Title: Breve visita al Príncipe 15.09.1225
Description: Privado Aureus Príncipe
Aureus - February 23, 2006 02:44 PM (GMT)
Unas noches después de la reunión en la que me presenté tras volver de mi ausencia de la ciudad, a medianoche mis pasos me llevaron de nuevo al maravilloso palacio donde el Principe recibía a los vástagos de la ciudad.
Rápidamente, crucé las puertas del palacio mientras retiraba mis guantes y sombrero y saludaba a Ïcaro.
"Buenas noches Ícaro. Es un placer como siempre verle. ¿Podría anunciarme a su amo? Me gustaría despachar brevemente con él, no lo entretendré demasiado"
Geoffrey - February 25, 2006 03:36 AM (GMT)
Icaro asintio con celeridad.
-Desde luego, Lord Aureus, el Principe lo recibira tan pronto pueda. Por favor, acompanadme para que os lleve a un lugar donde os sea mas leve el aguardar.-
Lo llevo a uno de los salones que daban al patiooeste del castillo, verde y ocre ahora que se asentaba el otono. Pronto lo atendieron los sirvientes, para cumplir cualquier pedido que pudiera hacerle mas llevadera la espera. El Principe se hizo aguardar un buen rato, atendiendo otros deberes que habia contraido con anterioridad. Sin embargo, poco despues de que sonasen las campanas senalando la media noche, aparecio por la puerta, engalanado como era habitual en el.
-Buenas noches, Lord Aureus, lamento haberos tenido esperando, mas otros asuntos me retuvieron hasta ahora. Contadme, en que puedo ayudaros?-
Dijo, mientras tomaba asiento con tranquilidad en una de las varias butacas de la sala.
Aureus - February 27, 2006 08:23 AM (GMT)
Seguí a Ícaro al salón y agradecí la amabilidad de los sirvientes, rechanzando sin embargo la oportunidad de pedir nada. Tenía lo que necesitaba.
Esperando al príncipe salí un momento al patio a mirar las estrellas. Mi sangre gangrel parecía ir conquistando cada día más mi espíritu y me sentía más a gusto sobre la tierra mirando la noche que bajo techo, a pesar de que agradecía las atenciones que se me prestaban.
Cuando oí que el príncipe se accercaba volví a entrar al salón, saludándolo con una sonrisa.
"Buenas noches mi señor" dije con una inclinación respetuosa de la cabeza pero un tono más propio de compañero que de vasallo.
"Soy yo quien debe disculparse por venir así, sin cita previa, a interrumpir vuestros quehaceres. Sé que sois hombre ocupado.
Seré directo y franco, no sólo es mi estilo sino que además ahorraremos tiempo.
Como sabéis, la Monarca tiene relación directa con muchos de mi clan de antiguo, y uno de sus miembros incluso le rinde pleitesía directa, asunto que sé que no os agrada en absoluto.
Sabéis que no me gusta participar de problemas y luchas de poder ni tengo para mi más ambición que mantenerme seguro y proteger a los míos." Paro un momento, como recapitulando por dónde voy mentalmente.
"El caso es que tengo intención de acercarme a ver a la Monarca para iintercambiar impresiones. Creo que es mi obligación tener una relación fluida con ella, dado su poder y su influencia sobre algunos de los míos.
Sé que seréis informado de mis contactos, y las informaciones a medias pueden ser fuente de importantes malentendidos.
Sabéis que os soy leal como señor de esta ciudad, y creo que es mejor informaros directamente y saber de vos si tenéis algún comentario al respeto."
Geoffrey - March 1, 2006 02:03 PM (GMT)
Geoffrey sonrio ante la directas y rudas palabras del Gangrel. Muchos se hubieran sentido ofendidos por su falta de educacion y las mil vueltas de las florituras de la dialectica, pero el Principe se sentia reconfortado por ellas. Sabia que tras esas palabras se ocultaba una mente que, aunque no educada como la de muchos cortesanos, sin lugar a dudas aventajaba a muchas en sus capacidades mentales, y su sencilla manera de decir las cosas era refrescante en medio de tanta mentira e hipocresia.
-Lord Aureus, comprendo vuestra posicion, y ciertamente vuestro Clan se encuentra en una situacion peculiar en estos momentos. Quienes fueron vuestros vasallos hasta hace pronto parece que han sido... arrebatados... de vos por la Monarca, y comprendo que deseeis hablarlo con ella. Sin embargo, me alegro de que hayais acudido primero a mi, no solo porque evita cualquier futuro malentendido que pudiera surgir, sino porque demuestra vuestra confianza en mi. Y eso me honra, pues vuestro respeto no es sencillo de obtener.-
Se acaricio brevemente la barbilla antes de continuar.
-Sin embargo, debereis ser cuidadoso en vuestro encuentro con ella. La Monarca sabe resultar adorable- y sin embargo, ese "adorable" casi suena mal en su boca- cuando lo desea, y su boca Toreador sabe decir las mentiras que los demas desean oir. Vuestros vasallos no eran estupidos cuando abandonaron vuestro lado, mas se dejaron seducir por ella. Mantened vuestra guardia alta, ante sus posibles ataques, pues vendran de los mas inesperados lugares.-
Era una advertencia franca, y no solo de un Senor para con su Vasallo.