Title: Lobos plasmados en lienzo {17-VIII-1225}
Description: Presentándole un retrato a Castellar
Luca Verinni - January 29, 2006 12:02 PM (GMT)
El silencio de aquella noche era especialmente notorio, solo roto por el alegre avance de una tartana, de aspecto señorial, aunque algo austero.
Guarecía en su interior a un pintor y un arquero. El primero, con su obra entre las manos, la miraba incesantemente, en busca de cualquier detalle mal trazado, o donde su fiel golpe de muñeca haya errado. Apenas había detalles que precisaran modificarse. Todo marchaba según lo previsto...
Aún con el lienzo de piel desenvuelto sobre su regazo miró a monsieur Gallois, alguien con quien a quien no sabía exactamente cómo tratar.
- ¿Qué os parece, monsieur Geraud?
Devolvió la mirada al retrato, repasando con la mirada cada una de las delgadas trazas que componían aquel rostro. Había procurado por todos los medios que tenía a su alcance reproducir fielmente aquella faz tal y como había sido vertido cada detalle en su mente. Durante tres noches sin descanso, había trabajado en su estudio, embebido por la fragua de aquella pintura.
Era tiempo de obtener resultados.
Geraud Gallois - January 29, 2006 01:42 PM (GMT)
Gallois observó con verdadero detenimiento la pintura, tomando la pregunta del pintor, no como una cuestión de cortesía que requisiese de una respuesta casual, sino como una cuestión de verdadera importancia.
- Señor Verinni, cuando hablamos previamente sobre arte me quedó claro que vos erais la persona adecuada para este inusual encargo. Creo que habeis conseguido captar con fidelidad una imagen, con el mérito adicional de no contar con el modelo.
Gallois cerró instintivamente uno de sus ojos, y movió sus manos en el aire como si como si tratase de capturar la imagen del cuadro.
- Habeis sabido capturar etereos pensamientos y convertirlos en una realidad casi tangible. De momento os daré mi más sincera felicitación, y es posible que en esta ocasión la habilidad de vuestro arte, y vuestro rápido esfuerzo se vean recompensados con algo más que la valoración subjetiva de sus observadores. Porque si de verdad cumple su función, vuestra obra habrá recorrido de vuelta todo el trayecto desde el mundo de las ideas hasta su versión completamente mundana y entonces será completamente alcanzable por el tacto...
Las manos de Gallois se cerraron, agarrando con fuerza el aire.
- ...Pero no adelantemos acontecimientos. De momento entreguemos vuestra obra a nuestro contratista y dejemos que él haga su parte.
El vehiculo se detuvo ante la Spharistería.
Luca Verinni - January 30, 2006 01:34 PM (GMT)
Las yemas de sus pulgares pasean muy someramente sobre el carboncillo, sin difuminarlo para no sustraerle claridad a la representación. Entorna los ojos, sin dejar de repasar mentalmente cada surco sobre la tela.
Sabía que de poco le valían las palabras de un Degenerado con más labia que seso y que si alababa su obra, era por pura cortesía. Solo la palabra firme y severa de la Espada le serviría como beneplácito para así apaciguar por fin la tensión y la intranquilidad previas al reconocimiento de su trabajo.
Era una situación similar a la que todo estudiante solía exponerse, cuando se arrimaba temblorosamente al pupitre del maestro, esperando el veredicto del mismo, mientras imploraban a Dios que su calificación fuese excelente.
- Hemos llegado, monsieur.
La puerta de la cabina se abre lentamente, por obra del raudo cochero, que ha descendido de su montura aún cuando esta se hallaba en marcha.
Alvaro Castellar - January 31, 2006 12:45 PM (GMT)
La llegada de un coche a la Sphairisteria era algo habitual, pero al menos esta noche, Jean Claude no tenía constancia de un visita de tal alcurnia. Sin embargo, con los sonidos de los cascos deteniendose ante la puerta de la mansión, como buen senescal, salió a recibir a los inesperados invitados.
Con una educada y elegante reverencia, inició el Ghoul su platica.
-Buenas noches caballeros, ¿qué les trae por la Sphairisteria?
Geraud Gallois - January 31, 2006 01:24 PM (GMT)
Gallois estaba entretenido observando el comportamiento de Verinni ante su obra, identificaba en el artista la búsqueda de la perfección y ese propósito hacía que el arquero sintiese afinidad hacia el compañero de clan.
Llegado el momento, Gallois se adelantó para salir del transporte, saludar al siempre preocupado senescal de la sphairistería y presentar al artista.
- Hola, Jean Claude, soy Geraud Gallois de toreador ... ¿me recordais?. Vengo en compañía del señor Luca Verinni, tambien de toreador - la palma de su mano abierta trazó un arco hacia su espalda para dar entrada a Luca - . La última vez que vine, el señor Alvaro Castellar me hizo un encargo urgente y hemos venido a entregárselo y comprobar si es de su agrado.
Luca Verinni - February 4, 2006 12:21 PM (GMT)
Su mirada, vivaz y encendida en fulgores, deambuló por el rostro de Jean Claude. Sus pasos le llevaron hasta la posición de Gallois, donde realizó una calculada y precisa reverencia, tan solo la que merecía alguien de la índole del Senescal.
Sintió una ligera molestia, al sentirse en boca de Geraud, pero no hizo nada por independizarse de su voz ni su mando, no era el momento, ni el lugar...
- Bonsoir, monsieur Jean Claude.
Bajo su brazo, perfectamente enrollado y sujeto por un cordel rojo, había un lienzo, testigo material que confirmaba las palabras de Geraud de que traían un encargo fraguado por la Espada Parisina.
Geraud Gallois - February 8, 2006 10:47 AM (GMT)
Gallois miró sonriente al senescal.
- ¿Sería posible ver ahora al primogénito Castellar?. Se que es persona con muchas responsabilidades y probablemente esté ocupado, pero tambien se que la cuestión que nos ha traido aquí es de sumo interés y urgencia para el señor de esta casa.
Alvaro Castellar - February 8, 2006 12:59 PM (GMT)
Jean Claude asiente educado.
-Desde luego caballeros. Acompáñenme.
El Ghoul guía casi con los ojos cerrados a los invitados, a través de la planta baja de la mansión, como ya tantas veces había hecho.
Su destino es un sencillo salón, cuya única función es la comodidad de sus invitados mientras aguardan por su anfitrión. Así, hay dos comodos sofas y varios sillones, dispuestos frente a frente, rodeados por las decoradas paredes, cubiertas por numerosos frescos y escudos de armas. Al fondo de la sala, un hogar aporta la iluminación necesaria a la estancia, y en una de las paredes, dos grandes ventanales ofrecen una hermosa vista de la ciudad.
Tras acomodarse los invitados, no tarda en aparecer un mozo con una ornamentada jarra de plata rellena de refrescante vitae, y tres copas dispuestas para su uso.
Una vez atendidos los visitantes, Jean Claude se apresura a la biblioteca en el segundo piso, donde con certeza sabe que su señor estara.
Como es su costumbre, el primogénito se hallaba absorto leyendo antiguos textos, la sabiduría de glorias pasadas, recostado sobre un sillón junto a un candente hogar. Su momento de paz fue interrumpido por el petar en la puerta de su senescal. Como bien sabía, su fiel vasallo solo interrumpiría su lectura de haber algo importante que atender, de modo que presto, cerró el manuscrito y se alzó de su asiento mientras preguntaba el menester que requería su atención.
El ghoul dijo un nombre y su señor comprendió. No tardó el anfitrión en personarse ante sus invitados.
-Buenas noches caballeros, don Gallois, y don Verinni, ¿no es así?, bienvenidos a mi humilde hogar. Por favor, acomodense.-dice instando con su brazo, procediendo a sentarse frente a los Toreador una vez lo han hecho ellos.
-Bien, creo conocer el motivo de su visita -su mirada reparó en el paquete que Luca sostenía en sus manos- mas, siempre prefiero que sean mis invitados quienes me cuenten.
Geraud Gallois - February 8, 2006 03:39 PM (GMT)
El cainita se sentía sobrante entre los dos ancillae, quizas eran ellos los que debían hablar, pero quizas sentía que ellos eran un poco reacios a hablar directamente a causa de que aquel encuentro había sido propiciado por una idea de Gallois. Decidió tomar la iniciativa y exponer en voz alta la cuestión que les había reunido, para despues pasar a segundo plano y dejar que artista y contratista concretasen los detalles.
- Buenas noches Señor Castellar, Espada de París, como bien observais el señor Verinni trae en sus manos el retrato del que hablamos unas noches atrás en la Conciergerie. Como acordamos entonces, busqué a un artista capaz de plasmar en una imagen la información de la que disponíamos. No había un artista más capaz en todo París que el Señor Verinni, y afortunadamente, en cuanto él supo que podía prestar un servicio a la estirpe de París en seguida dejó todos sus importantes quehaceres y ha invertido todo su tiempo en estos días para que esta obra estuviese terminada lo antes posible. Y en cuanto ha sido acabada hemos venido a veros.
Geraud Gallois - February 15, 2006 03:11 PM (GMT)
Gallois aguardó unos instantes esperando a que alguien tomase la palabra, tamborileó con sus dedos sobre el apoyabrazos de su asiento y miró a su compañero de clan, para decirle:
- Señor Verinni ¿serías tan amable de mostrarle vuestra obra al primogénito Castellar?.
Alvaro Castellar - February 26, 2006 12:43 PM (GMT)
FDI: :(, Yo ando esperando a que Luca me enseñe el cuadro, no me parece etico cogerselo y echarle un vistazo :P
Cuando postee, responderé enseguida^^
Luca Verinni - February 26, 2006 04:25 PM (GMT)
FdI: Chicos, mis más sentidas disculpas, de verdad se me había olvidado por completo este post...y París :(
Se reprendió mentalmente por el tiempo que había permanecido absorto, desenrolló con soltura el lienzo sobre el que había estado trabajando continuamente durante tres noches sin conocer descanso ninguno.
- Monsieur Castellar, Espada de París, tenga usted a bien el verificar la fidelidad de esta obra que con tanto esmero y cuidado he decidido elaborar.
Extendió totalmente el lienzo para falicitarle la tarea a Castellar y le hizo entrega de la representación, ligeramente incómodo por la situación de la que era partícipe.
Alvaro Castellar - March 7, 2006 01:18 PM (GMT)
Alvaro tomó el retrato y lo observó con cierta distancia, como debían comtemplarse las obras, para captar el todo de la misma. No era desde luego un crítico de arte, pero sabía reconocer un buen trabajo cuando lo veía y desde luego el toreador había demostrado sus capacidades al concluir un retrato tan fidedigno en tan poco tiempo y a partir de los recuerdos de un camarada.
Si de verdad la memoria de Geraud era buena, con este dibujo tendrían una buena oportunidad de coger al sospechoso.
-En primer lugar permitame felicitarle por su magnífico trabajo don Luca, ciertamente se puede considerar orgulloso de sus dones, ya que se aprecia a simple vista su dominio del carboncillo.
-Señor Geraud, me congratula haberle encargado esta tarea, su eficacia y presteza han quedado ampliamente demostradas.
Quiza el Brujah se estaba excediendo en cumplidos, pero también conocía a muchos artistas y lo mucho que les gustaba oir elogios por sus obras.
-Bien, con este elemento en juego, tenemos al fin una base sobre la que trabajar. Como le dije señor Geraud, no se preocupe, me ocuparé de emplear los medios necesarios para localizar a este "hombre".
-En fin caballeros, tengo tareas pendientes, pero si desean preguntar algo ya que se encuentran aquí no duden en hacerlo.
Geraud Gallois - March 8, 2006 07:48 PM (GMT)
El toreador se inclinó para agradecer los elogios que el primogénito brujah les había dedicado.
- Si me lo permite, me gustaría decir algo antes de que el señor Verinni os diga cual es el pago que por su inestimable trabajo.- hizo una pausa para que sus palabras fuesen consideradas con la importancia que tenían, puesto que no se trataba de una mera cortesía - Me gustaría reiteraros el ofrecimiento que ya os hice hace cuatro noches, podeis contar con mi ayuda para solventar este asunto, tenedlo en cuenta cuando localiceis a ese "hombre".
Gallois no dijo más, y puesto que el primogénito estaba atareado se dispuso para marcharse en cuanto el señor Verinni lo considerase oportuno.
Alvaro Castellar - March 13, 2006 12:46 PM (GMT)
Alvaro dirigió su atención al Galés de nuevo. Ciertamente, pese a que no le gustaran algunos de sus aspectos, si apreciaba que fuera alguien aplicado y colaborador. Si la mayoria de los vastagos de París fueran así, era posible que este asunto y otros se hubieran resuelto hace tiempo...
Sin embargo, eso solo era una hipótesis, y ahora mismo la realidad que afrontaban era otra.
-Señor Gallois, nada ha de preocuparos. Aprecio vuestro interés y no tengais duda de que sereis informado cuando tengamos pesquisas de su paradero.
Luego se volvió al artista.
-Respecto a vós señor Verinni, ¿cúal es ese pago que ha mencionado el señor Gallois?
Luca Verinni - March 27, 2006 06:04 PM (GMT)
Una mirada a Geraud, quizá más inquisitiva de la cuenta, fue lo único capaz de dedicarle al joven Toreador tras su última intervención. Seguidamente, su rostro volvió a la sempiterna serenidad y sus ojos se clavaron como estacas inmateriales en los ojos de la Espada de París.
- Nada, monsieur Castellar. Tan solo el agradecimiento que me habeis demostrado por mi obra es suficiente aliciente y pago por mi esfuerzo.
Geraud Gallois - March 27, 2006 07:39 PM (GMT)
- Un gran gesto de generosidad por vuestra parte señor Verinni. Espero que el señor primogénito tambien lo vea así, lo tenga en cuenta y lo recuerde.
Crear favores cruzados, el ritual de la interdependencia, era en lo que los toreadores invertían su tiempo, pero tampoco convenía abusar.
- Si la cuestión del pago ha sido resuelta, creo que ya está todo dicho, y podemos marcharnos ya. Gracias primogénito Castellar, vuesta casa es como siempre acogedora, incluso para quienes se presentan a toda prisa.
El arquero hizo una reverencia e inició su retirada lentamente, esperando en la salida a su compañero de clan.
Luca Verinni - March 27, 2006 08:02 PM (GMT)
Sin más dilación, inclinó la cabeza y le dedicó al Primogénito un par de palabras corteses con las que despedirse. Acto seguido, caminó junto a Geraud hacia la salida del recinto.
Alvaro Castellar - April 1, 2006 10:33 AM (GMT)
Alvaro asintió ligeramente con la testa permitiendo partir a sus invitados. Una vez estos abandonaron la sala, observó nuevamente el lienzo. Ciertamente era un trabajo extraordinario, todo cuidado hasta el más mínimo detalle, como la memoria del español ahora mismo, grabando a fuego el rostro del cambiaformas en su cabeza. Si acaso sus caminos se cruzaran de nuevo, ninguna artimaña lupina funcionaría esta vez.
Transcurridos unos minutos, Jean Claude reapareció en la sala y aguardó en el umbral a las ordenes de su maestro. No tuvo que aguardar mucho.
-Manda llamar a los espías que tenemos aquí en París, tengo una tarea muy importante que asignarles...