View Full Version: Reunión de la gente bella (25-5-1225)

Edad Oscura Paris > El Louvre > Reunión de la gente bella (25-5-1225)



Title: Reunión de la gente bella (25-5-1225)


Geoffrey - May 25, 2005 04:06 PM (GMT)
Geoffrey, Principe de París, entró en el Louvre entre el revuelo propio de su sequito. Mortales y ghouls se apresuraban a su alrededor a cumplir con todos sus deberes, mientras Montalbán los vigilaba desde su aventajada altura. Justo delante de él caminaba el propio Principe, epítome de la realeza franca. Y justo ese era el fin de su visita: el propio Rey.

En un mundo de señores de poderes insospechados y abrumadores, la figura del Rey mortal no dejaba de ser una figura peculiar. Tantos eran los poderes a su disposición y los poderes que rifaban por él, que ninguno de ellos podía actuar abiertamente. Geoffrey, en alguna ocasión, había coincidido con algún Mago en aquellas dependencias, y los rumores de que los señores de los Garou también habían visitado a Su Majestad eran considerables también. Y, sin embargo, siempre ocultos. Y es que la Inquisición siempre mantenía protegido y vigilado al "más importante entre pares".

Pero Geoffrey dejó esas consideraciones de lado cuando, tras avanzar por varios de los bastos salones, fue finalmente anunciado a la Corte Real por el Chambelán Real. Los mortales corrían de un lado para otro, atendiendo a las órdenes de los cortesanos, adulándolos o recibiendo reprimendas. Los propios caballeros y damas se reunían en corrillos y comentaban hechos entre el agitar elegante y controlado de los abanicos. Y, en el centro, Su Majestad aparecía rodeado por algunos de los nobles más importantes del Reino. Pero ellos no podían rivalizar con Geoffrey. Su paso seguro, su séquito, su presencia. Lentamente, los Condes que rodeaban al Rey se alejaron tranquilamente, e incluso su hijo mayor, el Delfín, se retiró a hablar con una de sus cortesanas.

Geoffrey se hincó de rodillas ante el Rey, una de las pocas personas ante las que se inclinaba en la ciudad, aunque sólo fuese por mantener las apariencias ante el resto de los mortales y el propio Rey. Su Majestad lo ordenó levantar con un suave gesto, y el se acercó finalmente ante el mortal más importante de la ciudad.

-Mi Señor- comenzó - , me traen aquí asuntos severos. La escasez en la producción de alimentos que atenaza a nuestro reino este verano puede llegar a ser un problema considerable para la capital de vuestros dominios. Y el hecho de que gran parte de los recursos de la propia corte estén enfocados en la Cruzada Albigense no mejora la situación precisamente...-

Durante cerca de treinta minutos, el Rey concedió toda su atención a aquel que era Príncipe de los vampiros. Y treinta muchos era mucho en la corte mortal, especialmente a tan elevadas horas. Poco antes de que la Corte fuese cerrada, otros de los nobles recibieron la visita del Príncipe, que discutió con ellos diversos temas de abastecimiento, tanto de los ejércitos en el sur como de las ciudades del norte. Los Cátaros estaban prácticando la táctica de tierras quemadas, y el ejército necesitaba un aprovisionamiento adicional al esperado, un aprovisionamiento que no resultaría sencillo obtener.

Sin embargo, cuando Geoffrey abandonó la corte algo antes de la medianoche, una semisonrisa se marcaba en su cara. Mucho podría ganarse con un manejo adecuado de la situación, y un favor del propio rey mortal podría significar muchas cosas, aún en el mundo de los inmortales.

Evento - June 3, 2005 04:56 PM (GMT)
Luis VIII,Rey de toda francia,acabó sus reuniones nocturnas despues de un duro dia lleno de dificiles problemas que resolver y se fue acompañado de su guardia personal a una habiatción privada donde a veces recibia a algunas personas.
Dejo a su guardia en la puerta y se adentro en las suaves penumbras que proporcionaban las velas que alumbraban la habitacion.Dentro le esperaba una dama,una bella mujer cuyos ojos le habian hechizado desde el primer dia y con una sonrisa que era suficiente regalo para cualquier hombre de la tierra;desde que la habia conocido era su amiga,su confesora,su madre,le habia ayudado a tomar algunas de las mas importantes decisiones de los ultimos años y era la que calmaba su mente y su alma cuanda estas flaqueaban...y por supuesto,no era su mujer.

-Ven,sentaos aqui a mi lado,pareceis cansado.Contadme como ha sido vuestro día-Su voz era una suave caricia que invitaba a cerrar los ojos y dejarse llevar por su melodia.
-No os preocupeis mi señora,no ha sido mas duro que cualquier otro y vuestra presencia compensa cualquier calamidad-Era cierto,quería a su esposa,pero ella era la que lograba que a veces volviese a sentir joven,fuerte y vivo,y no dudo en sentarse rapidamente a su lado.-Dais fuerza y empeño a mi alma y por tanto a Francia
-Me halagais como siempre,os lo agradezco,pero sois vos quien la dirigís no yo;yo sólo os aconsejo en ciertos asuntos.Por cierto¿Sabeis algo mas de ellos?-
-Poco mas mi señora,todo va como planeamos y él se ocupa de la parte que le toca;por el momento.Seguimos atacando donde podemos pero han surgido pequeños problemas-Se odiaria a si mismo si las malas nuevas la hubiesen molestado,pero ella sonrió y con un pequeño gesto le restó importancia haciendo que el mismo se sintiese mas aliviado-¿Puedo hacer algo mas por vos?
-Seguid como hasta ahora y no descuideis a la familia,son siempre importantes........




Hosted for free by InvisionFree