Title: Preparando las caravanas (26/05/1225)
Description: Buscando el apoyo del principado
Joseph_el_Egipcio - May 26, 2005 08:58 PM (GMT)
Aquel día, con las ideas ya más claras, Joseph se dirigio a primera hora a la nueva corte. No le acababa de convencer mucho, la Concergerìe daba más impresión de poder, pero eso no eran cosas suyas. Como era norma, preguntó a los guardias por el chambelán, y una vez salió este a la puerta pidio audiencia:
-- Buenas noches Ícaro. Vengo a solicitar audiencia con su alteza el Príncipe. Supongo que os haceis una idea de los motivos...
Geoffrey - May 27, 2005 01:12 AM (GMT)
Icaro abrió las puertas al Setita con una reverencia.
-Pasad, el Principe os recibirá ahora.-
De hecho, el Principe había estado haciendo planes y estudiando el asunto de los suministros para París, hablar con el conocido mercader seguro que le resultaba de utilidad. Tras esas palabras, dejó pasar al Setita y comenzó a guiarlo por los pasillos, mientras enviaba a un siervo menor a avisar al Principe.
Lo dejó en un pequeño despacho, presidido por una mesa de caoba y una gran chimenea que daba calor a la sala. Obviamente, la chimenea estaba apagada, de manera que la sala estaba iluminada por unas velas en la mesa y unas antorchas en la pared.
El Príncipe casi no hizo esperar al Setita, ya que pudo abandonar sus tareas rápidamente. Su capa se arremolinaba a su alrededor mientras tomaba asiento del otro lado de la mesa e indicaba al otro vampiro que podía hacer lo mismo en la silla que había de su lado. Montalbán entró tras él, y se quedó del lado de la puerta, tras el Hijo de Set.
-Buenas noches, Joseph- saludó el Príncipe con cortesía- ¿qué os trae hasta la Concergerie en esta ocasión?-
Joseph_el_Egipcio - May 27, 2005 02:04 PM (GMT)
--Buaneas noches, mi alteza. Espero no habr interrumpido nada importante- comenzo a decir Joseph, en un tono muy tranquilo.
--Como ya os imaginaréis me encuentro aqui a razón de mis caravanas y el, digamos, contrato que adquirí con el anterior prícipe y en princio también con vos, de encargarme del suministro de la ciudad.
--Os habrán llegado rumores de las malas cosechas este año y demás. Eso en principio no es un gran problema, las mercancias se traen de más lejos, y el mayor coste del trayecto se ve conpensado por un mayor precio de los productos. Es un riesgo que yo corro, pero así son las reglas del comercio. No es por eso exactamente por lo que estoy aquí. Lo que me procupa son otras cosas.
Joseph hizo una pausa, cogió aliento, y observando de cerca las reacciones del monarca, comenzó su discurso
--Veréis, ahora mismo, se rumorea con que entrar o salir de París parece ser más peligroso que nunca, al parecer por culpa de los garou. No es un tema que me interes, los animales pueden hacer lo que les plazca, pero sin duda atarvesar esos bosques supone un grave riesgo para una caravana de grandes dimensiones.
--Y otra cosa, si cabe más importante aún. Iberia es el granero de Europa, y desde allí pretendo abastecer la ciudad. Pero dos factores podrían ser determinantes. Por un lado están las guerras del Sur, y por otro las relaciones con los reinos Ibéricos. Esas no son rutas habituales para mis caravanas, y si se llegase a filtrar la noticia de que van a abastecer París, algo bastante probable, podríamos llegar a tener problemas.
Tras exponer los problemas, ahora Joseph iba a mostrarle su propuesta al príncipe, haciendo incapié en que el problema era de ambos, no solo suyo... De nuevo tras otra pausa, Joseph adopto una postura seriay comenzo a soltar sus palabras
--Por tanto, mis peticiones son las siguientes. Para que podamos asegurar con éxito la alimentación de la población parisina, y puesto que cargo yo con todos los gastos extra de la maniobra, le soicito, en primer lugar, proteccion adiccional en la entrada y salida de París, y en segundo, conocer el estado de las guerras del Sur y de sus relaciones con Iberia, para poder asegurar la ruta y no tener problemas para adquirir los pruductos una vez llegado alli. Comprenderá que son factores decisivos para llevar todo esto a buen puerto. Qué contesta, mi Alteza?
Geoffrey - May 27, 2005 02:46 PM (GMT)
Geoffrey escuchó con atención al Hijo de Set, sin interrumpirle en ningún momento, mesando tranquilo su perilla. Aunqe sus ojos dejaban ver que algunas cosas eran buenos puntos, estaba claro que no sería tan sencillo.
-Veamos, creo que el comienzo es ponerle al tanto de lo que ocurre al sur. Independientemente de que parta en aquella dirección o no, resulta de interés para su profesión y, por consiguiente, para la ciudad. El Langue d'Oc está lleno de guerras y combates, y discurrir por aquellas tierras en estos meses es complicado pero no imposible; hay que tener cuidado, eso si, con las partidas de saqueadores que abastecen a los ejércitos, que andan bajos de alimentos y estarán especialmente agresivas; probablemente necesitéis mercenarios.-
Hace una breve pausa. No, no quedaba nada al respecto.
-En cuanto a Castilla y Aragón, si bien es cierto que poseen buenas tierras de cultivo también, el verse envueltos en su propia Cruzada merma mucho sus posibilidades de enviarnos alimentos. Quizás, por ello, resultase de mayor provecho enviar los alimentos desde el este, desde el Sacro Imperio Romano Germano. Sus tierras no son tan fértiles, y muchos de sus nobles se hallan en guerra unos contra otros, pero la misma no está tan organizada como las Cruzadas, y os evitáis los problemas de cruzar las tierras inglesas de Aquitania o las francesas bajo cruzada.-
Geoffrey calla. Sabe que ha dejado temas en el tintero, pero quería oir la opinión del Setita antes de continuar con el resto.
Joseph_el_Egipcio - May 27, 2005 03:06 PM (GMT)
El príncipe había sido inteligente. Joseph era la respuesta que espera, no obstante. Había obviado el tema gangrel-garou, que aunque a el no le interesaba en absoluto y lo habí introducido intencionadamente para ocultar sus propios intereses, su omisión podría significar que tenía mayor mportancia que la que él le había dado. Por otra parte, la reconquista de hispania por parte de los Cristianos estaba muy avanzada a estas alturas, y sus comentarios hicieron levantar sospechas en Joseph. Tras aclarar un poco sus ideas, prosiguió la charla.
-- Soy conocedor de lo que habéis dicho, mi majestad, mas debéis tener en cuenta otras cosas. Si bien entiendo vuestra respuesta, pues no sois un iniciado en el arte del comercio. Os explico. En primer lugar, los campos franceses, sus grandes llanuras, desde Paris a los Pirineos, producen en su mayoría grano. Ahí es donde se ha producido la sequía, y por tanto es el producto que más necesitamos. Por otra parte, las tierras del Norte que vos decís, las posesiones del Sacro Imperio Germano, se usan fundamentalmente como pasto, pues las temperaturas son más frías y menos propiacias para la plantación de cereales. De ahí mi interés por las tierras ibéricas. De todas formas, las rutas principales que yo controlo son las de Paris a Estarsburgo, como bien sabeis, y esperando no pecar de vanidoso, creo que nadie me puede superar por esos lares. Por eso he venido ante vos.
Joseph sonríe ligeramente, contento por la lección de comercio que le ha dado al príncipe, y prosigue explicando sus argumentos
--Y bueno, la cruzada de los hispanos ya no es lo que era, ya hace unos años que derrotaron a los ejercitos infieles en las Navas de Tolosa (1212), y Cordoba, su principal bastión, parece que está al caer. Los campos castellanos ya llevan tiempo tranquilos, y la población ibérica es pequeña. Siempre han sido buenos exportadores...
Geoffrey - May 27, 2005 03:37 PM (GMT)
Geoffrey se reclinó en el asiento y sonrió. Sabía que tratar con las Serpientes siempre era un ejercicio que requería concentración y tranquilidad, y Joseph estaba a la altura de lo que esperaba. Pero si creía haber ganado ya, se equivocaba de largo.
-Siento mi error, pero es que estoy habituado al mercado de vino, y cada región siempre posee un vino apropiado para suplir otro.-
Las palabras las dice con una sonrisa, sacándole el hielo a la situación. No era de esos Príncipes que castigan a sus súbditos por llevarles la contraria; un súbdito debía ser capaz de pensar si quería que fuese de utilidad... al menos, dentro de ciertos límites.
-Sin embargo, hay cuestiones que debéis tener en cuenta. Pese a que, en efecto, recientemente los cristianos han inflingido una victoria considerable en Tolosa a sus rivales, sus gobernantes... digamos que no se sienten muy contentos con nosotros por no prestarles nuestras lanzas en su cruzada, especialemente los castellanos. Y es Castilla donde está la mayor producción de grano. Eso por no mencionar que sus campos se hallan dañados tras años de ser esquilmados, saqueados y quemados. Quizás una mejor opción se encontrase en algunas de las tierras de los diferentes Reinos Itálicos, en especial las tierras del Papa. ¿No creéis?-
Joseph_el_Egipcio - May 27, 2005 04:20 PM (GMT)
Le estaba gustando la conversación con el príncipe... Al final iba a resultar que se había ganadao por sus propios medios el principado. En fin, era algo que a Joseph le tría bastante sin cuidado. Rápidamente, retomó la palabra
--Sabios son vuestros consejos. Si vos considerais poco apropiado acudir a Castilla en busca de provisiones, respetaré vustras decisiones. Los tratos serán más lentos, pues desconozco los mercados itálicos, pero no dudeis que haré todo lo que esté en mi mano para el bien de la ciudad, y a la postre, el de ambos. Os agradezco enormemente el tiempo que me habéis dedicado. Rezemos pues para que todo salga según lo dicho. Si no necesitais más de mi, Alteza, me retiro.
Mmmm, la conversación había sido interesante, muy interesante...
Geoffrey - May 27, 2005 04:31 PM (GMT)
Geoffrey sonrió al Setita, y se levantó, dando por terminada entonces la conversación.
-No, nada más de momento. Espero tener nuevas vuestras tan pronto tengáis todo dispuesto, aunque sea mediante carta si lo deseáis. Suerte, y que Dios haga que vuestra empresa tenga éxito, por el bien de esta ciudad de fieles.-
Geoffrey indicó al Setita que podía abandonar la sala con un tranquilo gesto, e Ícaro le guió hasta la salida en silencio. Una vez que el egipcio estuvo fuera, Geoffrey se sentó en la silla, y Montalbán se acercó.
-No me gusta el egipcio- dijo el viejo maestro- , su lengua es tan venenosa como de ellos se dice. Se marchó dejando demasiadas cosas en el aire, eso sólo puede significar que o tiene las respuestas, o tiene otros medios de conseguirlas, o las teme. No parece un hombre que vaya a temer a las palabras, lo cual sólo nos deja con las malas posibilidades.-
Geoffrey dejó caer los hombros y, por un instante, dio una apariencia de total agotamiento.
-Lo sé, lo sé. Pero necesitamos a todos los Cainitas que puedan aportar algo a la ciudad si hemos de conseguir que esto funcione. Joseph es probablemente el único que puede abastecernos, y sabes lo que ello significa. Los Setitas son los mejores comerciantes, ¿o es que acaso prefieres buscar a algún Ravnos que pase por aquí?-
-No, ¡Dios me libre!- dice, santiguándose, medio con sorna- Pero los miembros del Camino de los Mercaderes deberían encargarse de esto.-
-Lo sé, también se eso, pero aún no han vuelto de sus viajes, y no podemos retrasar los planes, lo sabes tanto como yo. No podemos arriesgarnos a una insurrección , o a cosas peores.-
-Si, conozco los planes, pero siguen sin gustarme los Setitas. No se debe confiar en un infiel como él, y menos si usa el nombre de nuestro Señor.-
Geoffrey le sonrió con afecto al viejo Brujah.
-Tenéis toda la razón, mi buen amigo, toda la razón.-