Title: Encuentro Regio (3-10-1225)
Description: Mansion de la Monarca
Evento - February 20, 2006 09:13 PM (GMT)
Filippo di Palermo descendio de su majestuosa carroza con el comienzo de la noche. Era su ultima visita antes de que abandonase Paris esta misma noche, pero no podia dejar de visitar a la Monarca de las Cortes del Amor. Era una mujer formidable, y el antiguo Lasombra lo sabia muy bien.
Se presento ante sus guardianes y camino hacia ellos tranquilo. Una mirada y el poder de su voluntad basto para que se hiciesen a un lado, mientras uno salia corriendo a avisar a la Ama de la Casa de quien era su visita. El estaba claro que no se pararia por ellos.
Monarca Salianna - February 27, 2006 04:27 PM (GMT)
Poco eran los capaces de acercarse a sus dominios directos sin ser detectado por su agudos sentidos,algo que no excusaba a nadie de tener que presentarse formalmente antes de ser admitido;considerando la sangre del individuo,y en otras situaciones,se podría haber considerado que su demostración de poder era como una tarjeta de presentación pero en sus dominio sólo ella imponía el grado de formalidad exigido para cada momento.Para cuando llegó frente a la puerta de la mansión todo estaba preparado y una encantadora Alís le esperaba con su habitual sonrisa hospitalaria de la que cualquier mortal,desde los reyes hasta los campesinos,retenían un cálido recuerdo;quienes no sonreían eran Vehrpus y Friedrich fuera de la vista del recién llegado,preparados para solventar cualquier reacción "fuera de lugar".
-Buenas noches Monsieur,mi nombre es Alís de Gaulle y os doy la bienvenida¿Que es lo que deseais?-
La pequeña francesa apenas daba para tapar levemente la luz que provenía del interior de la casa y su menuda complexión hacía que fuese gracioso pensar en ella como una barrera eficaz,sin embargo.......Frente aquella puerta debería detener su paso.
Evento - March 1, 2006 02:23 PM (GMT)
Filippo sonrio abiertamente, con galanteria, mientras hacia una reverencia dedicada unicamente a la Chambelan, considerando a los dos Cainitas tras ella como mera decoracion de la sala... y de mal gusto, ciertamente.
-Milady de Gaulle, veo que la fama de vuestra belleza no alcanza ni de lejos la perfeccion de vuestra sonrisa. Hasta el corazon del mas terrible Tzimisce caeria en la bondad ante ella. Mas, me temo que mis deberes esta noche me alejan del placer de conversar con vos, pues vengo para presentar, brevemente, mis respetos a vuestra Senora. No la retendre demasiado tiempo.-
Era gracioso pensar que esos dos podian siquiera imaginarse capaces de detener a alguien de la edad de Filippo, solo la educacion (y la sonrisa de Alis) evitaron que se los saltase en un arrebato de risa sin demasiada justificacion. Lo cual hubiera sido un error imperdonable, como hacia muchas decadas que no cometia.
Monarca Salianna - March 8, 2006 03:48 PM (GMT)
Alís agradecía que el cainita se prestase a los dibertidos juegos de la cortesía ya que paliaban las regias formas a las que la corte de Geoffey estaba acostumbrada;sin embargo podía percibir claramente el poder que emanaba del recién llegado y,aunque servir a la Monarca hacía que después de un tiempo el tratar con los más poderosos cainitas pareciera algo del día a día,o durante algín tiempo más que parecerlo lo fuera,esto cambiaba radicalmente el cariz de la situación.Aún así,la Monarca dictaba unas reglas y si él decidía saltárselas sería su problema,ella no lo haría.
-Gracias por vuestras amables palabras Monsieur,no las merezco,supondré entonces que ha sido la prisa y el deseo de ver a mi Señora lo que ha hecho que os olvidaseis presentaros ya que vuestra educación y caballerosidad es a todas luces indudable.Si teneis la bondad de decirme vuestro nombre le comunicaré vuestra presencia a la Monarca y estoy segura de que os atenderá lo más pronto posible-
La voz y gestos de la francesa denotaban la humildad y el servilismo,sin duda calculado,que eran propios a la situación sin que ello le impidiese jugar en los instantes adecuados con insinuantes miradas y sonrisas.
Evento - March 9, 2006 08:35 PM (GMT)
El Lasombra sonrio a la joven Toreador, y en su sonrisa habia algo de peligroso, como la que pudiera tener un gato jugando con un raton... sin por ello dejar de ser absolutamente adorable, por supuesto.
-No ha sido eso, mi bella dama, simplemente no me detengo en presentarme con la gente no iniciada ni alzada a la perfeccion y suprema pureza de la Sangre de nuestro Padre. Mi nombre es Filippo di Palermo, seguro que no precisareis decirle mas que eso a vuestra dama para que sepa quien soy.-
Hay un deje jugueton en sus palabras, y de algun modo parecia ciertamente decidido a romper las reglas de la casa.