Title: Rotura del Dominio
Description: 15 de Septiembre (Privado con Engel)
Angelo - February 17, 2006 03:45 PM (GMT)
Las noches de la Ciudad ya eran más frías, denotando la llegada del Otoño Parisino. El cielo estaba en parte cubierto por nubes grises, pero el pobre viento no hablaba de lluvia. El olor del río había amainado paralelamente a la temperatura nocturna… cosa que era de agradecer para todos los que habitaban cerca del Sena.
La oscuridad de la noche era el refugio del Lasombra. Su forma incorpórea venida del abismo (Obtenbración 5), le ocultaba en uno de los callejones que daban una visión perfecta del refugio del Malkavian. Saciado de Sangre, permanecía a cierta distancia de su objetivo examinando cada movimiento en las inmediaciones, maquinando cuales serían los pasos a seguir. Preparado para actuar cuando viera clara la situación.
Ángelo intentaría evitar entrar en la casa mientras su dueño estuviese en su interior. Sabía perfectamente de las habilidades perceptivas del Clan de la Luna y no pensaba arriesgarse a ser atrapado con las manos en la masa. La paciencia acompañaba al Italiano, que no dudaría en pasar horas o días esperando a que Engel Tod saliese de su refugio.
Angelo - February 18, 2006 08:14 PM (GMT)
Las horas fueron avanzando. La población nocturna de la zona fue desapareciendo hasta que solo pocas almas deambulaban por las calles de aquella zona. El Malkavian partió como era de esperar.
El Italiano estaba enterado de las reuniones que Axiz hacia en el Tahur y sabía que Engel acudía presto, no en vano era uno de los Cainitas que más habían perdido en los últimos tiempos. La desaparición de Georg lo tenía más trastornado de lo habitual... si cabe.
Aproximadamente media hora más tarde, asegurándose de que el malkavian no volviese cogiéndolo por sorpresa, Ángelo avanzo cual serpiente. La oscuridad en que se transformaba cuando adquiría la Forma Tenebrosa tenía el aspecto de un terrible Áspid, maleable como la densa brea. El lasombra se deslizo por el sombrío suelo, como la mancha de sangre que surge de un cadáver, introduciendose bajo la puerta del refugio del hijo de la Luna.
Angelo - February 18, 2006 10:30 PM (GMT)
La casa era muy fría. Algo típico en el refugio de un vampiro. Al no necesitar calor, eran pocos los que se preocupaban de almacenar leña y encender la chimenea en las frías noches.
Tras atravesar la puerta, la oscura sombra liquida serpenteo tomando el camino que consideró más lógico. Se había oído algún ruido en lo que Ángelo había definido que sería la cocina y el comedor, y por lo tanto se encamino por el pasillo que suponía daría en las habitaciones. Donde esperaba encontrar los lugares donde se aletargaban los Malkavian durante el reinado del sol.
El pasillo no era ni muy amplio ni muy largo, pero si oscuro. Así que no le costo llegar a una serie de puertas y pasillos que daban a las habitaciones de los habitantes de la pequeña casa.
Tres eran las camas que allí había. Una de ellas intacta desde hacía semanas. La desaparición de Georg era una de las grandes noticias que recorrían la ciudad. Sabía que Castellar en persona se estaba dedicando a las investigaciones, pero que el asunto se había tornado muy oscuro.
Ángelo desecho todo pensamiento que lo pudiese desconcentrar y se dedicó a registrar las otras dos habitaciones.
Angelo - February 20, 2006 01:28 AM (GMT)
Tras echar un vistazo a las habitaciones, Ángelo descubrió una pequeña biblioteca al final de uno de los pasillos del interior de la pequeña casa del barrio Latino. El cuarto no era muy grande, pero la puerta estaba cerrada.
El Lasombra se había asegurado de no abrir ningana de las puertas, no lo necesitaba, ya que en su forma de sombra era capaz de escurrirse por debajo de ellas. Y eso hizo con esta tambien. Era su metodo para no ser descubierto por las cualidades sobrenaturales de Auspex. Al no tocar nada, su psique no quedaba impresa en ningún objeto ni lugar.
No tardo en encontrar su objetivo. Su cliente había descrito el libro a la perfección, de modo que Ángelo lo encontro rapidamente. Aquí empezaba la artimaña final.
El Italiano invoco a las sombras más profundas del abismo, creando una oscuridad tan densa que solo con poderes sobrenaturales era posible superar (Obtenebración 2). Una vez creado el soporte del camuflaje, Ángelo invoco dos zarcillos, el primero apareció desde el techo de la pequeña habitación (Obtenebración 3), tentaculo que se deslizo silenciosamente hasta que rodeo suevemente el volumen que el Lasombra deseaba. Un pequeño tirón lo hizo salir de su posición y quedar suspendido en el aire.
El segundo zarcillo abrio la puerta con poco esfuerzo,girando simplemente el pomo de la puerta, dejando el camino libre para sacar el libro de la habitación. Los zarcillos trabajaron suavemente cerrando la puerta y dejandolo todo en perfecto estado. Luego, Ángelo se reformo desde la oscuridad en uno de los pasillos (Obtenebración 5) y cojió del volumen en el aire para hacerlo desaparecer en el interior de su capa con capucha con un agil movimiento. Y con un gesto de la mano disolvió la oscuridad de la habitación al otro lado de la puerta.
Volver a tomar la Forma Tenebrosa (Obtenebración 5) solo le costo la energía de su Vitae. Salir de la casa del Hijo de la Luna fue más rápido que entrar.
Angelo - February 20, 2006 01:43 AM (GMT)
La oscuridad de la noche y el frió que la acompañaba acojieron en sus suaves brazos a su hijo. El Italiano quedo expectante unos minutos desde el mismo callejón desde donde iniciara su misión.
Nunca le había gustado robar a los debiles, aunque era posible que Engel no se considerara a si mismo debil. Ángelo se refería al estado de debilidad culpa de la perdida de un ser querido. Los males nunca venían solos y por eso había intentado ser todo lo delicado posible.
Un borracho paso por la calle, celebrando algún tipo de fiesta particular. Y esa fue la señal para avandonar la zona.
La serpenteante sombra que era el Italiano, se alejo del refugio del Malkavian por los tejados del barrio Latino. Dío varias vueltas antes de volver a su forma corporea (Obtenebración 5), para visitar media docena de Tabernas.
Donde se alimento y se aseguró de borrar cualquier rastro que pudiese haber dejado. Cosa que dudaba.
(Finalizado)