Title: El Honor de los Ventrue (22-8-1225)
Geoffrey - February 20, 2006 08:15 PM (GMT)
-Os equivocais Alteza, de todo punto- decia Erik mientras caminaban hacia la sala-. Sabeis que no soy simpatizante de Elois precisamente, mas en ocasiones vuestras propias ideas son demasiado... En cualquier caso, limpiar el honor de los Ventrue debe poderse hacer de otras maneras, seguro.-
Geoffrey solo sonrio ligeramente, sin llegar a responder. Icaro abrio las puertas de la amplia sala, donde la noche anterior se habia reunido con Elois d'Umbrelle. Esta noche, la audiencia era bien diferente. El conjunto de todos los neonatos del Clan Ventrue que habian asistido a la llamada de Elois estaba ante el, hoscos algunos, otros solicitos, y otros dubitativos.
Los habia llamado a primera hora de la noche, por lo que sabia que Elois, que no habia podido abandonar la Concergerie la noche anterior hasta horas avanzadas, no habria tenido tiempo de ponerse en contacto con ellos, o al menos con todos ellos. Y, sin embargo, pese a que habian sido convocados tan temprano, los habia tenido esperando un buen rato antes de presentarse ante ellos. Queria que tuvieran tiempo de pensar sobre lo que habian hecho, y se preparasen adecuadamente para el encuentro de esta noche.
-Buenas noches, caballeros- dijo como saludo, olvidando en esta ocasion agradecer a todo el mundo su asistencia.
Se coloco ante ellos, que se dispusieron a su alrededor en un vago semicirculo, quedando tanto Erik como Montalban a las espaldas del Principe. Icaro cerro las puertas en silencio, y se marcho a continuar con sus quehaceres nocturnos.
-Supongo que sabran por que los he convocado.-
No era exactamente una pregunta ni una afirmacion, y sin embargo Geoffrey callo esperando algun tipo de respuesta de los reunidos.
Evento - February 22, 2006 02:48 PM (GMT)
Allí habían asistido todos los que dos noches atrás convocasen a la Maestra de la via, desde el impertinente de Romuald hasta los Fontane y Betancourt.
Desde luego ninguno se mostraba tan correoso como lo hicieran en su momento con Elois y no fueron capaces de responder a lo evidente. Sospechaban la reacción que tendría Geoffrey, pero esperaban que Elois D'Umbrelle les hubiera hecho el trabajo sucio y así escapar al caero, craso error.
El príncipe pudo contemplar de la madera que estaban hechos cuando su pregunta caía en saco roto, ninguno era capaz de responder al primogénito, el miedo les corroía, eran borregos...
Geoffrey - February 22, 2006 03:22 PM (GMT)
Geoffrey sonrio, y por primera vez en muchos anos, alguien pudo ver su lado mas depredador, esa pequena parte de la sonrisa que mostraba a la Bestia que habia en su interior.
-Veo que vuestra lengua la ha debido morder un lobo. Quizas deberia poner a la Espada de Paris a investigar el caso- dijo, con sarcasmo-, aunque creo que no es lo mas grave que se halla ausente en esta sala.-
Dejo las palabras en el aire, brevemente. Quizas alguno se sintiese ofendido, aunque a estas alturas empezaba a pensar que ni de eso eran capaces.
-Lady Elois me ha transmitido vuestras peticiones- comenzo de nuevo, con tranquilidad-, y he de admitir que me sorprendieron en cierta medida. No por lo que pedis, que no deja de ser algo que se ha pedido durante muchos mas siglos de los que llevamos existiendo cualquiera de nosotros, sino por el hecho de que entre tantos Patricios, niguno tenga el honor o el valor de defender sus intereses por si mismo, ni en la Gran Corte ni en privado. Es que acaso vuestros Sires no os ensenaron a ser orgullosos? O es que creeis que las manos expertas de Elois podrian obtener mejor aquello que ansiais?-
Geoffrey callo de nuevo, esperando quizas una respuesta. Aunque empezaba a ver, con lastima, que era probable que ni a esto tuvieran valor de responder.
Evento - February 24, 2006 11:03 AM (GMT)
Todos deseaban saber si la Maestra había logrado sus pretensiones tal como se comprometió a obtener, sino tendrían que hacer aquello que ella les dijo, aquello que firmaron para presionar.
El nerviosismo acrecentaba pero no el valor, aunque un nimio reflejo de orgullo, valor o mejor dicho curiosidad impulsó a uno de los presentes a postrarse ante el príncipe.
Betancourt dio un paso al frente y miró a Geoffrey, los tenía asustados a todos, ponía en duda su honor, pero ellos actuaban como borregos, encontró así su oportunidad el intrépido cachorro.
- Mi lord, ¿nuestras demandas serán compalcidas?.
Había un tono desafiante, pero también cobardía, era muy facil preguntar cuando había sido otro quien había lidiado antes, era fácil demostrar ahora orgullo ante el principe delante de todos, era muy fácil todo, ¿o no?.
El resto esperaba con ansia la respuesta a esa pregunta, pues todos se la hacían.
Geoffrey - February 24, 2006 09:00 PM (GMT)
Geoffrey sonrio con pesar, casi para si mismo. Tragico, tragico sin lugar a dudas. No habia nada que hacer de momento. Detras de el, Erik rebullo inquieto, sabiendo que el Principe iba a tomar la decision que habia desaconsejado.
-Caballeros, los reuno aqui para informarles de dos cosas. La primera es que vuestras debiles peticiones, hechas a traves de mediadores pues sois tan cobardes que sois incapaces de hacerlas por vosotros mismos, van a ser denegadas desde el principio.-
Geoffrey callo brevemente, dejando que sus palabras calasen en los otros. Eso era la parte que mas les iba a gustar.
-Sin embargo, el hecho de que hayais aceptado firmar un pacto por el cual vuestras tropas van a traicionar los pactos en que estaban comprometidas me parece una afrenta tremenda para el honor de los Ventrue. Pese a que Lady Elois vaya a cubrir los huecos que dejan esas tropas, lo que me pesa en el alma es el hecho de que habeis estado dispuestos a dejar asi de lado vuestra palabra, dada a vuestros senores.-
Dejo una pausa, antes de terminar. El nerviosismo era obvio entre los neonatos, conscientes de que aquello no iba como imaginaban.
-Por tanto, os condeno al destierro de esta ciudad por un plazo no menor a cien anos. Sin embargo, os dare una alternativa. Podeis marchar a Tierra Santa en cruzadas durante los proximos cincuenta anos; nadie sabra que vais para enmendar vuestra falta de honor, y confio en que el esfuerzo al servicio de Dios consiga inculcaros aquellos valores en que fallaron vuestros Sires. Una vez cumplido vuestro servicio en Ultramar, podreis regresar a Paris y retomar vuestra no-vida aqui, y sereis tratados como los demas cruzados, honrados y demas como os corresponda. Un nuevo comienzo, que espero que aprovecheis de mejor modo.-
Geoffrey callo. Detras de el, Montalban dio un par de pasos al frente para recordarles que cualquier intento de rebelarse por la fuerte iba a encontrarse con un problema de casi cien kilos de carne y metal.
Evento - March 3, 2006 03:08 PM (GMT)
El revuelo no se hizo esperar. Elois había fallado y además habían salido más que perjudicados.
Cuando Montalban avanzó se hizo el silencio y en ello Fontane, "el marsellés", elevó su mirada primero al celote y luego al príncipe, dando también él un paso al frente.
- Mi señor Geoffrey si esa es vuestra palabra, así se acatará. Partiré esta misma noche hacia Ultramar.
Había una frialdad atípica en el rostro de Fontane, quien ni siquiera atendió a cuestionar aquello que el principe había dicho.
- Si me disculpa, he de partir y hacer los preparativos.
El resto de ventrue, príncipe incluido habrían quedado sorprendidos por tanta diligencia que mostraba el buen Davide Fontane.
Betancourt, atendió a coger al consanguineo con su mano y aventurarse también él a hablar.
- Mi lord Geoffrey, no comprendo semejante decisión, madame D'Umbrelle sólo era nuestra portavoz para no tener que agobiar a su alteza con innumerables entrevistas robandole el tiempo que tanto precisa para atender París como merece.
Existía cierta indignación en la voz de Betancourt, mas de repente saltó del fondo una voz incordiante que no era del todo desconocida, Romuald habló impulsivo como de costumbre al igual que furioso al tiempo que Fontane negaba con la cabeza a Betancourt y sólo esperaba el consentimiento de Geoffrey para partir.
-¡ Nos han engañado! - Exclamó primero.
- Todo ha sido fruto de una conjura de Elois, ella nos engañó y nos obligó a ello, es a ella a quien debeis castigar.
La rabia en la boca de Romuald brotaba ante la tentativa de verse desterrado y colocaba a Elois como cabeza de turco.
Geoffrey - March 3, 2006 06:56 PM (GMT)
Geoffrey permanecio firme. Solo Fontane tenia un poco de dignidad en aquella reunion, y lo dejo marchar con un elegante cabeceo, reconociendo asi su buen hacer ante una situacion dura. Luego se volvio hacia Betancourt para respondedle.
-Si buscais excusas, procurad que sean mejores, Betancourt. Creo que esta no es una "innumerable entrevista" y sirve igual de bien para defender vuestros intereses, llegado el caso.-
A Romuald ni se molesto en contestarle, solo le dirigio una fria y dura mirada. Fue en ese momento que Romuald se dio cuenta de lo que significa sentir el desprecio de los que estan en el poder.
Evento - March 7, 2006 01:30 PM (GMT)
Betancourt, observó el comportamiento y la determinación de Geoffrey comprendiendo que nada de lo que él o los demás dijeran o hicieran lo harían cambiar de opinión, era inutil. Si Elois no pudo hacer nada menos haría él, sabiendo que la Maestra habría intentado mil y una forma.
Lanzó una mirad de desprecio a Romulad girando su cuerpo elegantemente, esgrimió una mueca de desagrado a éste para después recoger su capa y otras pertenencias.
Caminó hacia el príncipe y realizó una reverencia.
- Mi Lord.
Fue lo último que escucharía el príncipe por mucho tiempo puede que cincuenta años, quizás un siglo, quizás mucho menos inclusive. Betancourt estaba dispuesto a ratificar su alianza con la dama D'Umbrele, mas si cabe después de aquel atropello.
Romuald, quedó fulmidado y petrificado por el desdén que Geoffrey demostró, era el momento de cambiar de táctica, tragar orgullo y salvar el cuello, avanzó hacia el príncipe.
- Ruego me disculpe su grandeza - Escupió su lengua traidora donde las hubiera.
- Reconozco que antes perdí los papeles mi señor, pero todo se debía a que he sido engañado, tanto por aquellos caballeros que ya no están aquí como por la dama Elois. Ellos fueron los culpables y nos obligaron a esto, mas sabed mi señor que nunca pensé en que mis fuerzas renunciaran a la toma de Toulouse, sólo era una estratagema - Sonrió socarrón, algunos nunca aprenden.
El resto de ventrue quedaron perplejos ante la facilidad que Romulad tenía para cambiar de bando.
-Alimaña.
Anotó en el fondo de la habitación el joven maese Carentan, avanzando también él hasta Geoffrey en un arrebato de aquel honor ventrue perdido e interrumpiendo la exposición de Romuald.
Sus ojos verdes se clavaron en la figura de Juez y Verdugo, contemplando con rebeldía el castigo, la situación.
- ¿Los cien años corresponden a París o a toda Francia?.
Preguntó con algo de insolencia, instando a que él no iría a las cruzadas, doblando en años su condena.
Los demás, sumisos, se disponían a recoger sus pertenencias entre tanto, no tenían nada que decir, no tenían valor para hablar, no querían más problemas.
Geoffrey - March 7, 2006 06:51 PM (GMT)
Geoffrey vio como Betancourt aceptaba las cosas, y le dedico una reverencia tal cual le correspondia, como si nunca hubiera ocurrido nada. Quizas tambien el pudiese salvarse tras cumplir la penitencia, rogaba a Dios porque los ensenase en aquellas tierras lejanas.
Sin embargo noto como sus colmillos intentaban extenderse ante la falta de honor, dignidad y orgullo de Romuald. Precisamente por gente como el habian caido todos, pues acaso si gente tan corrompida como ellos no hubiese fallado, los otros hubiesen encontrado su camino. Simplemente entrecerro ligeramente sus ojos, dejandole notar cual era su sitio: Romuald ya no era bienvenido en Paris, al menos durante cincuenta anos, y el poder de Geoffrey se lo hacia saber (Presencia 2: pero ni tiro, es un uso muy, muy, muy suave, solo para hacerle darse cuenta del desagrado del Principe).
Ni le respondio, por segunda vez, volviendose hacia Carentan.
-Vos escogeis la senda del dolor y del deshonor, en la tierra solo debereis estar alejado cien anos de esta ciudad, pero seguro que Dios lo recordara cuando llegue el momento. Lo lamento por vos- dijo, y el pesar de su voz era sincero- pues ni vuestra alma ni vuestro honor se salvaran. Cmo dije, solo a aquellos que partiesen a Tierra Santa se les ocultaria la falta, aquellos que permanezcan seran deshonrados ante toda la Cristiandad.-
Se quedo tranquilamente mirandolo a los ojos, y el pesar y la fuerza de su mirada parecian combinarse de modo perfecto.
Evento - March 9, 2006 11:11 AM (GMT)
Carentan observó templado y fugazmente a Geoffrey, realizó una reverencia propia hacia el príncipe y partió.
Por su parte Romulad, parecía al fin haber captado la "indirecta" del príncipe y calló recogiendo sus pertenencias y marchándose en absoluto silencio.
Aún quedaban unos cuantos rezagados, los más temerosos y jóvenes quienes no se atrevían ni a levantar la voz, pero viendo como uno tras otro partían comenzaron a recoger sus enseres y se dispusieron a partir.
Así desfilaron uno tras otro, mostrando sus respetos al príncipe y acatando su dictamen aún bajo el shock de la incredulidad... Instantes después sólo quedaron en la sala Montalban y Geoffrey.
La reunión había terminado.
Geoffrey - March 9, 2006 08:06 PM (GMT)
Erik suspiro al ver a Icaro cerrar las puertas tras el ultimo de ellos.
-De verdad era necesario llegar hasta este punto? No habia otra salida, Mi Senor?-
Geoffrey lo miro a los ojos, y en ellos se reflejaba un pesar tan hondo como la mas profunda de las simas insondables del mar. Por dentro, el alma del Principe se rompia de nuevo, pero habia comprendido ya que pasaria por muchas penurias antes de poder enderezar el barco de la ciudad y llevarla al buen puerto que se merecia. Casi suspiro el tambien.
-Mucho me temo que si, mi buen amigo, mucho me temo que si. Hemos de limpiar toda la mala hierva que ha crecido en estos anos de desatencion de mi Sire, y hemos de limpiar primero la mas sencilla antes de proceder con la mas arraigada y fuerte. Por mucho que nos duela, ellos se fallaron a si mismos antes que a nosotros, y sus Sires se apenaran al saber lo que ellos han hecho con sus no-vidas. Recemos porque aprendan.-
Montalban se movio de donde estaba para encararse con los otros, y solo se paro un momento antes de salir, momento que aprovecho para colocar una mano afectuosa sobre el hombro del Principe. Luego abandono la sala para revisar los entrenamientos de las tropas mortales, dejando que ambos Ventrue contemplasen a solas la desgracia en la que su Clan habia caido.
No fue hasta horas mas tarde, cerca del amanecer, que Geoffrey se quedo completamente solo al final. Y solo fue alli, tumbado en su cama de su mansion, con el sol rozando ya el horizonte, que las lagrimas de sangre al fin brotaron de sus ojos y lo dejaron marcado durante las horas en que el Astro Rey viajo en las alturas.