Title: Le messagero
Description: 2 de Febrero de 1225 (Flashback)
Angelo - February 23, 2006 10:22 AM (GMT)
El jinete atravesó las murallas a media tarde. Vestía una chaqueta larga de cuero pardo oscuro y botas y guantes de han calidad negros. No tenía porte de nobleza, pero si de estar muy seguro de si mismo. El detalle que a nadie se le escapaba era el de su rostro, pues un parche negro cubría su ojo izquierdo y un largo pelo laceo le tapaba la mitad del otro lado de la cara.
Portaba a su espalda una espada corta simple, sin incrustaciones en cruceta o pomo, pues estaba fabricada específicamente para cumplir un objetivo: Amputar, segar, perforar, mutilar…
El caballo del mensajero cruzo la ciudad y el Sena para adentrarse en el Barrio Latino. En busca de su objetivo. En el interior de sus alforjas portaba la carta de su Ama para el chiquillo.
Angelo - February 23, 2006 11:20 AM (GMT)
Los cascos del corcel repiqueteaban en las calles del barrio de los estudiantes mientras el sol se ocultaba en el horizonte de la ciudad de París. El frío viento no daba la bienvenida a la ciudad, aquella iba a ser una noche muy fría.
Valerio detuvo el caballo cerca de una de las tabernas más dignas de la zona, un muchacho cogió las riendas del caballo mientras Valerio saltaba de este sin usar las manos. Años de servicio para Labelle le habían enseñado a cuidarse de si mismo, alquiló una habitación y se encaminó en busca del refugio del vástago de su Ama.
Angelo - February 23, 2006 10:44 PM (GMT)
No hacía mucho que Ábgelo había despertado de su letargo cuando escucho los pasos en la casa. Se había planteado pasar la noche leyendo una de sus nuevas adquisiciones ocultistas y el ruido lo lleno de curiosidad.
No era la primera vez que alguien se colaba en la casa, el Italiano estaba preparado para ello. Por eso mismo su refugio estaba metido en el subsuelo del lugar, tras una pesadisima reja de hierro forjado que a duras penas podrían levantar cuatro hombres fuertes. Pero Ángelo no tenía que moverla, pues se colaba por ella en forma de sombra.
Los pasos resultaron ser botas. El ruido de los talones golpeaba en la planta baja de forma retmica... casi imnótica.
Ángelo concentro su vitae y su cuerpo fue oscureciendose hasta ser uno con las sombras. Luego, serpenteo escaleras arriba para investigar al intruso, quie pudria pefectamente no ver nunca más la luz del sol.
Angelo - February 24, 2006 07:52 AM (GMT)
La abismal oscuridad que era el Lasombra atracesó la reja y comenzó a moverse por el caserón con sumo cuidado. Los golpes de los talones habían dejado de escucharse, y no le costo mucho ver una figura sentada en un destratalado sillón del comedor.
El hombre era inconfundible, se trataba de Valerio; el viejo Ghoul de Labelle. El tuerto era uno de los Ghouls más poderosos que conocía y el maestro de Ángelo con la espada. Ya servía a la Dama Negro cuando Ángelo solo era un huerfano de la calle.
Ángelo se reformo poco a poco ante el y una mirada rabiosa apareció en sus ojos. La relación entre los dos había pasado de la de maestro y alumno, a compañeros y luego a enemigos competitivos dentro de la organización de la vieja Cainita.
Valerio miraba a Ángelo con su visión monocular.
Angelo - February 25, 2006 04:25 AM (GMT)
- Que haces aqui?. - Ángelo escupió las palabras.
Valerio se levanto, era unos centimetros más alto que el Lasombra y se aprovechaba de ello siempre podía.
- No ha sido un viaje de placer, viejo amigo. - Valerio habalba de forma arrogante, pero algo de preocupación había tras la mirada del Ghoul. - Labelle me envía pues necesitamos de tus servicios otra vez.
Lo ceja derecha de Ángelo se enarcó. Kilometros de caminos de tierra a caballo separaban Venecia de París, si era por algún asunto de su Sire debía de ser importante.
Angelo - February 27, 2006 12:02 PM (GMT)
- Te envia Labelle pues. - La mano de Ángelo seguía aferrada a la empuñadura de su espada, atento a cualquier traición. - Habla.
Valerio avanzo hacia el Lasombra rebuscando algo bajo su capa. Cosa que hizo que Ángelo diese un paso atras. Pero con un agil movimiento, lo que saco de allí fue un pergamino enroyado y lacrado, que le extenció a Ángelo para que lo tomara.
El Lasombra lo cojió con la mano izquierda por seguridad, sin dejar de mirar a los ojos al viejo Ghoul. Luego, tras ver el sello de su sire en el lacre, lo cojió con las dos manos y lo comenzo a desenroyar.
- Mi ama me envia con este mensaje urgente. Si atiendes a sus palabras me acompañaras esta misma noche.
Angelo - February 28, 2006 09:52 AM (GMT)
Ángelo se apresuró a leer el mensaje.

Por supuesto aquella enigmática carta tenía una doble intención. Labelle le había enviado un mensaje muy corto por si caía en malas manos.
Angelo - March 1, 2006 10:05 AM (GMT)
Ángelo volvió a enroyar el pergamino poco a poco, el aroma de Labelle acompañaba el mensaje. Las implicaciones de todo aquello, el porque su poderosa Sire necesitaba sus servicios, preocupaban al Lasombra.
- Que se supone que sucede el Venecia?. - La pregunta iba dirigida a Valerio, que se mantenía en la misma posición.
- [COLOR=red]Siento tener que decirte q
Angelo - March 1, 2006 10:27 AM (GMT)
Ángelo volvió a enroyar el pergamino poco a poco, el aroma de Labelle acompañaba el mensaje. Las implicaciones de todo aquello, el porque su poderosa Sire necesitaba sus servicios, preocupaban al Lasombra.
- Que se supone que sucede el Venecia?. - La pregunta iba dirigida a Valerio, que se mantenía en la misma posición.
- Siento tener que decirte que Labelle me ha ordenado no contarte nada. - En efecto estaba mintiendo, Valerio siempre le había puesto las cosas dificiles al Lasombra. Quizá por eso Ángelo había sobrevivido hasta ahora... pero el Italiano nunca admitiría nada ante el Ghoul.
- Dime donde te alojas y quedamos para partir dentro de una hora. - Ángelo guardó el mensaje en algún lugar oscuro de su capa con capucha.
No quería dejar al Ghoul solo en su refúgio mientras preparaba las cosas para el vieje a Venecia. Sería un larga trayecto sin ayuda para dormir durante el día, Valerio no le ayudaría en nada.
- Estoy en el Corcel Gris. - Una pequeña taberna no lejos de allí.
Sin decir ninguna palabra más, Ángelo se desvaneció en la oscuridad del salon y se fundió con las sombras.
(Finalizado)