View Full Version: El gran juego de la noche parisina

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Title: El gran juego de la noche parisina
Description: 3-10-1225 / privado con Geoffrey


Dazbog Von Vertzang - February 24, 2006 10:10 PM (GMT)
Había muchas formas de ostentación, pero el eslavo no era partidario de ninguna de ellas. Al menos, siempre que no le apeteciera justo lo contrario. Para acudir a su cita con el príncipe Geoffrey du Temple, no quiso presentarse en un carruaje, con escolta de los Bratovich y un séquito digno de cualquier inútil con sangre “noble” en las venas.

Se vistió de forma elegante y no demasiado recargada. Unos ropajes de oscura seda sobre su cota de mallas y una capa azabache era todo lo que necesitaba. En su pecho lucía su escudo de armas y en su pelo una fina diadema plateada a modo de corona.

Decidió acudir por medios mundanos y montó en su enorme y robusto caballo eslavo alimentado con su propia vitae. La barda servía para tapar las mejoras que había sufrido el caballo, tales como coraza osea, cascos y dientes afilados y otras menos visibles.


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Cuando llegó a la Concergierie, desmontó y esperó a que un sirviente se ocupara de su caballo. Prefirió no avisarle de los peligros de tratar con su corcel para poder disfrutar después del rostro del joven y asustado caballerizo.

También esperó que alguien llamara a la puerta y a que el chambelán del príncipe, Icaro, le diera la bienvenida.

- Buenas noches, monsieur Icaro. Su señor me espera. Si es tan amable de mostrarme el camino…

Si la hospitalidad tzimisce era legendaria, su comportamiento al recibir la hospitalidad ajena, no había de ser menos.

Geoffrey - February 25, 2006 03:56 AM (GMT)
Icaro recibio al eslavo con una profunda reverencia.

-Mi senor os esta esperando, Lord Vertzang, os indicare el camino.-

Se dio la vuelta con tranquilidad, dejando que el caballero lo siguiese. Lo habia hecho miles de veces, y sus ademanes eran perfectos en sus formas y contenidos, los dichos y los no dichos. Lo llevo a un bello salon, acogedor pero adecuado, donde dos sirvientes lo recibieron con copas de sangre adecuadas para el paladar mas exigente.

Geoffrey hizo su entrada poco despues, su habitual elegancia unida a una serenidad casi palpable.

-Buenas noches, Lord Vertzang, os agradezco que hallais acudido a mi llamada. Por favor, tomad asiento- dice, indicando uno de los sofas que hay en el salon.

Sin embargo, callo en este punto, dejando que fuese el eslavo el que iniciase la conversacion con aquello que le interesase.

Dazbog Von Vertzang - February 25, 2006 05:43 PM (GMT)
El eslavo tomó asiento e inclinó ligeramente la cabeza como señal de respeto hacñia su anfitrión. Respeto fingido quizá, pero respeto, al fin y al cabo.

- Buenas noches, mi señor Geoffrey Du Temple. Es un placer disfrutar de su hospitalidad.


Tanto tiempo en París debía de estar haciendo mella en el tzimisce. En su tierra natal, de estar en el refugio de un sucio ventrue, estaría degollándolo con sus manos o deseando hacerlo. Ahora sin embargo, se limitaba a charlar de forma educada y cortés. Cuanto deseaba volver al Este.

- ¿Qué tal van los problemas que azotan la ciudad? Son muchos y variados.


Hay donde elegir.

Geoffrey - February 25, 2006 06:02 PM (GMT)
Geoffrey sonrio agradablemente. Estaba claro que era un buen comienzo, enganchar sobre los acontecimientos de la Gran Corte, pero sin llegar a meter la mano en la llaga. Una adecuada y sutil referencia, aunque nadie podria decir jamas que lo hacia por esa referencia.

-Lo cierto es que progresan las investigaciones, ciertamente, a su ritmo. Confio en que el trabajo nos permita solventar alguno de los casos antes de que llegue el invierno, como minimo, y quizas poder relacionar lo concido del caso inicial y lo descubierto ahora nos permita llegar a las capas ocultas. El problema de los hombres-lobo es mas complicado de solventar, y parece que las disputas fronterizas se agudizan... aunque vos debeis saber esto mejor que nadie. Os doy mis mas sinceras condolencias por la reciente perdida de vuestro vasallo; cada golpe que recibe uno de los miembros de la ciudad es un golpe que recibimos todos, y que sufro yo en especial junto con su senor.-

La solemnidad y profundidad con que dice estas palabras demuestran que realmente Geoffrey sentia esta perdida profundamente. No era una cuestion de politica para el, o al menos no era solo eso, era una cuestion de honor: sus propios vasallos estaban siendo atacados, y no pararia hasta dar con el culpable.

Dazbog Von Vertzang - February 25, 2006 06:27 PM (GMT)
No quería llegar tan pronto a ese tema. No al menos, sin haber dado antes un par de rodeos y haber preparado la situación. Pero lo hecho, hecho estaba y ahora era el momento.

- Agradezco su preocupación y la comparto. No pongo en duda su pesar por lo sucedido, pero como Voz de los Tzimisce en París, me veo en la necesidad de pedir algo más.


Bebe un sorbo de sangre para darle tiempo al ventrue para pensar lo que le decía y para disfrutar de su sabor. El patricio escogía bien las cosechas.

- Aunque no ponga en duda su voluntad para cumplir el deber de Protección, he de poner en duda su capacidad para conseguirlo. Demasiados cainitas están pereciendo en esto últimos meses por distintas razones. Demasiadas responsabilidades recaen sobre pocos hombres y todo ello conlleva la ineficacia y el consecuente malestar de la sociedad parisina.


Deja la copa en la mesa y cruza las manos sobre su regazo.

- Francamente, la situación es grave y preocupante. No corren buenos tiempos para la estirpe.

Quizá había sido demasiado directo. Pero en estos momentos, el principe no estaría necesitado de aduladores, sino de personas que llamaran a las cosas por su nombre.

Geoffrey - February 25, 2006 06:41 PM (GMT)
Geoffrey se echo ligeramente hacia atras y entorno un poco sus ojos. No le gustaba que lo llamasen incapaz asi tranquilamente, y su Bestia se agito en su interior; sin embargo, siendo una primera ofensa y mas o menos controlada, la Bestia fue rapidamente reducida y reintroducida en su prision de voluntad.

-Precisamente eso hago en estos mismos momentos, Lord Vertzang. Llevo mas de una semana trabajando febrilmente en quien debe encargarse de ello; como Elois bien indico en la Corte, quizas no dispongamos de tanto tiempo para nombrar Escudo de Paris como yo pensaba y llevaba trabajando.-

Se callo brevemente. Si el Tzimisce queria ser brutalmente sincero, Geoffrey tambien podia serlo, acaso ello nos llevase mas rapidamente a la verdad... para bien o para mal.

-Sin embargo, vuestra prontitud en aceptar la ayuda de la Monarca empana vuestra propia reclamacion para cubrir dicho puesto. Ahora estais en deuda con ella por su apoyo en esta cuestion, y eso justo empana la caracteristica por la que os hubiera entregado dicho puesto: vuestra independencia.-

Geoffrey sonrie de modo ligeramente acido.

-En efecto, vos erais la eleccion que habia tomado como la adecuada, esperando que dicha independencia garantizase vuestro trabajo, aunque fueseis mas independiente de mi de lo que suelen ser los que ocupan dichos cargos en otros Principados. Y, sin embargo, demostrasteis ser capaz de tirar esa independencia con prontitud ante la minima oferta de ayuda. Es una lastima.-

Lo deja asi, tranquilamente, aunque es consciente de que su lengua es afilada. Ironicamente, quizas la del Tzimisce lo fuese literalmente. Habria que esclarecer muchos puntos esta noche, en varias cuestiones diferentes, y este parecia un espinoso comienzo.

Dazbog Von Vertzang - February 25, 2006 06:59 PM (GMT)
Esta vez fue la Bestia del eslavo la que se agitó en su interior, aunque también fue controlada con éxito. No dejaría que las palabras de un patricio le afectaran. Además, el príncipe seguía necesitándolo mucho más de lo que querría admitir.

- No acepté la ayuda de la Monarca, si es eso lo que piensa. Ella ya había pronunciado sus palabras de apoyo hacía mi candidatura sin que yo se lo pidiera. Me limité a agradecerle sus palabras tal y como hubiera hecho cualquiera con un cerebro y un mínimo de educación. Si eso es algo que limita mi independencia, no se como.


Sonreía. No dejaría de hacerlo por difíciles o molestas que resultaran las cosas. Seguía contando con varios triunfos en su mano.

- Hablaís en pasado al referiros a mi candidatura, lo que me lleva a pensar que ya habeís tomado una decisión al respecto. Una equivocada, a mi modo de ver. El puesto de Mariscal me obligaría a rendiros vasallaje directo y eso creo que limitaría más mi independencia que cualquier palabra de agradecimiento, en detrimento de la Monarca.


Ambos eran arrogantes y confiados. No sería fácil que ninguno diera su brazo a torcer.

- De todas maneras, me sorprende esa reticencia a que yo pueda estar en deuda con su Señora. Al fin y al cabo, usted es su vasallo y como tal debería actuar. Pero no seré yo quien le diga como practicar su vasallaje.


Bebió un sorbo de sangre de nuevo. Con el hambre saciada, la Bestia era más fácil de controlar.

- Os he ofrecido mi apoyo y mi ayuda y vos os habeís negado. Respetaré vuestra decisión. Pero desde ahora os digo, que mientras nada me obligue a ello, no colaboraré en la protección de la ciudad. Si no me equivoco, estoy en mi derecho.

Geoffrey - February 25, 2006 07:25 PM (GMT)
Geoffrey sonrio ligeramente. Si no hubiera sido tan bueno, la sonrisa hubiera sido de medio lado, pero eso no aparecio en su cara ni de lejos.

-Si hablo en pasado no es porque no os considere para el cargo, sino porque no estoy seguro de ello como lo estuve en el pasado. Mas vuestro vasallaje ya lo tengo, Lord Vertzang, como el de todos los Primogenitos de todos los Clanes; no olvideis que, en ultima instancia, todo Cainita en mi ciudad es vasallo mio, directa o indirectamente, salvo a aquellos miembros de la Estirpe directamente bajo vasallaje directo de mi Senora, la Monarca.-

Luego sonrie de nuevo.

-Que sea vasallo de mi Senora no implica que ella piense por mi, Lord Vertzang, igual que yo no pienso por vos por mucho que seais vasallo mio. O me equivoco? Y creo que hasta ahora, mi vasallaje para con mi senora no posee macula alguna, igual que el vuestro. Mantenerlo de ese modo nos honra a ambos, sin lugar a dudas.-

Sin embargo, su gesto se hizo mas duro ante sus ultimas palabras.

-Como os he dicho, no os he rechazado. En cualquier caso, como vasallo mio que sois, deberiais recordar que poseo el derecho de convocaros a batalla a vos y a vuestros vasallos tres meses al ano, cada uno de los anos. Por eso sois mi vasallo. Y os recuerdo que, probablemente, las vuestras sean de las primeras tierras amenazadas por los hombres-lobo en caso de ataque, por su localizacion tan exterior.-

Dazbog Von Vertzang - February 25, 2006 07:38 PM (GMT)
En este tira y afloja, el príncipe reculaba en sus palabras. Sabia decisión. Ahora le tocaba al eslavo hacer otro tanto con las suyas.

- En efecto, ya dispone de mi vasallaje, pero dicho vasallaje se vería sin duda reforzado con la concesión de dicho puesto. Aunque como bien ha dicho, nuestro vasallaje ha sido correcto en todo momento y así seguirá siendo. El honor es importante.


Era extraño que dos hombres que discutían ciertos temas difíciles sonrieran tan ampliamente. Era casi contradictorio.

- No se equivoca señor. Conozco mis obligaciones como vasallo y en ningún momento he dicho que fuera a rehuirlas, sino que solo cumpliría con las obligatorias. Podrá contar con mi espada en batalla independientemente de su decisión para el nombramiento de Mariscal. Pero si quiere contar con mis tácticas, mis conocimientos y mi verdadero interés en el asunto, tendrá que darme más razones que las de las obligaciones entre vasallo y señor. No pretendo ser descortés ni exigente. Solo sincero. Aunque a veces la sinceridad duela, es mejor que la mentira.


El malestar de la ciudad por el cúmulo de problemas no haría más que crecer si no se buscaban soluciones y apoyos. Nadie podría capear el temporal en solitario. Ni siquiera Geoffrey.

- Si no es demasiada indiscreción, me gustaría saber que otros cainitas cuentan con la posibilidad de acceder al puesto de Mariscal.

Geoffrey - February 26, 2006 04:27 PM (GMT)
Finta, golpe, contragolpe, guardia. Le encantaba lo mucho que la politica se asemejaba a un duelo con espadas, o a una danza; basicamente, era lo mismo pero con palabras, la forma mas elevada de combate.

-Asi que es, basicamente, una cuestion de motivacion. Sinceramente, lo comprendo, considero que la motivacion y la moral son basicas ante cualquier tipo de prueba, y esta situacion es una prueba seria y severa, sin lugar a dudas.-

Geoffrey callo, escuchando sus palabras finales.

-Todos los Cainitas de la ciudad son candidatos al puesto, Lord Vertzang. Estoy contemplando todas las posibilidades y combinaciones, de modo que sea capaz de escoger la mejor para la ciudad. Lamentablemente, no muchos han podido hacer un alegato en la Corte como vos, lo cual os coloca en una posicion aventajada, sin lugar a dudas.-

Y no era mentira, precisamente. El alegato del Tzimisce habia sido mas que correcto, habia sido extremadamente adecuado, y habia enunciado muchas cosas que Geoffrey tenia muy presentes en este momento y en otras entrevistas.

Dazbog Von Vertzang - February 26, 2006 06:11 PM (GMT)
De modo que seguía considerándolo capacitado y en buena posición para el puesto. Interesante. Resuelto ese punto, no era necesario ni cortés seguir insistiendo en el tema. Definitivamente, su charla había tenido un comienzo impresionante.

- Gracias señor. Y sin lugar a dudas también, se que elegirá al más capacitado.


Asintió ligeramente con una sonrisa, antes de beber un sorbo de la excelente sangre que le había sido ofrecida.

- Mis disculpas por haber encaminado la conversación hacía mi persona tan precipitadamente. Estoy convencido de que el motivo por el que se requería mi presencia, es otro que aún no ha sido pronunciado. Si es mi señor tan amable de hacermelo saber…

Geoffrey - February 26, 2006 06:43 PM (GMT)
Geoffrey sonrio. Hora de cambiar de tema, por lo que se ve. Un agil cambio, sin lugar a dudas.

-Lo cierto es que, en realidad, gran parte del tema es el que hemos solventado con tanta prontitud. Sin embargo, una segunda cuestion es que me gustaria conocer el status del exterior, sabiendo que vos vivis alli y a vuestro Clan le ha tocado terriblemente de cerca.-

Dazbog Von Vertzang - February 26, 2006 08:09 PM (GMT)
De modo que el príncipe se preocupaba o por lo menos, fingía preocuparse por el bienestar de los tzimisce. Otro pedazo de información que el eslavo ateseró.

- No ha sido debido a nuestro alejamiento de la urbe el que haya ocurrido tan desgraciado incidente. De hecho, la pequeña aldea con apenas dos docenas de humildes casas y una pequeña torre no parece ser objetivo de las bestias en modo alguno. Me temo que apuntan más alto en sus objetivos.


Así lo parecía al menos y no había nada que le hiciera pensar lo contrario.

- La ignorancia y la temeridad del joven De la Voud fueron los causantes de su desgracia en gran medida. Se alejó más de lo debido de mis dominios y pagó caro su valor. Aunque en cierto modo, podría decirse que los lobos acabaron con él en una zona relativamente cercana a la ciudad.


Dio un sorbo de sangre que paladeó con sumo placer.

- No obstante, el resultado es el mismo; una muerte más a manos de esas bestias. Junto con las desapariciones de jóvenes vasallos, sumados a la reciente y trágica desaparición de herr Bavenberg y sus vasallas, se crea un todo nada alentador. Demasiadas muertes en poco tiempo. Y lo que es peor, demasiadas preguntas y ninguna respuesta. Definitivamente, la estirpe pasa por momentos difíciles.


No había un tono de reproche en su voz, que solo transmitía el pesar que tales sucesos producían.

Geoffrey - March 1, 2006 01:31 PM (GMT)
Geoffrey asintio con un aire oscuro a los funestos indicios que habia senalado el Tzimisce. En efecto, no eran buenos momentos para la Estirpe. Parecia no haber relacion entre aquellos eventos y, sin embargo, no dejaban de causarle una cierta desazon en el fondo de su corazon. Y si realmente estaban conectados de algun terrible modo?

-Creo que, en efecto, las bestias no se centran mas que en lo que se oculta tras estas imponentes murallas que nos rodean. Y me alegro, una batalla en el exterior sin lugar a dudas se decantaria a su favor, por muy efectivo que vos fueseis en ese combate. Su numero se demostraria indudablemente insuperable en esas condiciones. Aunque, contadme que llevo a de la Voud a alejarse tanto de vuestras tierras?-

Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 12:24 PM (GMT)
FDI: Mira que me pones en un aprieto. No se me ocurre ningún motivo para la absurda muerte de De la Voud que no me deje en mala posición.






- Me temo que fue el deseo de agradarme o algo igualmente absurdo a mi modo de pensar. Había sido castigado por una serie de comportamientos inaceptables y pensaría que salir a patrullar los bosques era una buena forma de resarcirse.

Bebió otro sorbo de sangre para hacer una pausa en sus palabras y por supuesto, por el placer que beber tan exquisita sangre le proporcionaba.

- Naturalmente, es solo una suposición. No descarto que supiera algo más sobre los lobos y que quisiera investigarlo, que estuviera citado con algún grangrel o incluso que alguien le hubiera “sugerido” tan imprudente idea. Sea cual sea el motivo, el resultado es lo que más a de preocuparnos y ese resultado no es otro que otro joven muerto. A todos los efectos y tras pasar de boca en boca la noticia con la consabida alteración, será lo que cale hondo en las mentes de los jóvenes parisinos. Lo que no quiere decir que la motivación del joven sea de importancia para la cuestión de aprender sobre los Lobos, sus costumbres y motivaciones. O incluso hacernos una idea de cual es la forma de ver la situación en ojos de los más jóvenes del reino.

Geoffrey - March 3, 2006 12:40 PM (GMT)
Geoffrey escucho con tranquilidad. Ciertamente, de la Voud hubiera actuado asi, probablemente, ante el hecho de haber sido castigado por el Primogenito. Ciertamente, aquel habia sido un Tzimisce de lo mas extrano.

-Lo que decis es tan solo parcialmente cierto, Lord Vertzang. En realidad, las motivaciones me preocupan en exceso, pues temo que otros jovenes puedan tomar esa misma senda por las mismas razones... y obtengan el mismo resultado. Han muerto ya varios Cainitas a manos de los hombres-lobo de los bosques, y entender que hacian en el exterior y por que no huyeron es de vital importancia para intentar que no se repita. Al menos, espero poder evitarlo si dispongo de esa informacion, aunque nada es seguro, ciertamente.-

Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 12:56 PM (GMT)
Ambas opiniones eran un claro reflejo de la forma de pensar y ver las cosas de cada uno de los dos vampiros.

- Por supuesto. Por omisión en mis palabras, no he manifestado claramente mi real preocupación a ese respecto. Todo es importante dentro del conjunto.


Aún así, el eslavo dudaba de la sinceridad total de las palabras del príncipe.

- Su forma de pensar es muy noble y le honra. Yo en su lugar, estaría menos preocupado por el bienestar de aquellos lo bastante imprudentes y necios como para desobedecer a sus mayores y tratar de hacer frente en solitario a las Bestias; y más preocupado por el efecto que tanta muerte pudiera tener en mi persona y mi posición. Claro que ambos seguimos Vias distintas y nuestra forma de ver las cosas es un fiel reflejo de las mismas.

Obviamente, la del voivoda era la correcta. Nada importaba más que la propia supervivencia. Nada.

Dejó que aquel que le había requerido decidiera si continuar con el tema o cambiar de tercio.

Geoffrey - March 3, 2006 12:59 PM (GMT)
Geoffrey respondio con suavidad al Voivoda. Imaginaba que no serviria de mucho, pero al menos debia dejar las cosas claras, pues en el futuro podria ser necesario.

-En efecto, nuestras Vias nos impelen a pensar de diferente modo. Para mi, lo mas importante son mi ciudad y mis vasallos. El resto queda por detras. Y el unico modo de defenderlos, es con honor. Si alguien es lo suficientemente imprudente como para morir contra los lobos, no solo ha pagado con su vida sino que nos pone a todos en peligro. Obviamente, debere tomar medidas en el asunto.-

Y luego, como una marea que se retira despues de llegar a la playa, cambia de tema de conversacion.

-Y que opinais del reclamo de Axiz como Segador de la ciudad?-

Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 01:13 PM (GMT)

- Coincido con sus palabras. Su honor le obliga a decirle a sus vasallo lo que no han de hacer. Si ellos lo incumplen y mueren, no será por falta vuestra, señor. Yo sugeriría un poco más de ferrea disciplina en cuanto a la supervivencia del conjunto de la sociedad se refiere. No es aceptable que paguen los responsables, las irresponsabilidades ajenas. Claro que en el caso de los Lobos, dichas irresponsabilidades se ven castigadas por el propio fruto de dicha irresponsabilidad. Dispone de mi apoyo sin reservas al respecto, mi señor.

Rápidamente el príncipe cambiaba de tema. Quizá de forma demasiado rápida que pudiera ser fruto del nerviosismo o de debilidad. Nada concluyente, por supuesto. También podía deberse a una idea bien meditada.

- Creo recordar que Axiz era el tabernero del clan brujah, ¿no es así?

No dudaba de la identidad de Axiz, pero quería demostrar de forma indirecta que el hecho de que un tabernero ocupara un cargo no le parecía del todo adecuado.

- Supongo que dependerá de sus capacidades tanto como de su predisposición a ser la cara más amarga de la justicia. Si desea ese puesto por propia voluntad, no veo motivos para no concedérselo. Siempre que demuestre su valor para el cargo.

Alza la vista un segundo antes de continuar.

- A no ser, claro, que haya candidatos más capaces para dicho cargo…

Geoffrey - March 3, 2006 06:52 PM (GMT)
Geoffrey sonrio amigablemente. No le sorprendia que el Tzimisce juzgase duramente a otro en base a su posicion, era lo logico y lo habitual, en especial entre los Altos Clanes. Sin embargo, su profesion como mortal poco tenia que ver en realidad. Sin embargo, su siguiente pregunta fue casi inocente y suave, una sorpresa en el contexto de la conversacion.

-Como cuales?-

Casi pareciese que realmente ignorase la respuesta a esa pregunta.

Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 11:00 PM (GMT)
En el arte de la retórica, darle la vuelta a una pregunta era algo tan habitual como una finta en un duelo de espadas. Y el príncipe dominaba dicho arte con una soltura más que aceptable. No le daría el gusto.

- Me temo que no soy el más adecuado para señalar candidatos. Solo salgo de mis dominios en ocasiones especiales como la Gran Corte o esta misma noche. Además, en los últimos meses, mi atención ha estado centrada por necesidad en otros lugares. Como resultado, desconozco bastante a los habitantes más jóvenes de la ciudad que a mi modo de ver, son los que más tienen que ganar con un puesto tan vital como desagradecido en ocasiones.


Sonríe ligeramente. Era difícil descifrar el significado de los gestos en un rostro que aun con rasgos humanos, distaba mucho de ser similar al de cualquier mortal. Su belleza era tan peligrosa como ambigua en cuanto a rasgos característicos de ambos géneros se refería. Si no lo conociera, casi podría decirse que se trataba de una sonrisa seductora.

- Además, he de reconocer que me tienta usted a proponer el nombre de alguno de mis fieles vasallos. En un difícil ejercicio de humildad, tan ajeno a mi camino que casi me duele, no propondré a ninguno de ellos.


Quizá le doliera. Pero no era humildad. Simplemente, no quería perder a un vasallo en favor de un ventrue. Príncipe de París, cierto. Pero eso no lo hacía menos ventrue.

- En definitiva. A no ser que mi señor pronuncie algún nombre que no haya acudido a mi mente hasta ahora, Axiz será el más adecuado para el puesto.


Y si realmente salía elegido, cuidaría de hacerle saber su “colaboración” en el logro.

Geoffrey - March 6, 2006 11:38 AM (GMT)
Una magnifica coleccion de respuestas. No solo no habia respondido a la pregunta, sino que lograba recordar que sus vasallos podrian ser candidatos sin ofrecerlos realmente para no perderlos, y apoyaba a Axiz en su candidatura en principio incuestionada aparentemente. Un juego muy habil, ciertamente, y Geoffrey sabia que solo era la punta del iceberg de lo que Vertzang era capaz de lograr.

-Vuestra humildad os honra, ciertamente, pero podeis despreocuparos por Axiz que me consta que sabe defender su causa el solo tranquilamente. No es parco en palabras, a fuer de ser precisos.-

Sonrie al Tzimisce, mientras para de hablar para tomar un tranquilo sorbo de sangre. Fuerte y energetica, como debia ser, una delicia para el paladar.

-Mas ya hemos hablado mas que suficientemente de las cosas que me preocupan a mi, Lord Vertzang, mas que cosas preocupan al Clan Tzimisce, y a su Voz en particular? Como veis los eventos que ocurren por toda la ciudad?-

Ciertamente, darle ocasion de hablar con sinceridad era algo muy lejano de lo que solia hacer Alexander, pero el Principe actual era muy consciente de que conocer las necesidades de sus vasallos era importante para poder gobernar con honor.

Dazbog Von Vertzang - March 6, 2006 02:28 PM (GMT)
Nada más lejos de la verdad en cuanto al eslavo se refería. No era necesario despreocuparse por Axiz, porque en ningún momento le había preocupado. No obstante, por una mera cuestión de mantener las formas, asintió levemente tras las palabras del ventrue.

Observa como el príncipe bebe un sorbo de su sangre con un ligero brillo en los ojos. ¿Estará paladeando la misma sangre que él? Y de ser así, ¿Qué tipo de sangre requería el refinado apetito del patricio? Sería muy interesante conocer la respuesta. Sin duda.

- Sabe mi señor de sobra que para cualquier tzimisce, la cercanía de los usurpadores Tremere es suficiente motivo de malestar. Pero como miembro de la primogenitura, he de estar por encima de esas cosas por un bien mayor. De modo que mis preocupaciones en este momento, no están ligadas necesariamente a las del clan al que represento.



Hace una pausa para despertar la curiosidad de Geoffrey aunque solo fuera por un instante. Quería comprobar si su gesto lo demostraba o si su maestría hacía de su rostro una máscara.

- Y algo de lo que más me ha preocupado desde hace años, décadas quizá, ha sido la terrible muerte del Sacerdote Ceniciento de la Via Peccati, prestigioso y venerable miembro del clan Ventrue y en gran medida, mi consejero espiritual, Heinz Bavemberg. Más horrible aún si cabe por lo inesperado de la misma, así como la falta de datos al respecto que llevan a una lógica preocupación. Como miembro de la sociedad cainita de París y seguidor de la Via Peccati que el sacerdote representaba, es mi deseo saber todo lo posible sobre lo sucedido. Y en el posible caso de que haya culpables, castigarlos con la máxima severidad.


Había conseguido expresar su malestar por lo sucedido sin llegar a perder la compostura. En parte, porque la muerte de Bavenberg, aunque desgraciada sin duda, le podría llegar a favorecer.

- No dudo de que mi preocupación, será también la preocupación de muchos otros ilustres o no tan ilustres miembros de todos los clanes presentes en París.


Lo que a juicio del tzimisce, no incluía a los usurpadores.

Geoffrey - March 6, 2006 02:58 PM (GMT)
Imaginaba Geoffrey que antes o despues el Tzimisce haria referencia a los Tremere, y le sorprendia que la ocasion otorgada no fuese aprovechada para comenzar las maniobras que llevarian inevitablemente al enfrentamiento entre ambos Clanes. Hacia tiempo que el Principe sabia que los egos de Vertzang y Goratrix no cabian en la misma ciudad, y la Gran Corte habia sido la demostracion. Y, sin embargo, Vertzang lo dejo marchar, al menos de momento. Asi que habia sido una finta, una comprobacion de si el Principe era o no afin a ese tema, una prueba.

Sin embargo, la respuesta del Principe fue solo beber tranquilamente un poco mas de sangre, paladeandola brevemente, antes de responder. Su tono no delataba de que lado caian sus lealtades. Quien estaba probando a quien?

-Ciertamente, imaginaba que mencionariais a Lord Goratrix antes o despues, especialmente tras vuestro enfrentamiento en la Gran Corte.-

Y lo dejo asi, tentando y jugando, dejando lugar y espacio a que el Tzimisce jugase, pero sin mostrar aun sus propias cartas.

-Sin embargo, he de admitir que la destruccion del refugio de Bavemberg es algo que a mi tambien me ha sorprendido en gran medida. De hecho, tenia planeado comenzar las excavaciones para rescatar a los Cainitas alli enterrados y comprobar si acaso tan solo habian caido en el Letargo... sin embargo, se acercan las temporadas de las lluvias, y el barro condena esa tarea a la futilidad, al menos hasta la primavera probablemente- y tras un deje de lastima por su vasallo desaparecido, a quien respetaba mas de lo que algunos creian, continuno con un cambio de tono que indicaba una nueva pequena curva en la conversacion-. Como os sentis, ahora que sois el mas ilustre miembro de vuestro Camino en la ciudad?-

Dazbog Von Vertzang - March 6, 2006 03:30 PM (GMT)
El comentario del voivoda era autoconclusivo. No necesitaba respuesta. Que el príncipe hiciera referencia al tema era signo de que le preocupaba. Tampoco había mencionado el nombre de Goratrix. Solo el malestar que los usurpadores generan en cualquier tzimisce con vitae en las venas. Y eso no era nada nuevo. Que el príncipe mencionara al gran usurpador de París era el tipo de reacción que el tzimisce esperaba. Una que aunque, de forma velada e inconsciente, transmitiera la preocupación del príncipe por la presencia de ciertas personas en París. A pocos príncipes les gustaría tener a alguien que se le suponía tan por encima en la escala de poder*, en su ciudad, Sin duda una espina clavada en el costado de Geoffrey que tenía que andar con pies de plomo en esos temas.

De modo que el voivoda, había obtenido un resultado a su prueba. Aunque no fuera el resultado. Cada cosa a su tiempo.

- No siento el peso del camino si es lo que piensa. En un camino que predica la autosuficiencia y el “yo” por encima del “nosotros”, no hay lugar para esos pensamientos. Nunca me ha correspondido a mí guiar la fe de nadie, ni me corresponderá ahora. El propio Heinz sabía que era prácticamente imposible conseguir siquiera que yo actuara en beneficio del camino y su posición en París. A diferencia del sacerdote y su continua preocupación por la fe ajena, yo llevo la mía de forma mucho más personal.


¿Se estaba sincerando el eslavo ante el príncipe? A juzgar por las verdades duras como piedras que había en sus palabras, si.

- Sin embargo, no es eso lo que me preocupe. Me preocupa más el hecho de que la destrucción de la capilla fuera algo más que un fenómeno natural. Demasiada casualidad y exactitud. Era bien conocido por todos que la presencia de Heinz era molesta para muchos y que sus ideas incomodaban a la mayoría. Me gustaría saber de que datos dispone en estos momentos sobre lo ocurrido y si habrá algún tipo de investigación más allá del intento de recuperar sus cenizas o su cuerpo en letargo.


Una vez más. Su tono de voz no indicaba reproche, sino preocupación. La muerte de alguien con la edad y poder del ventrue, no dejaba indiferente a nadie.






* Poder en bruto, no politico ni de posición

Geoffrey - March 7, 2006 06:33 PM (GMT)
Asi que no pensaba aprovechar la ocasion para retomar el enfrentamiento con el Usurpador. No era sorprendente, habia imaginado que ambos querrian enfrentarse directamente, sin intermediarios; ambos eran demasiado orgullosos como para aceptar otra forma, y probablemente solo tratarian de usar al Principado como una estratagema en el enfrentamiento, llegado el momento. Ya se veria.

-Ciertamente, vuestras palabras poseen la verdad detras de ella. El golpe fue certero y sin dudar, pero no podremos saber nada hasta la primavera, probablemente, cuando podamos levantarlos. Quizas Trang Oul pueda descubrir algo, pero dudo que incluso sus desarrollados sentidos puedan penetrar ese misterio, al menos de momento. Me temo que el secreto permanecera sepultado estos tres meses, y esperemos que no sea demasiado tarde cuando lo abramos.-

Vertzang capto un gesto de frustracion en el Principe, una leve contraccion en su mandibula. Odiaba la situacion. Pero el analisis del exterior era inutil, habia llovido, y pasado gente y mucho mas. Ni Trang podria penetrar en eso, probablemente. Aunque sobre los poderes mas desarrollados de muchos Clanes habia muchas leyendas, acaso algunas fueran ciertas...

Dazbog Von Vertzang - March 8, 2006 07:06 PM (GMT)
Nada había dicho el príncipe que arrojara alo de luz en el ya de por si, turbio asunto. Teniendo en cuenta que había formulado su pregunta en dos ocasiones y que en ambas ocasiones había obtenido evasivas por respuesta, no sería necesario insistir. O bien el príncipe no quería decir lo que sabía o no sabía nada. En ambos casos, la persistencia sería inútil.

- Extraños sucesos en verdad son aquellos que tienen algún tipo de relación con el campamento de refugiados. Empiezo a pensar que su permanencia en ese lugar pueda llegar a resultar un problema mayor que su integración en la ciudad.


Todos parecían llorar la pérdida de Constantinopla, pero nadie quería mancharse con sus cenizas. Curioso ejemplo de doble moral.

Geoffrey - March 8, 2006 08:17 PM (GMT)
-Ciertamente, ese es un asunto espinoso. En efecto, parece ese lugar maldito de algun modo, aunque me pregunto si se debera a los propios refugiados, o a quien ya moraba alli con una escasa anterioridad.-

En concreto, el mencionado Heinz habitaba alli desde poco despues de que la locura de Alexander comenzase, y era un vinculo que siempre habia dejado inquieto a Geoffrey. La sospecha de que el Ventrue pudiese haber tenido algo que ver en la locura de su Sire danzaba en ocasiones tras sus ojos, aunque nunca habia podido descubrir al respecto aunque lo habia intentado. Ciertamente, el refugio de Bavemberg era hermetico a la investigacion.

-Ciertamente, los habitantes no-muertos de esa zona resultan de lo mas sorprendentes. Tenemos a un pequeno grupo de Cainitas extranjeros de escaso interes... pero luego estan Heinz y Anatole, cuya vision absolutamente opuesta de la no-muerte, y la fervorosidad de ambos hacen claros candidatos para enfrentarse. Se que aun no lo han hecho abiertamente, pero la llegada de Anatole tan adecuadamente coordinada con el hundimiento del refugio es algo que tengo que esclarecer. De hecho, por ahi comenzaran las investigaciones, ciertamente, al menso estos meses.-

Dazbog Von Vertzang - March 8, 2006 08:32 PM (GMT)
Y cuando ya no buscaba una respuesta a sus pesquisas, el príncipe se la daba. De forma intencionada o no, le era indiferente. Lo importante era el resultado. Y la mención de Anatole abría una nueva vía en la conversación.

- Será un buen comienzo. Esperemos que de una forma u otra, de sus frutos.


Pasa sus dedos por el suave reborde de la dorada copa con un cierto aire ausente que apenas dura un instante.

- Es curioso como alguien tan joven y aparentemente insignificante como Anatole, puede llegar a causar tantos problemas. Supongo que hay poderes ocultos con intereses igualmente ocultos tras sus actos o de lo contrario, alguien se habría cansado de sus delirios y habría acabado con su no-vida.


Los santurrones como Anatole le parecían necios sin remedio. Solo que a diferencia de Heinz, no se lo tomaba como algo que necesitara ser remediado. Siempre que no resultaran especialmente molestos, no les diría como malgastar su no-vida con plegarias y sermones.

Geoffrey - March 8, 2006 09:19 PM (GMT)
Geoffrey sonrio ligeramente. Era una posicion dificil la de Anatole, y un personaje complicado de entender. No habia hecho nada en la ciudad en esta visita, y sin embargo su presencia se dejaba notar.

-Lo cierto es que teneis razon con certeza acerca del hecho de que algun tipo de poder se encuentre tras el. Ciertamente, no soy tan ingenuo como para creer sus reclamaciones de que es Dios Padre quien habla con el. Al fin y al cabo esta igual de Maldito que el resto de nosotros.-

Pauso un momento, dando un trago a la copa de la que bebia.

-La pregunta es quien estaria tras sus actos. Conocido es el hecho de que su Sire es un imbecil- no en vano ese era su apodo- , asi que a el le podemos descartar. Sin embargo, aunque sus andaduras comenzaron en esta ciudad, lo cierto es que su mayor influencia y repercusion hasta ahora fue en las regiones de vuestro Clan, y en la desaparecida Constantinopla. Acaso no estara en manos de alguno de los de vuestra sangre? Ciertamente, a los vuestros no os costaria haceros pasar por angeles o algo por el estilo...-

No era una ofensa ni pretendia serlo. Sin embargo, en el momento de pensarlo, no pudo recordar a Michael de Constantinopla, cuya propia apariencia era la de un angel de vidriera. Acaso pudiera estar aquel Matusalen desaparecido tras los actos del Lunatico?

Dazbog Von Vertzang - March 8, 2006 09:48 PM (GMT)
Y no ofendió al tzimisce, que lejos de considerarla ofensiva, veía la sugerencia como algo sumamente cómico. Tzimisces fingiendo ser Dios, ángeles o el mismisimo Metatrón era irrisorio. Les iba más el papel de demonios.

- En mis años en Constantinopla no conocí a nadie de mi clan con tales pretensiones. Sin embargo, el príncipe Michael si tenía por costumbre tomar forma angelical. Y por todos los dioses, en verdad lo parecía. Con todos mis respetos hacia la Monarca Salianna, Michael era el ser más hermoso que jamás he visto.


El eslavo no tenía por costumbre hablar de su pasado. De ahí que muchos detalles fueran un misterio solo desvelado en ocasiones, de forma inocente.

- Claro que en ningún momento he insinuado que nadie de Constantinopla usara esos trucos para ganarse la ciega obediencia del lunático. Lo más posible es que sean solo manifestaciones de su maldición, que alguien ha encaminado en ciertos momentos para que cumplieran con sus intereses.


Sonrió mostrando su perfecta y blanca dentadura.

- Resulta irónico el hecho de que aún considerándole alguien poco digno de atención, estemos dedicándole nuestras palabras. De pocos neonatos podría decirse lo mismo. Sean del clan que sean.

Geoffrey - March 9, 2006 07:59 PM (GMT)
Geoffrey sonrio al Tzimisce.

-Ciertamente, no creo que Salianna se sienta ofendida por la indicacion de que su Sire pueda acaso haber sido mas bello que ella; no, al menos, si aun recuerda respetar las Tradiciones. Sin embargo, creo que acaso tengais razon, y que varios son los Cainitas que se hayan aprovechado de su maldicion de sangre para usarlo en sus propios fines.-

Dio otro tranquilo sorbo a su copa antes de responder.

-Sin embargo, creo que lo subestimais por su edad, Lord Vertzang. Pese a joven, no es ningun neonato, y tiene algunas relaciones con los Cainitas mas inesperados... algunos de ellos, importantes estrellas ascendientes, como la chiquilla de Monçada, Lucia de Aragon... y otros estrellas reconocidas por siglos, como el propio Malaquita, la Roca de Constantinopla. Eso indica algo, y de algun modo, ese carisma y poder que por alguna razon posee, lo hacen destacar. Aunque tampoco sea el unico joven prometedor de estos tiempos, ciertamente.-

Dazbog Von Vertzang - March 13, 2006 04:40 PM (GMT)

- No lo he subestimado mi señor Geoffrey. He debido de expresarme mal. Quería hacer hincapié en lo extraordinario de la persona de Anatole sobre otros cainitas de su edad. Nada más.


Aquellos nombres le sonaban algo vacíos y lejanos al eslavo, que no tenía por costumbre aprenderse los nombres de los cainitas de medio mundo. El hecho de que ahora fueran mencionados por el ventrue, no obstante, los convertía en dignos de recordar para el futuro.

- No es mi intención insinuar con mis palabras que la Monarca sea celosa, pero no sería la primera cainita en tener celos de su sire. Ni sería la última. Es algo común en nuestra estirpe.


Que gran verdad había en la frase del tzimisce, que penetraba en lo más hondo de su ser hasta alcanzar verdades ocultas. Secretos profundos. Ideas largo tiempo enterradas que salían a la superficie. Que los chiquillos se revelaran contra sus sires era algo tan natural como el frío en el invierno del Este.

- El amargo destino sufrido por Constantinopla y sus habitantes me causa un profundo dolor. Un gran sueño cimentado por tres grandes mentes, destrozado en una trágica noche. Un hecho que a todos nos ha hecho meditar sobre nuestras prioridades y principios.





Geoffrey - March 13, 2006 09:25 PM (GMT)
Por un momento, Geoffrey se penso si acaso el Tzimisce no pretendia lanzarle una pulla. Ciertamente, podria haber sido el caso, pero dado lo vaga y poco relevante que habia sido, el Principe prefirio dejarla pasar. No era cuestion de ofenderse por tonterias como esas. Esa era la historia, aunque una interpretacion erronea de la misma, y deberia coexistir con ella durante lo que restase de eternidad, de eso no habia duda.

-Ciertamente, la persona de Anatole es extraordinaria- dijo Geoffrey, aceptando asi la otra interpretacion de las palabras del Primogenito- pues una corta edad se une a cables poco visibles de poder e influencia. Peligrosa combinacion para alguien expulsado ya de esta ciudad.-

Luego sonrie, aceptando responder a sus palabras sobre la lucha entre Sire e hijo, en vez de dejarlas pasar de largo como otros hubieran hecho.

-sin lugar a dudas, tal es una de las maldiciones de la Estirpe, segun las escasas ensenanzas que mi Sire me impartio sobre Nodismo. Y, desde luego, en demasiadas ocasiones vi a los jovenes alzarse contra sus mayores como para no creerla. Sin embargo, lo cierto es que en ese contexto se juntan una serie de fenomenos mucho mas heterogeneos de lo que parecen, de modo que tampoco es la unica, ni siquiera la mas poderosa, de las razones para el conflicto entre Generaciones.-

En cuanto a Constantinopla, las opiniones de Geoffrey eran ciertamente encontradas al respecto, no en vano era un Franco, un latino como dirian en aquellos lejanos lares.

-Ciertamente, una gran Cruzada se perdio esa noche, ararsando una ciudad que no deberia ser objetivo de tal acto por ser tan solo una escision de nuestra Fe. Y lo peor es la enorme cadena de eventos que han sacudido la noche desde entonces, personificados en estas tierras por el campamento de refugiados del exterior. El fin de la Larga Noche sera recordado por los siglos de los siglos, me temo; un fin muy apropiado para nuestra Estirpe, debidamente tragico, terrible y sangriento.-

Dazbog Von Vertzang - March 13, 2006 09:51 PM (GMT)
Ambos cainitas eran arrogantes y pagados de si mismos. La supuesta puya no era tal, aunque también pudiera ser entendida así. Hacía referencia al pasado del propio eslavo que aunque solo en parte, tenía algo en común con Geoffrey.

El hecho de que este tomara así el tema era indicativo. Si bien la entereza y serenidad con que lo había tomado era más significativo aún. Toda una caja de sorpresas.

- Si ha sido expulsado de la ciudad, ¿no debería ser expulsado del campamento?. Quizá sea debido a mi ignorancia, pero pensaba que el campamento de refugiados era parte de vuestro dominio.


De lo contrario, la petición de Heinz en la Gran Corte no habría tenido mucho sentido, ya que podría haber tomado el dominio por si mismo o con el beneplácito de la Monarca de toda Francia.

- Mi sire tampoco fue muy pródigo en enseñanzas. Sin duda la revelación de los chiquillos contra sus sires no es más que el efecto del trato ofrecido por estos desde el momento en el que los arrancan de la vida y los introducen en la muerte. Y en efecto, es algo tan antiguo como la propia existencia de nuestra raza. Y no hay que rechazar lo que es propio de nuestra naturaleza.


Aún con su distinto punto de vista, Vertzang había dejado claro que su opinión al respecto, lejos de ser la del rechazo, era la de la aceptación del relevo generacional. Y nunca mejor dicho.

- Se ve que no apreciaba Constantinopla como yo lo hago. De lo contrario no habría dicho que se perdió una Cruzada, sino que se perdió una ciudad. Constantinopla era una ciudad impresionante con tanta historia como futuro tiene por delante.

Si el principe no valoraba lo conseguido por un Toreador, un Tzimisce y un Ventrue trabajando por un bien común, no tenía sentido insistir en el tema. Dejó que fuera su anfitrión el que decidiera el siguiente tema a tratar en aquella fructífera charla.

Geoffrey - March 16, 2006 07:13 PM (GMT)
Geoffrey respondio con tranquilidad a las preguntas, aunque era capaz de notar que, por segunda ocasion esta noche, el Tzimisce estaba revelando algo de su pasado. Y eso era algo que ocurria muy raramente.

-Ciertamente, ese es mi Dominio. Sin embargo, a Anatole solo se le prohibio entrar de nuevo en la ciudad, no en las tierras del Principado. Es lo mismo que le ocurre a los Ravnos, por ejemplo.-

Dejo pasar las referencias a las ensenanzas de los antiguos, pues lo cierto era que no se trataba de un tema al que Geoffrey le encontrase demasiado interes. Lo que una vez fue cierto y correcto, no tenia que seguir siendolo ya en estos tiempos.

-En cuanto a Constantinopla, comprendo vuestro apego a aquellas tierras. Incluso puedo reconocer que poseyesen cierta grandeza en otros tiempos. Sin embargo, no lloro su caida, pues le costo la no-vida a mi chiquillo Sir Hugh de Clairveaux.-

En realidad, Hugh habia sido uno de los generales que habia dirigido la Cuarta Cruzada, y habia sobrevivido a la batalla. Pero no dejaba de ser cierto que habia sido asesinado por Assamitas mientras intentaba organizar el siguiente paso de la Cruzada como estaba planeado: Egipto.

Dazbog Von Vertzang - March 22, 2006 07:45 PM (GMT)
Ambos habían hecho referencia a su pasado más personal de una forma que era del todo inesperada entre cainitas de sus correspondientes linajes. Algo verdaderamente extraño. Quizá fuera la extraña influencia de encontrarse en el corazón de “Las Cortes del Amor”. Vaya nombre para un reino…

- Comprendo el matiz.


Inclinó la cabeza para acompañar las palabras que habrían de brotar de sus labios en otro extraño ejemplo de mutuo respeto.

- Lamento vuestra pérdida y la comparto. Aún siento el dolor de la muerte de mi chiquillo, Andrius, a pesar de las décadas transcurridas.


Ya había comprobado la opinión del príncipe en lo que a la ciudad de Constantinopla respectaba y no quedaba nada más que añadir a tal asunto. Una vez más, en aquel intercambio de pareceres y cuestiones, que el francés escogiera el siguiente tema a tratar.

Esperaba que la conversación, no perdiera fuelle. Tenido en cuenta el álgido comienzo que había tenido.




Geoffrey - March 23, 2006 08:04 PM (GMT)
Geoffrey dejo un breve silencio, mientras bebia un nuevo trago de sangre. Habia hecho un gesto tambien de acompanamiento por la perdida del Tzimisce con la cabeza, pero habia fantasmas que era mejor no remover demasiado con palabras. Los muertos debian descansar en sus lugares, y los no-muertos tenian que continuar con los siguientes pasos de su existencia.

Bueno, ya que estaban hablando de la zona, era un ommento adecuado para hacer ciertas preguntas relacionadas con las tierras del Tzimisce.

-He oido que este ano, las mareas de la Guerra de la Profecia se han inclinado a favor de los de vuestra sangre, Lord Vertzang, y que habeis logrado situar a los Ventrue Arpad contra las cuerdas, asi como a los Tremere a los que les habeis dado un severo golpe.-

No parecia molesto por este hecho, ni mucho menos. La competencia entre los Ventrue, en ocasiones, era tan terrible como la que se daba entre los Tzimisce, aunque fuese diferente.

Dazbog Von Vertzang - March 23, 2006 09:51 PM (GMT)
Que el patán de Rustovich no hubiera perdido terreno era un pobre motivo de regocijo. Las tierras de Vertzang no eran lejanas de la zona de lucha más encarnizada y que aún serían suyas por más tiempo era lo mínimo que debía exigir a su aliado. Y más le valdría cumplir con su parte, porque de no ser así, la ira del primogenito iría más allá de lo nunca visto en París.

- Es posible que mis hermanos de linaje hayan decidido por una sola vez, dejar de pelearse entre ellos y hacer frente común. Aunque en este caso, no se trate de una guerra de conquista.


Más bien al contrario. Los ventrue siempre parecían querer poseer más de lo que aún poseían y parecían ansiar los territorios tzimisce con su habitual insistencia.

- La larga batalla que libramos contra los tremere no parece que vaya a tener un final próximo por duro que sea el golpe asestado. La suma de sus esclavas Gárgolas y la facilidad con la que buscan refugio entre los príncipes de la zona, tienen como resultado que se extiendan aún más como si fueran mala hierba. Tendremos guerra para largo.


El hecho de que los ventrue aprovecharan la ocasión para lograr sus objetivos y que la necesidad de frenarlos convenientemente, hiciera aún más difícil exterminar a los usurpadores, no ayudaba a que la guerra tuviera un rápido desenlace favorable.

- Siempre estoy atento a cualquier noticia que pueda llegar desde mi tierra, sea buena o mala. Aún en una ciudad tan hermosa como París, la tierra que forma parte de mi ser, me llama con fuerza.


Se relajó un poco con sus últimas palabras. Tratando de no permitir que los hechos que en lejanas tierras tenían lugar, se reflejaran en ira en este momento. Ni Geoffrey era un ventrue teutón, ni el primogenito estaba en la difícil posición del necio de Rustovich. Era sencillo. El dominio que poseía sobre su propio rostro iba más allá de lo mundano.

- Tengo entendido que su Sire ha participado en las guerras del Este. ¿Significara eso que ha pasado página? ¿O solo será una distracción?


Hizo el comentario de pasada. Sin ningún tipo de acritud ni sorna. Esperaba del príncipe la entereza que él mismo acababa de demostrar. O quizá algo más.






FDI: Gracias por el privi informativo. Aunque ya sabía lo necesario, el detalle de Alexander no lo conocía :lol:

Geoffrey - March 29, 2006 02:11 PM (GMT)
Geoffrey esucho con tranquilidad al Tzimisce. La idea de que al fin Rustovich hubiese unido a los de su Clan era una idea francamente aterradora. Pocos, si acaso algunos, podrian resistir ante esa fuerza. Sin embargo, muchas veces con anterioridad habian ocurrido intentos en ese sentido, y dudaba de que esta vez triunfasen donde antes habian fracasado. O eso esperaba.

-El que Rustovich haya unido a vuestro Clan al menos por este ano no es una nueva que haya que tomar a la ligera, ciertamente. Su leyenda crece con cosas asi, y se extiende cada vez mas lejos. Acaso incluso los antiguos como Yorak comiencen a prestar atencion a sus palabras si continua asi... y vos podriais perder vuestras posesiones por estar tan... lejos. Dada vuestra especial vinculacion con la tierra, caracteristica de vuestro Clan, que hariais ante tal situacion?-

La sangria entre los Tremere y los Tzimisce era la clave de que esa zona no se volviese estable, a su manera. El hecho de que los tres poderosos Clanes luchasen alli evitaba que ningun bando se saliese con la victoria, y aquello era algo que beneficiaba a Paris. Dejar que los Ventrue germanos triunfasen seria terrible para Francia y para la capital.

-Ciertamente, el amor perdido entre vuestro Clan y los Tremere no es mucho. Lo cual me recuerda que me gustaria saber sobre vuestro conflicto con la Voz de los Tremere aqui en la ciudad. No pido que os lleveis bien, ciertamente, pero espero que seais capaces de controlar vuestra ira. Por vuestro bien.-

No dejo muy claro si eso se referia a que el entraria en la escena si abrian conflicto, o a que ambos Cainitas eran mas que capaces de acabar destruyendose mutuamente.

En cuanto a la referencia a su Sire, aquello confirmaba lo que habia oido decir por ahi. Sabia que Alexander no olvidaria Paris, y verlo luchar del lado de los Teutones solo podia significar que se estaba ganando el apoyo y favores del propio Jürgen. Malas nuevas para la ciudad.

-Lamentablemente, no creo que mi Sire haya pasado pagina. No es hombre que olvide las afrentas, y esta la considera del mas terrible nivel. Antes o despues, volvera y, de hecho, si os entrego el titulo de Escudo de Paris pasareis a estar en la primera linea del conflicto. Creedme si os digo que nadie quiere estar en el lado malo de mi Sire, y debereis ser consciente de lo que ello implicaria.-




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