Title: La casa de muñecas [1/9/1225]
Jacques - January 17, 2006 10:55 PM (GMT)
Habia llegado Septiembre, y las noches habian comenzado a refrescar, pronto el clima se volveria mas humedo. todo ello se ejaba notar en el pequeño jardincito que decoraba la entrada a la modesta casa de piedra de una sola planta en la que un Malkavian esperaba una visita.
No se podia dudar que era una casa de cierta estabilidad por parte del dueño, el jardin estaba cuidado, las vallas que lo bordeaban eran elegantes, la madera de la puerta tallada era de calidad, y sobretodo, el escudo de armas de la familia sobre la puerta, no dejaban lugar a dudas.
Una leve niebla recorria la silenciosa calle, apenas ilumnada por el reflejo de una luna menguante, mientras el sereno del barrio seguia con su ronda, o almenos era lo que se esperaba de el.
No tardaria en darsele un poco de vida a la calle, la Ventrue debia de estar al caer.
Elois D'Umbrelle - January 24, 2006 08:23 PM (GMT)
Y rigurosa con la puntualidad como lo era la duquesa, pese a ser algo carente de sentido en aquella época, no tardó mucho en demorarse su presencia.
Un suntuoso carruaje tirado por seis corceles blancos como las nubes y de una pureza inmaculada no tardó en hacer acto de presencia en la vía. El blasón del ducado de Orleans así como la majestuosidad de la carroza eran suficiente aval en aquellas noches para distinguir la riqueza de la viuda del duque.
El carromato paró justo en la puerta y uno de los cuatro cocheros descendió para anunciar a su señora mientras dos de los otros se apresuraron para ayudarla en su descenso una vez fuera anunciada.
El cochero golpeó con sus nudillos la madera, dos golpes sobrios y talentosos, mientras el resto de la comitiva esperaban para abrir el carro y dar paso a la señora duquesa.
Jacques - April 5, 2006 10:43 PM (GMT)
Puntual, la Ventrue cumplia con las espectativas. En menos de un minuto, la puerta se abrió sin chirrido alguno, gracias al servicio de un hombre bajito, minimamente bien vestido, con una edad ya desgastada, que se hecho a un lado tras abrir la puerta, mientras iluminaba la entrada con un candelabro y su susodicha vela.
En el umbral de la entrada, esperaba a los invitados, un joven hombre, de impecable imagen, era Matheau, el pupilo de Jacques, que por orden de su señor habia ido a recibir a la visita.
Matheau - April 16, 2006 09:32 PM (GMT)
Matheau recibió con las mejores galas que los sirvientes le habían proporcionado a la Sacerdotisa cenicienta y su séquito. Vestía un traje sencillo, pulcro y de colores apagados que lo distinguía lo suficiente de los criados para no ser confundido con uno de ellos. Aunque nervioso, como siempre, permaneció firme en el sitio hasta que la recien llegada hubo entrado, obsequiandola con una reverencia. Con un gesto indicó a uno de los criados que anunciase inmediatamente su llegada al primogenito.
-Matheau del clan de la luna para servirla... - repitió metodicamente como si hubiese memorizado la frase - ...Madame D'Umbrelle, mi maestro la recibira en el salón, si hace el favor de acompañarme...
Esperó respuesta para guiar a la ventrue por la pequeña mansión atraves de un iluminado y cuidado pasillo hasta la puerta de madera tallada y bien pulida tras la que su señor aguardaba su llegada.
Elois D'Umbrelle - April 23, 2006 09:27 AM (GMT)
Elois se adentraba en los dominos del malkavian y extrañamente todo parecía normal incluso sobresaliente, hasta el momento no tenía queja alguna o nada que reprochar, suspiró, esperaba que todo fuera igual de bien, pero un pálpito en su pecho y el mismísimo hecho de tratarse de los hijos de la luna jugaban en contra.
Asintió con la cabeza a las palabras del siervo sin apenas mirarlo y siguió sus indicaciones hasta llegar al salón donde ser recibida.
Una vez en su destino quedose en pie esperando la llegada del ilustre anfitrión.
Jacques - April 28, 2006 08:07 AM (GMT)
Le dieron paso a Elois a la estancia donde esperaba Jacques, Matheau hizo bien su trabajo atendiendo y recibiendo a la invitada. La sala donde Jacques esperaba sentado en una silla de madera de calidad y gusto notable, estaba bien ornamentada, cortinas rojas, una chimenea apagada con un escudo con dos espadas cruzadas en la parte superior, una alfombra roja con bordes amarillos pretendiendo ser dorados, una mesita limpia y bien tallada en el centro de al sala frente a la cual estaba sentado el primogénito, y con otro asiento al otro lado, esperando ser ocupado por la visita. Y todo iluminado en lo mejor posible por una lamapara circular bien servida de velas.
-Adelante, madame D'Umbrelle, pongase comoda, porfavor.- dijo Jacques con una agradable sonrisa.
Poco a poco habia ido aprendiendo el Malkavian a tratar a sus invitados, tanto que su cortesia no distaba mucho de la de los Tzimisce.
Elois D'Umbrelle - April 29, 2006 11:58 AM (GMT)
Y la ventrue obedeció sin rechistar, algo inusual...
- Quisiera transmitirle mis condolencias y con ellas las de todo el linaje Ventrue por las recientes pérdidas que ha sufrido el clan Malkavian.
Calló brevemente.
- Nosotros hemos perdido a uno de los nuestros no hace mucho y comprendemos perfectamente la delicada situación que atraviesan.
La dama se mostraba muy afectada por los hechos, incluso parecía que los malkavian la importaban realmente.
Jacques - May 13, 2006 10:34 AM (GMT)
Jacques seguia observando a la Ventrue con su ya tipica expresión calmada. Sabia que aquello no era el motivo de la visita, porque si asi hubiera sido, no habria aparecido la maestra de la via regalis en persona, habria enviado a un ghoul con un mensaje, muy en la linea de los Ventrue y su cariño hacia los bajos clanes.
-El clan Malkavian en su plenitud acepta sus condolencias, y le expresamos las nuestras por la perdida de su hermano de clan.- expresó el primogénito -Oscuras palabras son estas en verdad, rara vez en mis largos años de primogénito he tenido que afrontar palabras que reflejasen situaciones semejantes, pero ninguna tormenta dura eternamente. Asique, porfavor, cualquier cosa que necesiteis, estaremos encantados de poder ayudar.- concluyó Jacques, expectante.
Elois D'Umbrelle - July 12, 2006 02:41 PM (GMT)
Un gesto de horror en su mirada acompañado por un suspiro entre cortado.
- ¡Ohh!
La dama sabía bien lo que hacía y preparaba el terreno concienzudamente, no dejando escapar el más nimio detalle a su sobrecojedora interpretación.
- Debe disculpar su gracia a esta humilde cainita, pues no es el favor del clan malkavian el motivo de esta visita, sino todo lo contrario.
Tomó aliento.
- Quizás en la Corte hubiéseis pensado, incluso Jurado que su Majestad no tenía para consigo en gracia al noble clan de la Luna, mas como prueba teneis aqui mismo a la Maestra de la Via Regalis. Mi clan desea solventar cualquier desavenencia y limpiar cualquier rencilla que pudiera existir, al tiempo que ofrecer todo cuanto esté a nuestro alcance para facilitar la seguridad y la comodidad de cuantos cainitas moran París, donde por supuesto debemos aterorar al valioso e ilustre clan ante cuyp primigenio y generosidad ampara esta visita.
La dama tragó saliva, mas no mostró nada distinto de su intención por agradar y colaborar en nombre de los Ventrue.
Jacques - August 26, 2006 11:55 PM (GMT)
Las palabras de Elois sonaban raras, tanto como pueden sonar palabras de cortesia y amabilidad de una Ventrue maestra de la via Regalis dirigiendose a un Malkavian, cualquiera con cierta experiencia pensaria mal de algo asi, pero sonaba taaan bien... ¿cuantas veces iba a disfrutar Jacques de un momento asi?, estaba deseando de seguir escuchando y comprobar si aquello no habia sido mas que un momento fugaz.
-Se agradece y se valoran las molestias y la buena voluntad mostradas en esta visita, aunque sus observaciones en la Corte fueron en parte acertadas, no del todo atisbaron la realidad, pues en semejante evento era mi deber defender mi clan, el cual estaba viendo relegado de los asuntos de la corte cuando incluso nos habiamos visto tan afectados por los sucesos.- Jacques comenzo a exponer de forma calmada y tranquila, dandole a la Ventrue lo que, almenos parecia, queria -Es innegable que no pocas veces el clan Malkavian a colaborado en la estabilidad de Paris, y francamente me preocupa la seguridad de mis vasallos, y no solo la de mis vasallos, pues la seguridad de otros tambien me ayuda a mantener la de los mios. Por eso aprecio y apoyo el trabajo de su Majestad, intentado poner orden en medio del caos que es nuestra sociedad.-
A pesar de gustarle las palabras de la Ventrue, Jacques no habia perdido su raciocinio, como demostraban sus palabras. Aunque de buen grado habia entrado en su juego, por el momento.