Title: El tamaño del Dragón
Description: 15-9-1225 / Torre Vertzang / Privado
Dazbog Von Vertzang - February 19, 2006 02:04 PM (GMT)
Nota: Para situarte mejor en la escena, mira el plano de la planta en la que estas pulsando aquí.Espero que el material gráfico te sirva de ayuda y facilite la imaginación de la escena.Todo está listo para recibir a Ruxanda Danislav como se merece. El clan del dragón había de verse reforzado con su llegada para compensar la aún reciente pérdida de uno de sus miembros. Que al voivoda le agradara el cambio no era de relevancia, pero si de un placer exquisito.
Darja sale a recibir a la polaca a las puertas de la torre en mitad del silencio nocturno. Los habitantes de la aldea de Viollet se encontraban ya refugiados en sus casas, demostrando un mínimo de sentido común. Aún con la vigilancia del lugar a cargo de los Bratovich, Dazbog no quería correr riesgos innecesarios. Nadie mataría al ganado del voivoda salvo el propio voivoda. Pobre del que lo intentara.
La torre no es especialmente grande ni ostentosa en su exterior, pero en el interior oculta los más terribles secretos. Tras saludar con una reverencia a la recién llegada y presentarle sus respetos, Darja la conduce a la sala principal donde espera el eslavo. Habrá de entrar sola en ella.
La carne moldeada y los susurros mudos se unen a los muebles que parecen cambiar de lugar y a la sensación de desasosiego que parece reinar en el lugar. Nada que deba preocupar a la polaca que está a punto de conocer al que será su señor.
Dazbog Von Vertzang espera sentado en su trono de carne y hueso con una sonrisa complacida en el rostro y una bienvenida en los labios.
- Bienvenida a tierras francas y a mi dominio, madame Danislav. Espero que vuestro viaje haya sido agradable y sin contratiempos de importancia. Señala con la mano detrás de la recién llegada, donde ahora se encuentra una silla que a todas luces, no lo estaba hacía unos segundos.
- Siéntese por favor.
Ruxandra Danislav - February 19, 2006 02:52 PM (GMT)
Ruxandra se abrió paso entre los bosques aledaños a la Torre Vertzang con cierta facilidad montada en un expléndido corcel negro llegado desde su Cracovia natal. Le desagradaba bastante el ambiente de las tierras Occidentales, aquel suelo, aquellas gentes carecían del empaque de los eslavos... además, aquella religión que seguían era un cáncer que empezaba a extenderse preocupantemente por el mundo conocido.
Tras descabalgar y saludar en eslavo a los sirvientes del Primogénito, la dama descubrió su rostro, su cara era impoluta, sus cabellos cenicientos y sus ogros grises contrastaban con su pálida tez. Su expresión era gélida, tan gélida como su delicadeza, su hermoso cuerpo parecía tan quebradizo como la porcelana, nada más lejos de la realidad.
En cuanto vio a Vertzang devolvió el saludo cortésmente, la cortesía eslava lejos de ser edulcorada y falsa como la franca, era fría, pero sincera.
- Buena noche tengais Voivoda Dazbog Von Vertzang. Mi viaje ha sido largo y duro, pero ser recibida en esta obra digna de un gran moldeador hace que las horas que he pasado encima de mi caballo sean olvidadas como por arte de magia.
La Demonio se deshizo de su gruesa capa que le daba aspecto de monje de clausura dejando al descubierto una esbelta figura, una bella mujer, que emitía una sensación de perversión y mal que no escapaba a la percepción del Primogénito.
Se deslizó silenciosa, sus ropajes llegaban hasta el suelo, no se escuchaban pasos, por un momento se podría decir que flotaba... hasta llegar al sillón en el cual se sentó.
Dazbog Von Vertzang - February 20, 2006 02:38 PM (GMT)
Así que las primeras palabras de la recién llegada eran para alabarle e hinchar su ego. Interesante. Solo había dos motivos posibles para algo así; sincera admiración por su obra o rutinario uso del arte de la adulación, dialéctica y mentira en su no-vida. Tratándose de una Danislav, no había lugar para la duda.
Hizo un leve gesto con la mano, fingiendo quitarle importancia al asunto. Seguirle el juego sería parte de su forma de ponerla a prueba. Como hacía con todos.
- ¿Qué tal se encuentra mi buena amiga Razkolina? Mis obligaciones en estas tierras me impiden estar al día de lo que ocurre en nuestra amada patria tanto como quisiera.
El voivoda no consideraba ni consideraría a Razkolina su amiga ni lo haría jamás. Otra cosa muy distinta es que fuera una aliada. De conveniencia o no era lo de menos. De todas formas, no era algo que la neonata debiera o pudiera saber.
*Gracias. Editado está. ;)
Ruxandra Danislav - February 20, 2006 08:12 PM (GMT)
NOTA:(la apariencia es de nacimiento, no modificada por Vicisitud)
- Como bien sabrá, mi señora mantiene una dura lucha contra el Cristianismo allá en la vieja Cracovia, y luego están esos odiosos Ventrue, que parecen empeñados en conquistar una tierra que les rechaza.
La tierra, cuan importante era la tierra en la que uno mora, Cracovia era ella y ella formaba parte de Cracovia, todo un ente, algo heredado de su sire y de la sire de su sire, su señora.
- Finalmente está esa Drescher, Claas Drescher, la sangre Usurpadora ofende a la tierra que moramos.
Una pequeña disertación finalizada con una sonrisa
- Por lo demás, mi señora se encuentra en óptimas condiciones y, nuestra patria, rodeada de acechadores...
Syrius Von Baldenow - February 21, 2006 05:39 PM (GMT)
Syrius ingreso a toda velocidad. Habia recobrado su compostura, y siempre caminaba altivamente cuando ingresaba a los salones de su señor Dazbog. Esta vez la informacion que portaba era de suma urgencia.
Se detuvo de repente. Una mujer extraña, que el no reconocia se encontraba con su señor. Era este un evento impredecible, con millones de posibles significados. Pero Syrius no se detuvo a pensar demasiado.
Hizo una pequeña reverencia a la recien llegada y luego a Dazbog. Su Señor sonrio... si esto era posible en el Ancillae.
Syrius no espero a ser presentado. Miro a la forastera y hablo...
"Syrius Von Baldenow para servirle".
Luego dejo el libro sobre una mesa.
Ruxandra Danislav - February 21, 2006 09:26 PM (GMT)
El aspecto mediterraneo de Von Basedow hizo dudar a la joven, ¿se trataría de un hermano de clan?, si lo era, era un tanto anodino, no tenía la cara de la frialdad de las tierras Orientales, lejos de desagradarle le gustó que la sangre Tzimisce se extendiera por demás sitios... si es que ese visitante era Tzimisce.
- Buena noche tengais Syrius Von Baldenow, mi nombre es Ruxandra Danislav, hija de las tierras de Cracovia y progenie de la Voivoda Razkolina
Hizo un gesto cortés y volvió a su posición original.
Dazbog Von Vertzang - February 21, 2006 10:04 PM (GMT)
No solo era posible que el voivoda sonriera, sino que además, tenía por costumbre hacerlo continuamente. Claro que un su inhumanamente hermoso rostro, la sonrisa parecía adquirir nuevos y terribles significados. Nadie sabía en que pensaba el eslavo. Inquietante.
- Tu interrupción es de lo más inadecuada, Syrius. Muestra más respeto hacia tu señor o te colgaré de los garfios del techo durante dos semanas. No te volveré a avisar.
Había maneras y maneras de irrumpir en una conversación privada y desde luego la del joven tzimisce, no había sido ni sutil ni adecuada. Pero confiaba en que no se volviera a repetir. Dazbog Von Vertzang, no amenazaba si no tenía intención de cumplir lo dicho.
- Hablarás cuando me dirija a ti y no antes.
Sus palabras eran duras, pero en ningún momento alzó la voz ni su rostro varió lo más mínimo. Su media sonrisa seguía muy presente. Incluso mientras habló a la mente de su vasallo por medio de su percepción sobrenatural. (auspex 4)
… madame Ruxandra no es mi vasalla ni lo será en un futuro cercano, de modo que cuida tus palabras en su presencia y no reveles nada que no debiera ser dicho fuera de estos muros…
- En efecto, la sangre impura de los usurpadores es ofensiva en cualquier lugar. Incluso lejos de nuestra patria.
Poner a prueba a los demás siempre era su modo de conocerlos mejor. Y poner a prueba a la Danislav sería un placer. Buscó sus ojos antes de hablarle con fría calma.
- Digame que instrucciones tiene al respecto de la presencia de los Usurpadores en París. Es de suma importancia que sea sincera. Nuestros planes nunca han de cruzarse o puede desembocar en un desastre.
Por no mencionar el hecho de que mentirle a un voivoda era como firmar la propia sentencia de muerte. No obstante, no era necesario adelantar acontecimientos. Al fin y al cabo, la joven polaca podía ser una grata sorpresa después de todo.
Ruxandra Danislav - February 21, 2006 10:19 PM (GMT)
Una leve sonrisa se escapó de la hermosa cara de la Tzimisce, la violencia con la que los ancianos trataban a los jóvenes no hacía más que levantar suspicacias, de todas formas la imagen de Von Baldenow colgado de garfios en el techo le resultó atractiva, quizá cuando llegase a casa lo practicase con algún humano.
Una serie de susurros en eslavo fueron emitidos de los dulces y frios labios de la polaca, susurros que quedarían dentro de esa habitación y que nadie ajeno al clan conocería...
Dazbog Von Vertzang - February 21, 2006 10:42 PM (GMT)
¿Qué significaba todo aquello? Había visto espectáculos de los rom con más estilo que esta extraña situación. En fin. Los jóvenes eran siempre alocados e impredecibles. Y últimamente estaba rodeado de ellos. Claro que bien dirigidos, podrían ser de gran utilidad para el clan.
- No es necesario que trate de esconder sus palabras en modo alguno, madame Danislav. No insulte mi buen juicio. Si le he pedido que me conteste en presencia de mi vasallo es porque nada hemos de ocultarle. Si ese hubiera sido mi deseo, yo mismo lo habría expresado.
Si ese era su buen hacer, quizá no anduviera bien encaminada para lo que se jactaba de intentar conseguir.
- No se adelante a juzgarse a si misma. Esperare a que sus actos me digan más que sus palabras. La política parisina no se parece en absoluto a la de las tierras del Este. Los vampiros de aquí son más frágiles e impresionables que una niña pequeña. Se niegan a reconocer lo que son y actuan como si fueran refinados aristócratas.
Hasta que no hubiera comprobado la valía de la joven para su misión, la mantendría alejada de sus planes referentes a los usurpadores. Era demasiado arriesgado.
- En cuanto a los usurpadores, será mejor que no te refieras siquiera a ellos más de lo imprescindible. Puede que sean unos cretinos, pero algunos de ellos, no son del todo estúpidos. Si ven a una recién llegada del clan del dragón hablando mal de los usurpadores, sospecharán demasiado. Y no quiero que los planes que llevo trazando y tejiendo desde décadas antes de que nacieras, se desvanezcan en un descuido de una joven.
Y no le importaba quien fuera su Señor si se llegaba a dar el caso. Su deber estaba muy por encima de tales trivialidades. Y tenía grandes poderes de su parte.
Syrius Von Baldenow - February 22, 2006 03:59 AM (GMT)
La discucion se le antojo banal.. pero aun habia demasiados protocolos dentro del viejo clan... la informaciòn que Syrius poseia podia ser vital o no, aun asi habia roto varias reglas al presentarse de la manera en que lo hizo.
El hecho de que su señor no lo hubiese colgado podia significar que se estaba ablandando... pero Syrius se deshizo de este pensamiento con suma rapidez... sabia que no era cierto.
Volviò la vista a la bella dama. Habia algo en ella que le capturaba poderosamente la atenciòn... intento concentrarse,y apartar la vista de sus cautivadores ojos....
Y aunque le resultarle mas dificil de lo que esperaba, finalmente volvio a mirar a su señor...
No era muy comun escucharlo hablar de los Usurpadores... mucho menos en frente de desconocidos.. pero tal vez ella no era tan desconocida despues de todo.
Con su mano izquierda rasco la incipienta barba... un nuevo pensamiento habia asaltado al joven tzimisce...
Volvio a mirar a la dama Danislav... ya tendria timepo de hablar con ella mas tarde...
Y en su mente el plan se desarrollaba a toda marcha... "Ruedas dentro de Ruedas, dentro de mas ruedas" penso. La pesadilla habia parecido ser demasiado real... Ahora el estaba dispuesto a que se cumpliese...
Ruxandra Danislav - February 22, 2006 04:48 AM (GMT)
Las duras palabras de Von Vertzang fueron como un jarro de agua fría para la joven Tzimisce.
- De todas formas, Señor Von Vertzang, tras meditarlo, he decidido que esta misión no la llevaré a cabo inmediatamente, no conozco mucho de París, necesito aclimatarme a esta ciudad.
Ruxandra conocía París y el francés, pero no tenía ninguna idea sobre los vampiros parisinos, sabía que había Usurpadores poderosos y eso le llenaba de recelo...
- Por tanto, si vos lo requerís, me pondré a vuestro servicio durante el periodo de aclimatación, mientras estudio y aprendo de la política parisina vampírica.
Parecía que los planes para Ruxandra estaban trazados por alguien que no había estado en París en su vida, necesitaría un buen tiempo de aclimatamiento, en ese tiempo podría aprender y servir al Voivoda...
- Además, mientra estuviese a vuestras órdenes, podría examinar las alianzas y tratos que nuestro clan tiene en esta ciudad, así cuando la hora de mi actuación llegase sabría quienes son los aliados de nuestro clan y quienes no. No creo que mi señora ponga impedimento en que me ponga a vuestro servicio. ¿Cual es vuestra opinión?
Syrius Von Baldenow - February 22, 2006 04:02 PM (GMT)
Trato de medir las palabras de la dama Danislav, tratando de encontrar el verdadero significado en lo que decia.
Aparentemente deseaba jugar al gato y al raton con los Usurpadores... una espia de las tierras del Este... Podia llegar a ser bastante interesante.
Sin duda alguna su belleza atraeria las miradas de la corte. Si Penso. Podria ser un elemento muy util para la causa.
Sonrio para sus adentros, esperando la respuesta de su señor Dazgob. La informacion que le revelase a la dama Danislav podria servirle muy bien a el tambien.
Y el hecho de que Von Vertxang revelase que tenia un plan en marcha para destruir a los Usurpadores no se le habia pasado.... Esto le intereso aun màs.
Espero pacientemente que su señor respondiese, mientras meditaba en su proximo movimiento...
Dazbog Von Vertzang - February 22, 2006 05:16 PM (GMT)
Había dos formas de valorar las palabras de la Danislav. La primera opción era disfrutar de su refrescante ingenuidad que le permitía pensar que ella era la que decidía sus propias acciones. La segunda era decidir si era necesario castigar semejante acto de arrogancia y autocomplacencia. Dada su juventud y que además, no era vasalla del propio voivoda, se decidió por lo primero y rió de forma queda y melodiosa.
Aún así, fuera cual fuera el caso de la joven, no podía permitirse que semejantes faltas volvieran a ocurrir en un futuro, de modo que lo mejor, sería exponerle la situación de forma que su mente lo entendiera.
- Verás, madame Danislav. No has decidido nada porque esa decisión no es tuya. Mis palabras no eran una sugerencia o una petición. Eran una orden. Y no tengo por costumbre tolerar que se me ignore o se me desobedezca.
La dureza de sus palabras contrastaba con la serenidad y la sonrisa permanentes de su rostro.
- No eres mi vasalla, de modo que no te castigaré por ello. Pero no has de olvidar, que aunque tu señora responda por tus actos y tú protejas sus intereses, París no es su dominio, sino el mío. Y mientras estés en esta ciudad, harás bien en obedecer mis ordenes, las consideres o no justas. Eres libre de ir a pedirle explicaciones a tu señora si te resulta molesto. Al fin y al cabo, no eres más que una extensión de su persona e incluso ella está sujeta a poderes y obligaciones mayores. Nunca pienses lo contrario.
No era el primer joven que pretendía que se le tratara como si fuera su señor en persona. Aún recordaba la automutilación del Basarav con una sonrisa en los labios.
- No te pondrás a mi servicio porque levantará sospechas innecesarias. Pero mantendremos un contacto discreto que asegure dicha aclimatación y la no intrusión en mis intereses en modo alguno. De modo que eres libre de seguir rindiéndole vasallaje a tu señora.
El voivoda no quería pseudovasallos temporales que más podían ser espías de sus rivales del Este, que aplicados aprendices. Si la joven era sincera en su “ofrecimiento” o seguía un plan preconcebido por su señora era lo de menos. No se arriesgaría por una nimiedad.
- Eres libre de moverte por París como desees. Siempre que no menciones más de la cuenta a los usurpadores y que no cometas demasiados errores. Cualquier equivocación o contradicción menor a mis intereses servirá sin duda para suavizar las sospechas de los cainitas hasta que puedas intentar ganar su confianza. Cuando llegue ese momento –si llega- serás informada de los intereses del clan del Dragón en Paris y del modo en el que puedes aportar tu colaboración.
Jugueteó brevemente con las puntas de sus dedos pensativo y con la mirada fija hacia la entrada de la sala.
- Una última advertencia. No trates de engañar, ni mentir, ni enredar, ni nada que se le parezca a la Duquesa de Orleáns, Elois D´Umbrelle. No eres rival para ella, que jugaría contigo como si fueras una muñeca de trapo. Además, no quiero tener que volver a disculparme porque un tzimisce le haya producido cualquier tipo de inconveniente.
Le estaba entrando el apetito con tanta charla, de modo que propició que un sirviente acudiera con un hermoso joven nada más terminada la reunión. Además, la impaciencia de Syrius era casi palpable. Algo importante se traería entre manos para haber cometido el descuido de su entrada.
- ¿Deseas algo más?
FDI: No es mi intención limitar o condicionar tus posibilidades de moverte libremente por el foro e interpretar a tu gusto. De modo que dentro de lo que el personaje y la situación me permitían hacer de forma coherente, he intentado darle esa libertad. Ya se que Dazbog es un tanto "aspero" al trato, pero con el tiempo y si Ruxandra muestra su valía, no lo será tanto. ;)
Syrius Von Baldenow - February 22, 2006 05:33 PM (GMT)
Asi que su señor habia finalmente nombrado a Elois D´Umbrelle... era evidente que la consideraba un digno rival... ¿o tal vez un aliado?
Igualmente, no deseo haber estado en el lugar de la dama Danislav... Dazbog era implacable y muy pocas veces perdonaba los errores.
Desde su punto de vista, la dama caminaba ahora por una cuerda floja. Seria cuestion de tiempo ver quien la empujase al avismo. O tal vez lograse liberarse de las cadenas que la ataban.
Todo era posible en Paris.
Pero su mente volvio rapidamente hacia los Usurpadores. No consideraba que Von Vertzang estaba haciendo lo correcto. En realidad no consideraba que ningun Voivoda habia hecho lo correcto en relacion a los Usurpadores.
Sus fuerzas habian crecido, mientras los anacronicos voivodas se refugiaban en sus castillos y fortalezas. En unos pocos años, las cosas habian cambiado demasiado en el Este.
Antes, un territorio dominado exclusivamente por los Dragones. Ahora no solo los Usurpadores manchaban sus tierras, sino tambien los Ventrue, presionaban para apoderarse del ancestral dominio Tzimisce.
Syrius sintio un nudo en el estomago. Habia sido abrazado por su sire para prevenir la destruccion del clan del Dragon. Su mision habia sido destruir a los Usurpadores. Pero desde la temprana muerte final de su sire, Syrius se habia visto desprovisto de proteccion y enseñanza.
Vajando por las tierras habia llegado ya hace varios años a Paris, donde habia encontrado un nuevo maestro en Von Vertzang. Y aunque no compartia su manera de ver a los Usurpadores, nunca se lo habia dicho.
Despues de todo el era joven e impulsivo, y tal vez su señor tuviera razon. Pero muy dentro de su alma, el sabia que si los Tzimisce estuviesen mas unidos de lo que aparentaban, los Usurpadores nunca hubieran sobrevivido las primeras noches...
Dazbog Von Vertzang - February 22, 2006 05:50 PM (GMT)
FDI: Escribo en modo de narrador omnipresente. No es que Dazbog te esté leyendo la mente y pensando lo que escribo a continuación. Aunque si se diera el caso, se aseguraría de que tus orificios auditivos están lo suficientemente abiertos como para que no pierdas detalle. Además, cuando leas mi encontronazo con Goratrix en la Gran Corte, igual Syrius no sigue pensando eso ;)
Tal desacuerdo no era más que fruto de la ignorancia sobre los planes y pensamientos de su señor. Una ignorancia buscada y adecuada para la situación, claro está.
El odio que el voivoda profesaba hacia los usurpadores era mucho mayor del que pudiera sentir el joven tzimisce. Que no lo exteriorizara en forma de rabietas infantiles o muestras gratuitas de violencia no lo hacía menor.
Lo que ignoraba el joven es que la estrategia a seguir en tierras francas era mucho más ambiciosa que lanzarse a matar tremeres por las calles. Los árboles le impedían ver el bosque. Y desde luego, era una estrategia mucho más sutil y efectiva.
Además, la desunión del clan en su tierra natal se debía a la inexistencia de un poder mayor al que seguir. Y ese no era el caso de París. En esta ciudad, el clan debía de estar unido y fuerte para lograr sus objetivos.
Ruxandra Danislav - February 22, 2006 07:13 PM (GMT)
El golpe fue duro para la autoestima de la neonata, pero dada su posición no tuvo más que tragarse el orgullo.
- Mil disculpas, Voivoda Von Vertzang, en ningún momento quise faltaros al respeto, puedo aseguraros que no se volverá a repetir un acto de indisciplina similar.
Eso estaba claro, la agresividad verbal había dado una pequeña muestra de como se las gastaría el Primogénito, andaría con pies de plomo. Mientras estuviera en París aceptaría las estrictas normas del Voivoda, no derruir las alianzas ni las estrategias del antiguo Tzimisce. ¿Quién sería esa Duquesa de Orleans?
- Nada mas, Voivoda Von Vertzang, no quiero interrumpir demasiado tiempo sus labores - la Tzimsice esperó a que el Primogénito hiciese una señal para que podía marchar y se levantó de su asiento - si desea contactar conmigo, le comunico que me hospedaré en el Montparnasse, he adquirido una pequeña hacienda a las afueras de dicha villa.
Dazbog Von Vertzang - February 22, 2006 07:41 PM (GMT)
- Acepto tus disculpas. No se volverá a repetir.
Asiente y hace un leve gesto con su mano al que la puerta responde abriéndose de par en par para que la polaca pueda salir.
- Así lo haré. Si deseas contactar conmigo, díselo a cualquier cuervo que se encuentre por la zona. Un placer conocerla, Ruxanda Danislav.
Espera a que salga de la habitación y las puertas se cierren tras ella y el sirviente que trae a un joven hermoso con cara de miedo. Atrae al joven hacia sí con fuerza y lo observa detenidamente con una amplia sonrisa. El joven tiembla y empieza a balbucear.
… por favor, buen señor… yo…
Con un sencillo gesto, el voivoda pasa su mano por los labios del joven en una caricia que los sella completamente. Solo quería beber su sangre, no oír sus inútiles súplicas. Le gira la cabeza y le lame el cuello de un modo lascivo. Su lengua y sus labios llegan hasta donde los labios del joven están unidos a la fuerza y le muerde en un acto que recuerda en su horror a un beso de jóvenes amantes.
El joven queda aturdido y desorientado tras el macabro beso. El eslavo le da una palmada para que salga de la habitación, donde le espera un sirviente que lo llevará de nuevo a “sus aposentos”.
Se había tomado su tiempo en todo el proceso. El simple placer que le producía aquello era motivo suficiente, pero poder observar al impaciente Syrius a la espera del permiso para hablar era un aliciente magnífico. Con calma se lamía los labios y observaba la reacción del joven cainita a la visión de sangre fresca.
- ¿Qué es eso tan importante que te ha hecho actuar de forma tan poco habitual?
A pesar de la dureza de sus anteriores palabras hacía él, el primogenito tenía en buena consideración a Syrius. Que Ruxandra no lo hubiera podido comprobar, era parte del juego.
Syrius Von Baldenow - February 23, 2006 02:43 PM (GMT)
Syrius habia tratada de mantenerse estoico ante tal espectaculo. El hecho de que habia empezado a considerarlo desagradable no hacia mas que poner en duda su propia existencia.
No mucho tiempo atras, el hubiera disfrutado de ese espectaculo... ahora algo habia cambiado. Trato de no mirar la sangre, pues ese dia, aun no habia provado "bocado".
"Señor, comenzo algo dubitativo He tenido otras de mis pesadillas". La exitacion fue en aumento. Generalmente Syrius era una persona callada y algo distante, generalmente era considerado un demonio, el ideal de los Dragones. Generalmente era asi.
Pero no cuando sufria estas terribles pesadillas. Minaban su alma y llenaban de dudas su mente. Lo convertian en otra persona. Por suerte para el, solo duraba un par de dias, si no unas pocas horas.
Pero las pesadillas comenzaban a ser mas frecuentes...
Hubo un momento de silencio. Syrius media las palabras, mientras su señor lo miraba.
Trataba de saber que estaria pensando su Dazbog, pero sabia que comprender lo que sucedia en la mente de un cainita tan poderoso era algo a lo que el aun no estaba preparado. Tal vez con el tiempo, su señor le diese mas detalles. Hasta entonces deberia esperar.
Syrius aguardo a que Von Vertzang mestro volviese a dirigirle la palabra...
Dazbog Von Vertzang - February 23, 2006 02:51 PM (GMT)
¿Pesadillas? No era algo muy habitual ni racional dejarse guiar por mensajes oníricos, pero para la mente del voivoda, cualquier pieza podía resultar de interés si se situaba en el lugar adecuado.
Se amoda ligeramente en el trono y suspira lentamente.
- ... y bien...
Syrius Von Baldenow - February 23, 2006 02:55 PM (GMT)
Al escuchar que su señor le habia dado permido para continuar, Syrius tomo el libro que habia traido consigo, y comenzo a pasar las hojas apresuradamente.
Finalmente se detuvo en una. Habia tomado la costumbre de escribir en su diario lo que soñaba, para no olvidarlo y poder retomar cada detalle.
Comenzo a leer en voz alta
"Ruedas dentro de ruedas dentro de ruedas... una serpiente blanca con una corona.. sus hijas la devoran y esta serpiente las destruye desde adentro... Fuego y destrucciòn, cenizas. La oscuridad rodea a los resto de las serpientes... un sonido, un clamor, y entonces, un nuevo crepusculo...
Y un gran arbol se alza donde antes estaban los cadaveres. El Santo sera condenado y su alma se purificara por el fuego. El arbol crece, podrido en sus entrañas. Contamina todo a su alrededor, y los hombres no pueden destruirlo... Y entonces... el arbol cae por el peso de su propia corrupcion...Y entonces un Angel con una espada de fuego."
Syrius se detuvo y miro a su señor. "¿Sabe lo que esto significa?"
Dazbog Von Vertzang - February 23, 2006 03:17 PM (GMT)
¿Acaso Syrius soñaba acertijos en forma de palabras en lugar de visiones como todo el mundo? En fin. No tenía nada mejor que hacer en estos momentos, de modo que sin pensarlo más que unos instantes, habló.
- Las ruedas dentro de ruedas son el tiempo, que es cíclico. La serpiente blanca con su corona y sus hijas son Caín y su prole o en un sentido más amplio, el pecado y la maldición. El fuego y la destrucción representa la destrucción de la segunda ciudad y el nuevo crepúsculo la larga noche.
Sonríe y se pasa la lengua por los blancos y perfectos dientes.
- El gran árbol es la raza de cainitas y el Santo condenado es Saulot. El árbol crece corrupto por la aparición de los usurpadores. Esa corrupción traerá la destrucción de la raza.
Da dos sonoras palmadas divertido con el laberinto de palabras.
- El ángel con la espada de fuego es Caín de nuevo o el dios de los cristianos o incluso si lo prefieres, un hecho en si mismo. El Gehena.
El voivoda sabe que todo lo que ha dicho no son más que las necedades repetidas por los idiotas y los dementes, pero esas creencias no dejan de resultarle despreciablemente entretenidas. Que afectaran a un vasallo suyo, no era tan divertido.
- Dime. ¿Qué opinas tú?
Syrius Von Baldenow - February 23, 2006 03:37 PM (GMT)
Syrius estaba mas que interesado... sorprendido e incluso estupefacto. Su señor le habia dado un significado bastante preciso al sueño, sin embargo, no del todo correcto.
O al menos Syrius no lo habia interpretado de esa manera.
Midio con sumo cuidado lo que iba a decir... luego se decidio "Si me permite discrepar Señor... ha dado un significado interesante y bastante correcto a mi "premonicion", sin embargo, señor, no estoy del todo de acuerdo con vos"
Espero unos segundos para que sus palabras tuvieran impacto sobre su señor.
"Creo que mi sueño ha sido sobre el futuro y no sobre el pasado. Vera el fuego y las cenizas representan la destruccion cercana señor, y luego se alzara una epoca de oscuridad para los Cainitas. El Santo no puede ser Saulot, pues aunque Saulot era una persona virtuosa como ningun otro cainita, este santo sera condenado por los suyos, y sera destruido por el fuego.
La Inquisicion señor. La respuesta a esta Pesadilla se encuentra en la Inquisicion. Aun son unos niños que no saben a lo que se enfrentan, pero los altos clanes estan mostrando la misma pasividad hacia ellos que mostraron a los Usurpadores. Ahora estos ultimos han envenenado nuestra sociedad, y poco podemos hacer por ahora. Pero si detenemos a la Inquisicion, entonces podremos evitar que los hombres traten de destruir todo lo que construyamos. Y luego podremos encargarnos de los Usurpadores."
"Ahora bien como usted bien ha dicho, el Angel de la Espada de Fuego es la Gehenna"
Espero en silencio la respuesta de su señor.
Dazbog Von Vertzang - February 23, 2006 03:50 PM (GMT)
Si ya había pensado y sacado sus propias conclusiones respecto al significado de su sueño.. ¿porqué le preguntaba entonces? ¿Era una especie de broma de mal gusto?
- La Inquisición se volverá contra aquellos que urden sus telas de araña en la misma Iglesia que pretenden controlar en su inútil acto de estúpida fé. No nos ha de preocupar más de lo que nos preocupan los usurpadores. A diferencia de estos, son mortales, no suponen una amenaza a tener en cuenta por el momento.
Perder el tiempo peleando con el ganado era absurdo. Cada año que pasaba sin que los usurpadores perecieran era un año que usaban para tramar, mentir y lo peor de todo; seguir con “vida”.
- ¿Qué crees que vas a hacer contra la Inquisición? Los Lasombra tienen tanto poder en la Iglesia que lo único que conseguiríamos sería enemistarnos con ellos sin motivo. Me parece que no ves más allá de la punta de tu nariz. Todo acto, tiene consecuencias. No se puede actuar a la ligera.
Sería mejor que olvidara tantas necedades, que no eran más que una muestra absurda de temor y de aprecio por lo “construido” en estas indignas tierras.
- Harás bien en olvidar esas ideas tan poco habituales.
No era un consejo.
Syrius Von Baldenow - February 23, 2006 04:01 PM (GMT)
Esas palabras finalizaron la conversacion. Syrius saludo a su Señor, y se dirigio diligentemente hacia la salida.
Apreto una vez mas el libro contra su pecho.
El Voivoda lo habia dejado todo muy en claro. No le temia a la Inquisicion, y no haria nada por detenerla.
Syrius tampoco temia a la Inquisicion... al menos no mas de lo debido. Y aunque haria lo que su señor ordenase, no estaba dispuesto a ver caer Paris.
A la luz de las estrellas, Syrius juro por la memoria de su sire, que destruiria a los Usurpadores, y eliminaria a la Inquisicion de Paris.