Un soldado vestido de negro se presentó a las puertas de la mansión de la duquesa Elois D'Umbrelle con una carta para ella. El rostro del soldado estaba cubierto y sombrío, marcado con una cicatriz, cuando fue recibido entregó el mensaje mientras repitía de memoria el contenido del mensaje que llevaba por escrito.
- Mi señor Geraud Gallois de toreador, trae noticias de Normandía para la noble señora Elois D'Umbrelle. Por ello solicita ser recibido en una breve entrevista, en el día y hora que la dama indique en respuesta a esta solicitud. Yo mismo regresaré para recoger la respuesta.
(FDI: Hay un tema anterior a la espera de que se presente La Rosa, mientras no aparezca esto no corre prisa, pero por el momento lo dejo aquí.)
El viejo Pier se hizo cargo de la misiva, trató de entregársela a la duquesa, que por algún motivo estaba de un especial malhumor aquella noche. Al tiempo que indicaba la mensajero que se pasase a la noche siguiente a por la respuesta.
La ventrue la leyó con desdén, no por el contenido en si, sino por algún motivo en particular.
Aquella noche en su alcoba había un viejo pergamino arrugado en el suelo y su tintero había sido usado reciéntemente, así como el lacre.
D'Artois había partido con urgencia, poco antes.
Tras varios paseos reflexivos pidió a Pier que esperase un poco y tras sopesar algún asunto, se sentó de nuevo en la noche sobre su escritorio. Elois tomó su pluma y escribió:
París, 4 de Septiembre del Anno Dominni 1225
Estimado monsiuer Gallois:
Estas noches me confieren plena dedicación en asuntos entedereis de mayor importancia y trascendencia, es por ello que me veo obligada a retrasar su recepción hasta la noche del día 2 de Octubre del presente año. Así mismo me hago cargo en cuanto a lo que tal demora pudiera implicar en nuestros intereses comunes. Espero comprendais esta dificil situación y sin más aprovecho para enviaros un cordial saludo.
Atte, Elois D'Umbrelle.
La nota fue entregada a Pier, para que la diese al mensajero cuando acudiese al castillo buscando respuesta.
El mensajero recogió la respuesta en el momento indicado y regresó a le Chatelet para entregársela a su señor.
Cuando Gallois leyó finalmente el mensaje ni siquiera le extrañó que Elois le diese una cita casi un mes más tarde. ¿Estaba equivocándose tratando de forjar una alianza entre Elois y Marthena cuando ninguna de las dos estaba interesada en ello?. Tendría tiempo de sobras para reflexionar sobre ello, porque si bien la carta de Elois le decía que esperase, la otra carta que él había enviado a la otra política cainitas más sobresaliente de la ciudad, sí había sido respondida con interés apremiante por una entrevista.