La sombra que era Ángelo entró en su refugio a trabes de la trampilla de metal. Una trampilla de hierro forjado que cuatro hombres tendrían problemas para levantar y que tenía tal espacio entre barrotes, que un gato no podría colarse entre ellos.
La noche había sido fructífera, el Lasombra había cumplido su misión.. Con el libro en su poder Ángelo podría cumplir el pacto con Elois D'Unbrelle.
Pero antes había un paso que tenía que cumplir. Nunca dejaría pasar la oportunidad de leer el maldito libro que poseía Engel Tod.
La oscuridad se solidifico en el centro del salon del refugio del Italiano reformando al Cainita con el volumen en las manos. Con un gesto agil lo dejo sobre la mesa y se quito la para que portaba sobre sus hombros. Luego se desarmo casi por completo, dejando tres dagas sobre la mesa y apollando se espada bastarda en un silla.
Ángelo encendió una vela gruesa y se dispuso a leer el volumen robado.
Que misterios de aquel libro atraían a la Duquesa?
Era algo que Ángelo pensabe descubrir.
Horas enteras trascurrieron mientras las velas se consumían poco a poco. Los ojos del Lasombra se movian raudos por los escritos de aquel enigmático libro, que tanto deseaba Elois. Estaba muy acostumbrado a leer rapidamente cualquier volumen que caía en sus manos, ya que era coleccionista de obras ocultistas, y no le costo mucho terminarse el libro esa misma noche.
No tardaría en amanecer.
Ángelo cerro el libro con un golpe seco y lo escondió con los otros tras el panel secreto del panel de su salon subterraneo. Luego se preparó para que el letargo se lo llevase a la oscuridad que lo abrazaba cada día.
(Finalizado)