View Full Version: Sombras tras el Cuerno Rojo...

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Title: Sombras tras el Cuerno Rojo...
Description: 28 de Agosto (Privado con Elois)


Angelo - February 1, 2006 09:34 AM (GMT)
El verano no había sido muy caluroso este año. El Sol había procurado una sequía que hacía que el Senna fuese lento y con muy poco caudal. Algún que otro cadáver, con décadas de antigüedad, había surgido a la luz donde el Parisino río perdía todo su nivel.

Irreconocibles para la tranquilidad de muchos.

Esto provocaba olores nauseabundos a ciertas zonas de la ciudad según caprichos del viento y una gran cantidad de gaviotas y ratas que se dedicaban a comer todo lo orgánico que encontraban a su paso.

La luz Solar fue perdiendo su ángulo poco a poco, alargando las sombras de los edificios. Las gentes de la ciudad retornaban poco a poco a sus hogares, hasta que no quedo ni un alma al oscurecer. Tan solo ciudadanos en las posadas y tabernas, y maleantes en los callejones más oscuros, seguían despiertos a estas horas de la noche.

Ángelo caminaba por el Pont Saint-Louis entrando en la Ile de la Cité. Siempre le había gustado aquella pequeña ciudad dentro de Paris. Entran en la isla era entrar en otro mundo, uno más cruel y poderoso, que contenía todo lo que necesitaba una ciudad para ser gobernada… castillo, iglesia, burguesía y populacho. Todos muy orgullosos de vivir en semejante hormiguero. Pero también estaba la posada, “Pan y Circo” pensó Ángelo con una sonrisa en la cara.

Los pasos del Italiano se acercaron a la Taberna del Cuerno Rojo para pasar de largo por entre sus callejones oscuros. En la oscuridad se sentía como en casa, protegido. Cada esquina se paraba unos minutos a observar algún perseguidor humano o no, y día un par de rodeos hasta llegar a su destino. Justo tras la famosa Taberna, Eliseo desde hacía unas semanas por edicto de Príncipe de París.

Allí, escondido en la oscuridad, quedo a la espera de la llegada del carruaje de la poderosa Señora con la que había quedado esa noche. Que asuntos secretos pretendía la Ventrue tratar con él??... Axiz había sido muy escueto con lo referente a todo esto; “Extraño”, pensaba el Lasombra. O no sabía nada o no quería inmiscuirse en este asunto.

Pero Ángelo estaba seguro de una cosa, su control sobre las sombras y su experiencia infiltrándose en cualquier sitio, tenían algo que ver. Aprovecharía la oportunidad… de eso estaba seguro.

Elois D'Umbrelle - February 1, 2006 01:13 PM (GMT)

El carromato de la duquesa ya estaba llegando a la Ile de la Cité, donde sin duda Elois debía enfrentarse al mayor desafío hasta el momento, desafío porque el tratar con alguien como Angelo implicaba mancharse las manos, no estaba muy segura de si el riesgo merecía la pena, no obstante ya había tomado la decisión y nada la haría cambiar de parecer. Tratar con el latino sería incluso más complejo que su acuerdo con la sierpe y lo único que salvaguardaba como recursos era su amplio conocimiento del clan de las sombras, esperaba poder saber tratarlo y que no hubiera mucha diferencia con sus consanguíneos de Iberia.

El cochero desvió su trayectoria hasta situarse por detrás de la mismísima posada del Cuerno Rojo, lugar que visitase la misma Elois escasas noches atrás, así tuvo oportunidad de reconocer el terreno vinculante al eliseo.

La duquesa dió dos leves golpecitos en el carruaja y el cochero dejó de hostigar a los dos corceles crema que guiaban el vehículo. Todo permaneció en el más absoluto silencio salvo por los inquietos animales que no hacían más que relinchar, un sudor frío acompañaba aquella noche de verano al cochero que para nada deseaba estar en aquel lugar, cualquier otro le valía, pero no aquel...

Entre tanto la ventrue estaba tranquila, los temerosos corceles y el climax de oscuridad le aseguraban que Angelo no debía estar lejos según la reputación que le precedía. Se recostó en el cómodo asiento de plumas a la espera del lasombra, no tardaría en acercarse, quizás cuando se cerciorase que no corría peligro y al menos, por parte de la Maestra no existía.


Angelo - February 1, 2006 09:59 PM (GMT)
El enorme carruaje entro por las estrechas calles y se detuvo en la intersección de los callejones tras la posada. El cochero estaba muy nervioso, casi tanto como los caballos. Sus ojos iban de una dirección a otra buscando cualquier cosa que pudiese entramar peligro.

Ángelo se divertía ante la peculiar escena, pero no pretendía tener en espera demasiado tiempo a la Duquesa. Así pues llamó a la oscuridad a su presencia, tejió las sombras con las manos dándoles forma de pájaro. Un pájaro monocromático que revoloteo sin hacer el más mínimo ruido hasta posarse en la base de la ventanilla de una de las puertas del vehículo.

El cuervo giró la cabeza observador, ladeándola ante la Duquesa… para luego diluirse suavemente con la brisa del río. Las sombras se habían extendido hasta la portezuela mientras tanto.

- Me habían hablado de vuestra belleza. – La voz del Italiano resonó oculto entre las sombras. – La oscuridad de la noche os favorece mi Señora.

Nada que no fuese una invitación haría subir a Ángelo a aquel carruaje. Labelle le había enseñado muchas cosas… y las entrada teatrales siempre habían sido su fuerte.

Elois D'Umbrelle - February 2, 2006 09:46 PM (GMT)

Elois observó con asombro aquel espectáculo de ave sombría, no por el ave o el juego de sombras en si, sino por el ingenio que demostraba el lasombra, entonces supo que no había dado un paso en falso.

Justo después apareció el lasombra cual Romeo en la noche, ciertamente la sorpresa fue grata, la noche comenzaba bien y la ventrue no quería que sew torciese...

- Debo reoconocer que me habían hablado de vuestra valía, pero lo que nadie acertó a confesar es que también fuerais un galán.

Y sonrió cordial a su cita, enlazando un comentario dibertido con otro. Acto seguido puso cara seria, pero no de seriedad, sino la de una niña cuando juega y finje estar seria.

- Por favor, no pasareis toda la noche ahí, ¿verdad?.

Le volvió a sonreir jocosa y habló con una naturalidad pasmosa.

- Vamos, subid.

Un gesto con su diestra añadió más énfasis a la frase en espera de la reacción que tuviera el lasombra.



Angelo - February 3, 2006 08:45 AM (GMT)
Ángelo hizo una reverencia un tanto teatral en agradecimiento de las elocuentes palabras de la noble Ventrue, pero sin ningún tipo de mofa hacia ella. Luego, con un movimiento agil de corte felina, subió al pesado carruaje sentándose ante la Duquesa.

El Lasombra vestía totalmente de negro con piezas de cuero duro y unas botas de montar, que aunque estaban claramente usadas, eran de buena calidad. A su costado y en el cinto, colgaba una espada larga… aunque era obvio que aquella no era la única arma que poseía el Italiano. Pero la mejor pregunta era si realmente necesitaba armas para cumplir sus objetivos.

Era un enigma para que necesitaba esta dama los servicios de un Vampiro como Ángelo. Sus misteriosos ojos, del añorado color del cielo diurno, le miraban con una extraña mezcla de interés y serenidad. No era una mujer sencilla. Como todos los miembros de su Clan, decían una cosa y hacían otra. Ángelo sería cuidadoso.

Pero por otro lado aquella reunión podría abrir una serie de puertas que hasta ahora estaban vedadas para el Italiano en esta ciudad. Y esa era una oferta que no rechazaría.

- Un amigo común me hablo muy bien de vos. – La mirada de Ángelo era calida. Aquella Señora le recordaba Labelle, su Veneciana Sire.

Elois D'Umbrelle - February 3, 2006 10:12 AM (GMT)

¡Knock, Knock!

Dos pequeños golpes con la siniestra sobre el respaldar, para nada bruscos, sino lentos, tampoco quería Elois alertar al italiano.

El cochero sintió un especial alivio en la carne y fustigó ansioso a los corceles que todavían relinchaban temerosos. Ya estaban en marcha, con una dama de sonrisa dulce que contemplaba la indumentaria de Angelo. Quieta, inerte se recreaba en el sorprendente galan que compartía transporte con ella.

Elois lo sonrió nuevamente con un halo de misterio envolvente sobre sus ojos, sus labios, su cara y en general todo su cuerpo de aparicencia frágil cual porcelana.

- Gracias.

Musitó en primer lugar con una firmeza apabullante, su cabeza asintió con una elegancia inusual para cualquier mortal o cainita. La tecnica de la ventrue era milimétricamente depurada, la vida cortesana era su vida y no vida después de todo.

- Supongo que alguien como vos deseará ir directamente al grano, vuestro tiempo es muy valioso y nunca estaría entre mis intenciones el haceoslo perder.

Unas delicadas manos de tacto sedoso entrelazaron diminutos detos sobre el regazo de la dama, ya de por si mujer minúscula en tamaño y estatura. Añadiendo incluso la corta edad que aparentaba pues sensiblemente su abrazo le habría llegado bastante antes de cumplir la veintena.

- Os anticiparé que se trata de un hecho no muy noble y loable, algo que afecta la moral religiosa en la medida de atentar contra los Mandamientos de la Ley. De no interesaos sois libre de marchar, aunque de permanecer aquí sentaríamos las bases de una alianza.

Cada palabra contenía una mezcla de dulzura con picaresca, el tono de la ventrue era simpático, también su rostro acuñando una mirada de atractivo riesgo vinculante a su propuesta.

Sin más calló nuevamente.


Angelo - February 3, 2006 11:56 AM (GMT)
El Lasombra tenía que admitir que las capacidades de manipulación de la Dama estaban afiladas cual bisturí. Nunca había tenido las menor duda de que Elois se dirigía a el por la necesidad de usar sus capacidades más oscuras. La pregunta era cuanto sabía ella de él… Ángelo no era un Ghoul que se conformaba con chucherías o dinero.

- No soy un asesino, aunque he acabado con la vida de muchos y no soy un ladrón, aunque haya robado en alguna ocasión. – El Lasombra observaba cada faceta en la estética perfecta de la Duquesa, incluso el detalle desordenado no estaba puesto allí por casualidad. – Pero las leyes no son mi fuerte… - Una sonrisa maliciosa se dibujo en los labios del Italiano.

Ángelo se acomodo aun más sobre la seda que cubría los asientos. Su sonrisa desapareció por un instante.

- Hablad sin prisa. Incluso la vida inmortal debe tener esos momentos que deseas que nunca terminen. – El Lasombra era consciente de la posibilidad de que aquella reunión no se volviese a celebrar jamás. Estar sentado ante la poderosa Ventrue era un privilegio sin medida para él. Aunque no pensaba admitir en ningún caso que anhelara tener tal poder personal; ni en su expresión, ni de palabra.

La brisa del Senna entraba por las pequeñas ventanas de las portezuelas del carruaje. El sonido de las ruedas sobre el empedrado suelo era constante y permitía saber al Italiano que dirección estaban tomando. No és que le preocupara en lo más mínimo… o que temiera una trampa tejida por la noble Dama… era de formación profesional.

Muchos eran los enemigos que se alegrarían de saber de su paradero.

Elois D'Umbrelle - February 3, 2006 12:05 PM (GMT)

Elois le sonrió sinceramente, estaba complacida sumamente con la gallardía y desparpajo que desprendía el lasombra. Había lidiado con muchos en su no vida, pero Angelo era singular y diferente a la gran mayoría, quizás sólo Don Álvaro Yañez podría comparársele y aún así el italiano era bien distinto a cuantos cainitas había tratado. Le gustaba.

- Precisamente un hurto es la causa, algo sencillo que se complicó a tenor de las circunstancias presentes.

El rostro de la ventrue se balanceó del extremo jobial a una seriedad desoladora sin grandes variaciones en sus gestos.

- Pero antes de entrar en detalles, me interesa vuestra opinión. ¿Que pensais de los usurpadores?

No sería dificil pensar que el hurto atentaba a los Usurpadores, Angelo así lo sospecharía, era lo evidente, pero con Elois nada es lo que parece, sino que parece lo que es. Un juego de palabras constante.

Angelo - February 3, 2006 12:25 PM (GMT)
La pregunta sorprendió a Ángelo, no intentando evitar que la Ventrue se diese cuanta de ello. El Italiano se tomo unos segundos mientras estaba claro que pensaba en como responder a la pregunta de la Dama.

- Con una respuesta prudente os diría que vivo y dejo vivir mi Señora. – La voz de Ángelo era sensata y sincera al mismo tiempo. – Pero si quisiese ser prudente no estaría sentado ni en este caro carruaje, ni ante usted.

Ángelo cruzo los brazos posando la mano diestra bajo su barbilla.

- Siéndole sincero, me repugna la idea de alimentarse de la sangre de alguien de la Estirpe. Y creo que Usurpadores es un sobrenombre pobre para esos hijos de Satanas. – Las palabras surgieron fluidas por los labios del Italiano. - Pero hablamos de unos vástagos peligrosos por sus conocimientos arcanos Señora…

La cara de Ángelo no era de miedo… en realidad sonreía. Le sorprendía que un Ventrue parisino estuviera en contra de los Tremere.

Si realmente tenía que entrar en el refúgio de los Usurpadores aquella podía ser una misión muy peligrosa.... que tendrían los malditos hechiceros que necesitara la Duquesa??. Los misterios siempre habían atraido a Ángelo, como las polillas a la luz de una vela.

Elois D'Umbrelle - February 5, 2006 10:24 PM (GMT)

La mirada escrutadora de la doncella sopesó los gestos mientras su astuta mente evaluó las palabras del italiano, al poco tiempo estaba en condiciones de arriesgarse en función del juicio emitido escasos momentos atrás.

Elois sonríó también sincera, con la gallardía propia de un rufián, por algún motivo había encontrado un retazo de empatía con el lasombra.

- Me gustais Angelo.

Obviamente, no como amante, sino como persona, o mejor dicho como cainita.

- Sois digno de recalar en mi confianza.

¡Ja!, ni la propia Elois podía creerse tal embuste, aunque era un principio de acercamiento.

Sus ojos se desvordaron como las mareas bajo el influjo de Selene, Elois era un ave nocturna, afin a la oscuridad como Angelo y las sombras, quizás por ello tuviesen tanto en común, la siniestralidad les unía místicamente como los druidas y las runas.

- En este momento intuyo que sopesareis la posibilidad de atentar contra los usurpadores, pero no es mi intención tratar con ellos, al menos no de momento.

Realzó su mentón, sonriendo dulcemente, un detalle que se prolongó el tiempo jsuto que concedería Elois al lasombra para sopesar el peso de sus melódica voz.

- Preciso algo más simple, aunque sólo sería el principio. Un mero hurto, que por circunstancias del destino se ha complicado para convertirse en el centro del huracán, siendo uno de los nexos de investigación de Don Alvaro Castellar.

ELois lanzó una mirada desafiante.

- ¿Sería eso un problema para vos?


Angelo - February 5, 2006 10:41 PM (GMT)
Aquella bella mujer era una gata persa que juega con el ratón ya capturado. Lo dejaba escapar un poco, para luego volver a caer sobre el y así divertirse un poco más. Pero no estaba jugando...

No era la primera vez que Ángelo trataba con alguien de este calibre, pero Elois poseía algo especial. Algo que atraía al Italiano, curioso por naturaleza. Aunque ciertamente aún no sabía de que se trataba. Afilada como un estilete y suave como un guante de terciopelo... se parecía demasiado a su Sire en la ciudad de los canales...

Ángelo miraba directamente a los ojos de la Ventrue.

- Nunca un hurto es pequeño si lo que se desea es el centro de atención mi Dama. Pero no le debo nada a nadie en esta ciudad, pues nadie ha hecho nada por mi hasta ahora. - Con un gesto suave de la mano se coloco bien un mechón que le caía sobre los ojos. - Dadme algún detalle y yo me encargaré de sopesar los pros y los contras.

El Aura blanca de Elois D'Umbrelle rezumaba energía. Ángelo podía notar sus vibraciones a cada gesto y mirada.

Elois D'Umbrelle - February 5, 2006 11:02 PM (GMT)

La ventrue complacida miró rebosante al lasombra, sus ojos emitían un brillo inusual, hipnótico.

Asintió con la cabeza, al tiempo que una gracil mueca de aceptación se plasmaba sobre su faz, sonriente, dulce, encantadora.

- Muy bien.

Sus parpados eclipsaron en el aleteo de un colibrí.

- Engel Tod de Malkavian posee un tomo singular que obtuvo hace escasos meses de la Soborna, podreis saber que su prole, un tal Georg es el último desaparecido y por tanto Don Alvaro investiga, eso puede ser tanto una desdicha como una bendición, depende como enfoqueis la situación.

La dulce voz de Elois adquirió firmeza.

- Lo quiero, quiero el libro con total discrección.

Elois esperó la respuesta y contraoferta de Angelo, aunque el pago por los servicios del italiano estaba en el aire...


Angelo - February 6, 2006 10:11 AM (GMT)
La seriedad de Ángelo ocultaba el propio interes por los libros. El Lasombra era coleccionista de manuscritos antiguos y que le contrataran para robar uno relevante en la ciudad... era toda una coincidencia. O no. Tendría que hablar con cierto Cainita del tema.

Un Malkavian... Ángelo había oido hablar del bufón. Era uno de los "conocidos" del Arabe gigante. Relacionado con las reuniones que se estaban produciendo en el Tahur. Axiz era de los pocos, si no el único, en que el Italiano confiaba en aquella ciudad.

- Aceptaré el encargo... pero para poder llevarlo a cabo necesito de toda la información que vos me podais proporcionar. - La mente del Lasombra ya calculaba la cantidad de favores que debería de pedir para conseguir su objetivo. - Estamos hablando de un volumen ocultista??... , sabeis vos el título de la obra y algo de su contenido??. O de donde fue comprado??... - De como Ángelo hiciese para comenzar la investigación, podría depender el éxito de la misión.

Elois D'Umbrelle - February 6, 2006 07:45 PM (GMT)

Angelo parecía dispuesto a complacer sus exigencias, pero aún no solicitó nada a cambio, poco faltaría para ello, era evidente que primero evaluaba la importancia de ahí surgió el interés por el tomo en cuestión.

Seriedad patente y preocupación subida se aferraban a la máscara esbozada sobre el rostro de Elois.

- Desde luego que es ocultista, fue sustraido de la Sorbona por ese motivo, no hará mucho, en Junio y refiere a las narraciones de un cainita sobre Bizancio.

Elois sonrió socarrona.

- Viéndolo desde cierta perspectiva, robar a un ladrón no es robar es reestablecer el orden lógico. Un justo equilibrio.

Los ojos acusaron misteriosamente a Angelo, quedaba por zanjar un asunto que ambos conocían, quedaba otro.

- Yo os he conferido mis intenciones, pero aún no habeis solicitado nada a cambio de realizar la tarea, ni tan siquiera si la llevareis a cabo.

Que podría solicitar Angelo por llevar a buen puerto aquella empresa. Que podía buscar alguien como el lasombra, sería interesante adivinarlo...


Angelo - February 14, 2006 04:40 PM (GMT)
Angelo observaba a aquella mujer de porcelana perfectamente moldeada.

- Estais teniendo mucha prisa mi joven dama. - Las palabra de l Italiano hablaban del aspecto de Elois... pues seguro que le superaba en edad como Vampira Ventrue que era. - Nunca hago ningún trabajo sin asegurarme primero de si puedo llevarlo a cabo.

Angelo sabía que entrar en el refugio de otro cainita no solo era un robo... era una rotura fragante de una de las tradiciones más antiguas desde que los Vampiros habitaban con los humanos.... la del Dominio. Estorsionar, robar o matar ganado era una cosa... pero enfrentarse a otro de la estirpe...

- Necesito que me deis tiempo para hacer alguna averiguación... me resultaría imposible proponer un precio sin saber de lo peligroso que pueda ser la encomienda. - Angelo calculaba sus siguientes pasos.

- Tampoco se de la urgencia con la que usted precisa dicho libro.

Elois D'Umbrelle - February 14, 2006 04:52 PM (GMT)

Elois miró, arrebatadora, en su mirada color zafiro se albergaba el yugo de una espada, capaz de sesgar con un leve aspamiento, un sutil parpadeo.

- La urgencia es elevada, pues deseo apropiarme de todos los que confieren el enigma...

La frase quedo pendiente de un hilo, abandonada a su suerte para que el galante caballero la recoquiese y en ella encontrase un mayor significado, mas no dejaría Elois con la intriga al lasombra mucho tiempo, sólo el justo.

- Un enigma, del cual poseo varias respuestas y que de interesaos el asunto lo compartiría con vos, siendo su resolución vuestro pago.

Sin más, la ventrue desplegó su oferta, que a primera instancia no parecía suculenta, pero si Angelo era el astuto caballero que Elois creía, pronto consideraría, que si la ventrue se arriesgaba por algo en la forma que lo hacía, justo como Angelo había descrito la situación, el premio bien lo merecía.


Angelo - February 16, 2006 10:34 AM (GMT)
Los enigmas siempre habían atraido al Lasombra. No en vano era poseedor de varios libros ocultistas e historia antigua, libros que coleccionaba. Pero los objetivos de Ángelo en este pacto o misión eran otros.

Elois D'Umbrelle era una mujer poderosa en la ciudad y sería un buen arbol para estar en su sombra.

- Mis intereses para con vos, en cuanto a lo que serían mi precio, no son materiales mi Dama . - Ángelo dejo caer las palabras poco a poco. - Y aunque la resolución de un enigma podría atraerme como pago, tengo que admitir que tenía pensado otro tipo de negociación.

La mirada del Lasombra se centro en los increibles ojos de la Ventrue.

- La edad me ha hecho reflexionar en cuanto a mi forma de vida. - Ángelo estaba serio. - Estar bajo el mando de una persona como vos, como mano izquierda, me daría una mejor posición en la ciudad... y me permitiría estar en los lugares interesantes y descubrir los secretos de París.

Ángelo sabía que Elois valoraba sus habilidades... que les podría dar mucha utilidad si sabía como manejarlo. El Italiano tambien sabía que no pedía un pacto de unión... pues el no tendría nada que aportar a dicho pacto... mas que su sangre al servicio de Elois.

Elois D'Umbrelle - February 22, 2006 01:18 PM (GMT)

Aquella revelación turbó a la doncella, enmascaró la sensación, pero reflexionó durante unos segundos la respuesta. El silencio no se prodigó más de lo debido y siempre apaciguado por la agradable sonrisa de la ventrue.

- Ya tengo una diestra y una siniestra mon cherry.- bromeaba en alusión a sus manos.

Sonrió con picardía.

- Mis siervos actúan con diligencia, pues en cada acto suyo está representada mi posición.

Aquello sonaba a excusa, pero los ojos brillantes de la Ventrue implicaban una sorpresa congratuladora.

- ...y es algo que procuro inculcarles férreamente.- Añadía la ventrue a continuación una frase auguradora.

El pago por un mero hurto que podrían hacer simples mortales, o ghoules, aquel pago que Angelo solicitaba era excesivo, y estaba en Elois esa generosidad, el viejo arte de la prestación era su arte: Un pequeño favor que se paga con uno grande y la deuda cambia de mano... la mejor forma de progresar en la Estirpe.

- Aunque es factible lo que me habeis solicitado, el teneros a mi lado, a mi siniestra sería un placer más que una carga Angelo.

Por supuesto habría algún pero en la negociación y una tímida mueca asomaba efímera en la blanca faz de Elois. La ventrue era generosa cuando hacía falta, cuando le interesaba, pero también era astuta y consciente de lo que se avecinaba. ¿correría el riesgo?

- Pero quizás monsieur Contanza no lo viera con buenos ojos. Espero que comprenda el profundo respeto que me confiere vuestro patriarca en París, así como las excelentes relaciones que poseo con los magisters.

Se incorporó suavemente, aleteando gracil como en el despertar de una mariposa, poco a poco avanzó hasta el italiano y ahí cesó, cuando ambos rostros estaban tan próximos que podían fundirse en uno.

- He de suponer que si os acojo en mi protección, no implicaría un cambio de vasallaje, ¿verdad?.

A diferencia de su llegada, se alejó presta como un resorte, recobrando su posición incial, con una amplia sonrisa en el rostro y una mirada intrigante, inteligente, pavorosa.

- Cuando tengais lo que pido, negociaremos a fondo. Primero he de evaluar también yo si no es sólo reputación lo que os acompaña.

Su mano, golpeó dos veces en la pared del carro, golpes tímidos que bastaron para que un adiestrado y siempre alerta cochero tirara de las riendas con premura, deteniendo el coche según el deseo de Elois, aquello parecía que acabaría pronto, un corto paseo que en este caso era una buena señal.


Angelo - February 22, 2006 10:04 PM (GMT)
El semblante de Ángelo era un enigma, pues ni su mirada ni sus gestos denotaban sentimiento alguno, ni positivo... ni negativo. Pero tener tan cerca a aquel angel de la muerte, con ese profundo ese olor a perfume, hizo que el Italiano se diese cuenta de que había cometido un error. Había sobrevalorado a Elois por un instante, creyendo que entendería su demanda.


- Siento mucho la confusión mi señora. - La mirada de Ángelo miraba directamente los azules ojos de la Dama. - En ningún caso había pensado en trabajar publicamente para usted, siempre he sido un agente libre. Dueño de mis actos. - La frase terminó con una mirada de complicidad, pues el Italiano sabía que la Ventrue se movia en las sombras tanto como el, o más.

El carruaje se detubo poco a poco tras la señal de la Duquesa a su cochero.

- Me parece buena idea volver a hablar cuando se cumpla la misión. - Ángelo se dispuso a bajar del carruaje abriendo la portezuela y posando una bota en el escalón de bajada. - Pero en cuanlquier caso. Ha sido un placer gozar de su presencia en esclusiva durante estos largos minutos.

Elois D'Umbrelle - February 22, 2006 10:26 PM (GMT)

Elois sonrió, el lasombra eludió la tentativa de prestarle vasallaje, era obvio que lo haría, pero de ese modo la ventrue corroboró algunas cosas que precisaba saber y tenerlas en cuenta de cara al futuro. Dejando clara una cosa, Angelo no era un idiota.

- Partid con mi buena voluntad en el corazón, Angelo de Lasombra.

Y el italiano se perdió en la noche bajo la atenta mirada zafiro amparada en la oscuridad de un carruaje que no tardaría mucho en emprender el regreso a su morada.




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