Title: Magia de sangre desde las tierras del Este
Description: 24 de Agosto de 1.225 (privado)
Dazbog Von Vertzang - January 18, 2006 10:55 AM (GMT)
Nota: Para hacerte una mejor idea del aspecto exterior e interior de la torre, pulsa aquí y mira la imagen de la torre y el plano de su planta baja. Espero que te ayude a imaginar mejor toda la escena. Si ya de paso te pones la 16ª canción de la BSO del Retorno del Rey, la clavamos.La noche había caido en tierras francas hacía menos de una hora. Desde la altura de la torre, aún podía vislumbrarse el cielo rojizo entre las nubes en el lejano horizonte. Era lo más parecido a la luz del día que un vampiro podía contemplar sin temor a convertirse en un pequeño montoncito de cenizas al viento.
Esta noche estaba citado con Yusuf Ibn Khalim del clan Assamita en representación de los suyos. Le hubiera gustado poder hablar con el primogenito en persona, pero hacerlo con un subordinado sin posición alguna tenía sus ventajas. Y Dazbog nunca desaprovechaba sus ventajas. Si bien era cierto que la sagrada hospitalidad que ofrecía no dejaba lugar a abusos ni acosos a sus invitados. Y Dazbog era tan hospitalario como el que más.
Se sentó en su trono de hueso, madera y carne en el salón de recibimiento a la espera de la llegada de su invitado. Darja Morana se encargaría de abrir las puertas al árabe y de llevarle hasta él.
FDI: Mejor no nos entretenemos con el recibimiento en la puerta y demás. Comentalo de pasada en tu post y asi podremos comenzar con la charla cuanto antes.
;)
Yusuf-Ibn-Khalim - January 18, 2006 11:06 AM (GMT)
La noche había caido, era hora de que Yusuf siguiese con el plan que cuidadosamente estaba trazado desde el Alamut y cuyo contenido solo conocían el Visir y los Du'at.
Según el caballo andaluz, cortesía del Visir, se acercaba a la torre del Voivoda Von Vertzang, se podía apreciar en el aire cierto cambio, un aroma peculiar. Cierto escalofrío recorrió la espina dorsal del hechicero cuando vio el aspecto majestuoso de la torre, y aun faltaban 500 metros para estar en sus pórticos. Con cada paso del cuadrúpedo, las leyendas sobre la crueldad y la "peculiaridad" de los hijos del Dragón se hacían cada vez más patentes. Tiempos difíciles que obligaban alianzas inéditas.
La recepción fue fria, sobria, aun así no carente de hospitalidad, fue dirigido presto hacia las dependencias del Primogénito por los criados del mismo.
- Salam Alikum Dazbog Von Vertzang, Primogénito del Clan Tzimisce en la ciudad de París. Este humilde sassánida se ve honrado por su acogida en sus dominios. Antes de nada, quisiera transmitirle el pesar de mi señor por no poder haber acudido a esta cita.
Vestido con sus mejores galas, dignas de un noble árabe, Yusuf parecía algo más que un simple hechicero.
Dazbog Von Vertzang - January 18, 2006 11:48 AM (GMT)
La estancia donde el voivoda recibía a sus invitados no dejaba indiferente a nadie. Las paredes cubiertas de grotescas formaciones de carne viva y la tenue iluminación provocaban cierto desasosiego en los no habituados. Sonidos extraños y lamentos parecían oirse y todo en la habitación parecía con vida.
Una silla que antes estaba a un costado de la estancia está ahora detrás del assamita.
- Assalaamu alaykum. Seas bienvenido Yusuf Ibn Khalim a mi refugio. Mientras estes bajo mi techo, tu vida será protegida con celo y tus necesidades serán atendidas con dedicación.
Hace un gesto con la mano indicando que se siente al tiempo que un sirviente entra con una bandeja con dos copas de sangre. Como siempre, el eslavo deja que su invitado escoja primero como señal de confianza antes de tomar la otra y dar un sorbo.
- Comparto el pesar de su señor y lo comprendo. Ya encontraremos la ocasión de poder conocernos mejor.
Se sonríe para sus adentros. Tenía la sensación de que en cierta manera, compartían objetivos y algo más.
- Espero que vuestra situación en París sea la mejor posible aunque mucho me temo, que hoy por hoy, dista mucho de serlo. Si puede serles de ayuda, no duden en acudir a mi. No me tomen en cuenta las duras palabras que tuve hacia los vuestros en la Gran Corte. No son más que apariencia. Ahora, nadie sospechará de nuestros encuentros amistosos. Y en su clan saben valorar el secreto y la discreción como nadie.
Yusuf-Ibn-Khalim - January 18, 2006 06:30 PM (GMT)
Dantesca, ese sería el adjetivo con el que Yusuf describiría el aspecto de la estancia en la que el Voivoda le había recibido. Había tratado con pocos Tzimisces, y algo tenían en común: el sentido de la hospitalidad, además de un trato exquisito, el cual debía ser recíproco.
Con la mano izquierda el hechicero cogió la copa, esperó disimuladamente a que Dazbog diese el primer sorbo, era el anfitrión el que tenía que marcar el tiempo para alimentarse y para hablar.
- Ante la Corte, muchos hemos tenido que reprimir nuestros sentimientos, nuestro clan comprende su actitud en la reunión.
No dispares la flecha que se pueda volver contra ti
- Como hijos de Haquim y del Profeta, no vamos a buscar venganza, ya que el juramento de vasallaje al Duque incluye el cumplimiento de sus leyes. No comprendemos el motivo de que no se pidiese la presencia de mi señor en el juicio a nuestro hermano de sangre, este hecho ha sido una ofensa en toda regla por parte de su Majestad. Todos debemos recordar que el deber de todo mandatario es defender al débil y atacar al fuerte, no al contrario.
En el feudo del Tzimisce, el extranjero se sentía medianamente más cómodo que en el dominio de d’Umbrelle, quizá por eso estaba usando palabras más duras que las que había usado en su entrevista con la Ventrue.
- A título personal, yo, Yusuf-ibn-Khalim, espero que no haya un trato discriminatorio contra nuestros hermanos, por el hecho de nuestra procedencia. De todos es sabido el odio que el pueblo franco procesa a los hijos del Profeta, esperamos que el Duque no caiga en este resquemor pasado.
Dazbog Von Vertzang - January 19, 2006 07:09 PM (GMT)
Duras eran las palabras cuando el sassanida se refería a la Corte. El malestar que debía de sentir su clan estaba justificado hasta cierto punto. Pero el eslavo no censuraría la actitud del hechicero ni le recriminaría sus palabras. No era parte de la Corte aún.
- Comprendo su malestar. Nos encontramos en el centro de la Europa Occidental y aquí las leyes pocas veces son justas.
Bebe un sorbo de la tibia sangre de la copa y aspira el aire de su alrededor para captar su aroma.
- En esta casa su clan hallará comprensión siempre que la busque, Yusuf Ibn Khalim. Sus muros son gruesos y nada de lo que aquí se dice los traspasa. Puede usted hablar siempre con libertad en mi refugio.
Dejó que su invitado tomara la iniciativa en la conversación. Así vería cuales eran sus intenciones o al menos, que fingía pretender.
Yusuf-Ibn-Khalim - January 20, 2006 09:42 AM (GMT)
Hospitalidad, oidos a palabras que en otros emplazamientos serían censuradas, ¿sería todo una cohartada? Pocos eran los aliados con los que los Hijos de Haquim podrían contar en París, debía arriesgarse a confiar en Von Vertzang
- Mil palabras de agradecimiento quedarían cortas Saïd. Recíprocamente, puede contar con nuestro apoyo, mi pueblo sabe apreciar, respetar y ayudar, cuando sea necesario, a aquellos que tienden su mano.
¿Una entente llegada más allá de las fronteras? Inquietante e interesante, a la par, idea.
]- Cambiando de aspecto. Llevo escasas 15 lunas en territorio franco, y existe un detalle de la estructura de esta urbe que no entiedo. Hace varias noches paseé por los restos de la antigua Bizancio en París, el llamado "Campamento de Refugiados". Mis años de lucha contra los turcos me han aislado bastante de la política vampírica. ¿Podría ilustrarme sobre la causa de que esos pobres exiliados no puedan morar en la ciudad?
Dazbog Von Vertzang - March 3, 2006 11:55 PM (GMT)
- Por supuesto. A mi modo de ver, es la retorcida forma que tienes los cristianos de “ayudar” a los suyos. Después de que la vil y absurda cuarta cruzada arrasara la ciudad de Constantinopla hasta sus cimientos y dejara sin hogar a cientos de “devotos cristianos”, sus incitadores retozan en su propia mezquindad negandoles la entrada en la ciudad alegando las más absurdas de las razones.
No hacía falta mentir para agradar al persa cuando las vilezas de los cristianos hablaban por si solas.
- En efecto, los refugiados portan enfermedades, pero la gran mayoría han enfermado en el propio campamento. Y podría seguir enumerando las numerosas injusticias cometidas contra esos pobres sin hogar ni reposo. Esa situación se traslada también a los cainitas que acompañan a los refugiados, que también tienen prohibida su entrada en París.
Bebe un sorbo de sangre con placer y un ligero ronroneo.
- Un ejemplo más del despotismo del príncipe y la decadencia de París. Ciudad y capital del reino del que parten muchas de las cruzadas.
Había metido el dedo en la llaga aunque se hubiera posicionado claramente en contra de los “buenos cristianos”. Ahora solo quedaba esperar la respuesta.
Yusuf-Ibn-Khalim - March 7, 2006 11:55 AM (GMT)
- Parece que hayan olvidado las enseñanzas del Jesús de Nazaret, disfrazan de religioso el interés meramente político.
Cruzadas, todavía portaba el orgulloso hechicero heridas de batalla de la Primera Cruzada, el baño de sangre de Jerusalem no se había borrado de sus retinas, allí empezó a odiar a los francos, un odio que año tras año había ido en aumento.
- Cruzados - dijo con una mueca de claro desagrado -[I] curioso apelativo, ¿como puede alardear un honor alguien que carece en absoluto de él? ¿Como pueden los adalides de la pureza y la dignidad atacar a un pueblo como el Occitano?
El gesto era duro, el hechicero era alguien noble y con un gran sentido del honor, ¿como podría tener honor alguien que atacaba indiscriminadamente a unos hermanos de Fe.
- Despotismo y barbarie, curioso que una de las urbes cristianas mas fuertes se suma en tan grande decadencia. Y ya se sabe, un pueblo en decadencia es signo de un mandatario decadente. Me extrañaría que alguien así pudiese dominar la ciudad por si solo. Si no me equivoco, la Espada de París la porta el Caballero Alvaro de Castellar, supongo que será su más firme apoyo en el gobierno, ¿o no es así?
Dazbog Von Vertzang - March 7, 2006 02:48 PM (GMT)
No añadió más leña al fuego del rencor que ardía en el pecho del assamita. No era necesario. Las acciones de los cristianos eran suficientes para mantenerlo vivo y con fuerza. Excelente.
- Don Alvaro de Castellar es todo un ejemplo de la nobleza que tanto escasea en estas tierras. Un desecho de virtudes solo empeñadas por su ciega obediencia al príncipe Geoffrey.
El hechicero bien podía estar pidiéndole información que desconocía sobre el brujah o sencillamente poniendo a prueba las opiniones del eslavo. Si se trataba de lo primero, ya tenía su respuesta. Si por el contrario era lo segundo, le devolvería el lance.
- Supongo que no compartiréis esa opinión. De todos es sabido que la Espada de París no ha participado en una, sino en tres cruzadas. Todo un ejemplo de desperdicio de ideales…
Yusuf-Ibn-Khalim - March 8, 2006 08:31 AM (GMT)
- Los pájaros se juntan con sus semejantes. Si le soy sincero, creo que existe la misma nobleza en el déspota que manda masacrar como en el guerrero, que aunque virtuoso, acata las órdenes de dicho tirano.
Certero y rápido, la respuesta de desagrado de Yusuf no se hizo esperar. No apreciaba en absoluto a los cruzados cristianos, ¿cómo podían anteponer la religión a la razón?.
- Mucha información pude sacar de la Gran Corte, viendo como se sucedieron las palabras y los actos. Me sorprendió que su Majestad diese rienda suelta a la bífida lengua de aquel antiguo Despertado, ahora vástago. Por lo que pude deducir que su Majestad no ve con malos ojos a los hijos del Usurpador.
Algo que resultaba vital para las futuras acciones del hechicero era saber si Geoffrey se ayudaba de los Taumaturgos, la magia de la Sangre practicada por los Tremere era poderosa, si apoyaban al Príncipe había que andar con cuidado.
Dazbog Von Vertzang - March 8, 2006 06:47 PM (GMT)
Era justo. El eslavo había mencionado a los eternos rivales de su invitado para observar su reacción y ahora el assamita, hacía lo mismo. Lástima que el eslavo pudiera ser tan frío como el hielo cuando la situación lo requería. No caería en el mismo discurso enojado del hechicero aunque por su mente viajaran las más desagradables palabras que le pudiera dedicar a los usurpadores.
- Los ve con tan malos ojos como cualquiera. Es el miedo lo que le hace actuar así. Y no es el miedo al supuesto poder de Goratrix. No es más que el reflejo de su propia debilidad.
El clan Assamita podía ser un gran aliado en París tanto para la lucha con los tremere como para cualquier otra cuestión.
- Es triste e indignante tener que ver a un usurpador en el puesto ocupado antes por el noble clan Salubri. Antiguo y honrado linaje, que ahora se ve condenado al ostracismo por culpa de las viles mentiras de sus verdugos. Por suerte, muchos encuentran un refugio seguro y entre vuestra gente.
Inclina la cabeza en señal de respeto. La tarea de los Assamita era encomiable en muchos sentidos.
Yusuf-Ibn-Khalim - March 9, 2006 06:53 PM (GMT)
- Las leyendas de la guerra que los hijos de Saulot declaró a los Infernalistas hace milenios, aun se cuenta en las noches de la antígua Persépolis. Defender al clan Salubri es algo que cualquier hijo de Haquim tomaría como prioridad en caso de poder presentarsele la ocasión.
Las primeras palabras eran esperanzadoras, si realmente el Príncipe era tan débil como para no plantar cara a los Tremere y defender la sangre mancillada por los Usurpadores,
- Un príncipe sin autoridad en una ciudad corrupta, no me extrañaría que muchos de sus cosanguíneos deseasen su caída, directa o indirectamente.
Dazbog Von Vertzang - March 13, 2006 10:42 PM (GMT)
- Decidme que asuntos preocupan a los Assamita de París. Dudo que los refugiados o los tremere sean una de vuestras prioridades.
Tantos rodeos ya no daban más de si y era necesario pasar a tratar temas más importantes. Al fin y al cabo, Vertzang quería hablar con el representante assamita de algo más que de rencores y pasado.
- El asesinato del lasombra a manos de uno de los vuestros debe de ser una pesada roca sobre vuestra tranquilidad.
De nuevo metía el dedo en la llaga. Solo que en este momento, no lo hacía posicionándose desde un principio. El sarraceno tendría que descubrir por si mismo la opinión de Vertzang al respecto antes de lanzarse de nuevo en un fogoso alegato.
Yusuf-Ibn-Khalim - March 15, 2006 04:09 PM (GMT)
El hechicero no rompió su serenidad, ¿cual era el motivo de su traslado desde las tierras de la media luna? ¿debía decirselo al Tzimisce?.
- Nos preocupa saber quien contrató a nuestro hermano. Es una lápida sobre nuestra tranquilidad que nos usen para las disputas internas. La noble tarea de nuestros guerreros es empañada cuando son utilizados y traicionados.
La mirada era severa
- La situación es dura e inestable para nosotros: desconfianza, garous, asesinatos, amenazas del exterior... Todo aquel que cambie esto, quien sepa impartir justicia será apoyado por los nuestros llegado el momento.
Tras unos minutos de tanteo, la verdadera charla estaba empezando
Dazbog Von Vertzang - March 22, 2006 07:14 PM (GMT)
Aquel ofrecimiento de apoyo solo alcanzaba de refilón al tzimisce, dado que aún obteniendo el cargo de Mariscal, no sería en modo alguno responsable de repartir la justicia interna. Habría de afinar más su puntería si quería tentar con ofrecimientos al eslavo.
- Al final todo queda en manos del principado. De sus decisiones dependerá con diferencia el resultado de esta situación.
Estaba visto que los sarracenos jamás reconocerían la necedad de uno de los suyos mientras pudieran culpar a terceros. Y no convenía insistir en las diferencias, sino en las similitudes.
- ¿Acaso la inestabilidad de París no es favorable desde el punto de vista de aquellos que sufren los efectos de las cruzadas que de aquí parten?
La verdadera charla había comenzado. Y quizá sería más de lo que el hechicero hubiera deseado.