o fracaso-

Vincent apartó sus lacios cabellos del rostro y diseccionó a Angelo con la mirada...

- Mas tarde podeis preguntar vos si alguna duda ronda vuestra cabeza...-

Angelo - March 9, 2006 11:50 AM (GMT)
Una sonrisa apareció en el rostro de Ángelo. Si aquel cainita pensaba sacar toda esa información del Italiano, cual sirvienta chismosa de la corte, es que era más estupido de lo que el Lasombra había pensado.

- Mis pasos se mueven lejos de la Corte monsieur Vincent. Deciros lo que sé, podría significar mentiros por desconocimiento. - Eran palabras sinceras. - Como os he estado explicando, Constanza se ocupa de esos asuntos y no juzga a lo que me dedico... con eso, por ahora, me conformo.

- En cuanto a lo que debería hacer o no hacer el Clan de las sombras. Si realmente sirve de algo que no sea engordar el ego de Don Maximo... pues haremos una reunión para tener todo el apollo de los nuestros ante Geoffrey.

Ángelo se levanto en un gesto claro de que la reunión había terminado.

- Esperaré ansioso un mensaje que me llame a la Abadía... o cualquier otro lugar de reunión.

Vincent D´Alençon - March 9, 2006 10:59 PM (GMT)

Interesante...

Desde luego Angelo era guardián celoso de su independencia, y como bien había supuesto, su lengua no escapaba a su control con facilidad. No esperaba de ningún modo que el Lasombra le proporcionase datos fiables pues ya obtendría éstos del propio Máximo, pero éste no aparentaba ser un lobo solitario sin más...poseía motivaciones similares al sistema gremial, donde los débiles se unían para hacer frente al poderoso, y sin duda los jóvenes cainitas parisinos compartirían ideologías e intereses opuestos a la enquistada nobleza...Su apasionado interés por un alzamiento del Clan por encima de los caprichos personales y la indiferencia del Primogénito bien podría manipularse para penetrar en las vísceras del organigrama cainita de los bajos fondos...sin duda el óptimo caldo de cultivo para sus intereses para con la Sangre Resplandeciente, pues era su deber primero velar por su preservación y el alzamiento de su Virtud...encarnada en los hijos de Caín, pero no la de uno, sino la de la mayoría.

Consciente del deseo de Angelo de concluir la reunión, Vincent no puso reparos en colaborar. Se puso en pie y se dirigió hacia la puerta de salida, no sin antes despedirse respetuosamente...

- Os mantendré convenientemente informado de todo cuando acontezca entre los muros de la abadía, y si me dotais del permiso concerniente, acordaré una cita con Sharede para que podais...conoceros mejor- Vincent no pudo reprimir una sonrisa de Mantis...- Por lo demás, monsieur...pasad buena noche y que Caín os guarde en su Gracia...-

Angelo - March 10, 2006 07:23 AM (GMT)
La fria humedad del rio se colo por el umbral de la puerta al abrirse. Las velas crepitaron a punto de morir, pero resistieron como el reo en tortura inquisitorial.

- Podrá ser interesante conocer a la Dama D'Alençon. - Ángelo había conocido a algunos femeninos miembros del Clan, su propio Sire, podian llegar a ser mucho más complicadas de lo que la gente común pensaba. - Estaré esperando la misiva que nos suma a todos en la asamblea sombria .

- Partid en la oscuridad protectora, hermano.

Ángelo vió como Vincent salia de su refugio sin apenas hacer ruido. Las implicaciones de nuevos miembros Lasombra en la ciudad podía ser bueno y malo a la vez. El Italiano era un ser independiente, con objetivos propios y enemigos propios.

Pero la posibilidad de participar en una facción poderosa en la ciudad lo seducía.




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